
En medio del reacomodo en distintas organizaciones políticas para maximizar su representación en las urnas en 2027, hay un grupo que parece atravesar una metamorfosis. El Partido Unionista (PU) busca dejar atrás un cuarto de siglo de concentración casi exclusiva en la Ciudad de Guatemala y romper con el sello del apellido que marcó su historia política: Arzú.
Sebastián Siero llegó a la Secretaría General de esa agrupación con una meta definida: sacar a la organización de los límites de la capital y convertirla en una estructura con presencia nacional. La gran pregunta es ¿a qué costo?
Esa es la explicación que él mismo ha ofrecido públicamente para justificar la serie de incorporaciones concretadas durante los últimos meses, aunque asegura que, antes de sumar perfiles, su equipo verifica que «no formen parte del crimen organizado». No especificó cuáles son los filtros y/o verificaciones que se hacen.
Con ese criterio, la agrupación fundada por el expresidente Álvaro Arzú Irigoyen impulsa el mayor viraje de su historia reciente, para dejar de ser un partido identificado principalmente con la administración de la Ciudad de Guatemala y convertirse, según su secretario general, en un receptor de diputados, alcaldes y operadores políticos provenientes de al menos media docena de partidos, algunos de ellos con serios señalamientos.
DEL ARZUISMO AL “BIENVENIDOS TODOS”
Aunque la dirigencia del partido asegura que hay filtros, una revisión de las trayectorias de varios de esos nuevos integrantes muestra un panorama más complejo que el discurso oficial.

Entre los principales fichajes figuran actores que iniciaron su carrera en agrupaciones cuyos fundadores terminaron condenados por narcotráfico; otros que han enfrentado investigaciones o solicitudes de antejuicio; hay dirigentes con un historial de constantes cambios de bandera y algunos cuyos entornos familiares o políticos han sido vinculados con estructuras señaladas de lavado de dinero o corrupción.
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Los antecedentes no son equivalentes ni implican responsabilidad penal para todos los involucrados. No obstante, en conjunto reflejan un giro en la estrategia de reclutamiento de Unionista; más que privilegiar una identidad política homogénea, el grupo parece apostar por incorporar estructuras territoriales ya consolidadas para ampliar su alcance electoral.
El giro no es solo de forma, sino de fondo. Durante más de dos décadas, el Partido Unionista construyó su fuerza alrededor de un solo territorio. La organización fundada por Álvaro Arzú no utilizó grandes operadores en el interior del país porque su principal activo político era la Municipalidad de Guatemala y una marca que, elección tras elección, le permitió conservar el poder local.
Ahora esa estrategia comenzó a cambiar. En lugar de apostar por la formación de cuadros propios —un proceso que puede tomar años—, la dirigencia optó por sumar liderazgos en los departamentos. Sin embargo, esa expansión también implica aceptar el historial político de quienes llegan.

ZURY RÍOS, CORRE Y VA DE NUEVO
La incorporación que hizo visible el nuevo rumbo fue la de Zury Ríos. Su arribo no fue presentado como el simple ingreso de una política con participación previa, sino como parte del proyecto de expansión nacional impulsado por Siero. Según ambos han explicado públicamente, el acercamiento se produjo por intermediación de Héctor Cifuentes, exsecretario general de la agrupación y compañero de fórmula de Ríos en las elecciones de 2023.
Su llegada representa mucho más que la suma de un nombre que ya apareció en la papeleta, pues se trata de una de las figuras con mayor reconocimiento dentro del bloque “conservador”.
Ríos inició su carrera en el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), fundado por su padre, el expresidente de facto Efraín Ríos Montt, desde donde fue electa diputada en cuatro períodos consecutivos, entre 1996 y 2012. Ese vínculo familiar impidió al menos una vez su participación como presidenciable, pero logró competir una vez con Visión con Valores y otra con Valor. En 2023, fue su última participación de ese tipo, precisamente en alianza con Unionista y quedó en sexto lugar. Durante meses, se creyó que su rendimiento electoral iba a ser mejor, pero llegada la elección, se dieron cuenta que la realidad era otra.
Hoy, en una jornada de afiliación en Uspatán, Quiché, junto a nuestro coordinador municipal, Luis Enrique Us, y nuestro coordinador departamental, José Adolfo Quezada.
¡Gracias a todos los que nos acompañaron! pic.twitter.com/AbSJQBQSpd— Zury Rios (@ZuryxGuate) August 30, 2026
Ahora, con su afiliación al PU también oficializó su ruptura con Valor. Al anunciarse su inclusión a este nuevo proyecto, informó que decidió apartarse por las votaciones de esa bancada en el Congreso, entre ellas el aumento salarial de los parlamentarios y el respaldo a ampliaciones presupuestarias a favor del gobierno de Bernardo Arévalo, expresó.
La excandidata también arrastra controversias y una de las principales ha sido su respaldo a la actuación de su padre durante el conflicto armado interno y su rechazo a que en Guatemala se haya cometido genocidio, postura que ha reiterado en distintas ocasiones. El debate durante las post guerra ha enfrentado a dos grupos que vivieron el conflicto.
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La adición de Ríos se dio en un momento en el que Oscar Rodolfo Castañeda, ex candidato presidencial proclamado en 2023 por PODER pero quien ya no terminó participando en la contienda y cercano a quien iba a ser embajador de Estados Unidos de Guatemala, Juan Rodríguez, daba declaraciones públicas expresando que estaba buscando conformar una alianza amplía que incluía el partido Unionista. En ese marco de discusión, Siero se apresuró a hacer visible el regreso de Zury Ríos a la política.

NAPOLEÓN ROJAS Y LOS CACIQUES LOCALES
Si hay una jurisdicción donde la nueva táctica del partido puede observarse con mayor claridad, esa es Santa Rosa. En pocos meses, la agrupación logró reunir bajo un mismo proyecto a diputados, alcaldes y operadores que durante años han militado en organizaciones distintas. Y no solo eso, varios de ellos cuentan con sus propias bases, aunque con trayectorias marcadas por cuestionamientos, investigaciones o vínculos que han generado serios señalamientos.
El caso más visible es el del diputado Napoleón Rojas. Su carrera política comenzó en la desaparecida Unión del Cambio Nacional (UCN), fundada por Mario Estrada, quien en 2019 fue capturado por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y posteriormente condenado en ese país por conspirar para traficar cocaína.
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Rojas no ha enfrentado procesos penales; sin embargo, su entorno político y familiar ha estado rodeado de señalamientos durante años. Su padre, el militar retirado Carlos Napoleón Rojas Alarcón, fue vinculado al desfalco de Q120 millones del Ministerio de la Defensa durante el gobierno de Alfonso Portillo. Fue condenado, junto con Jacobo Salán Sánchez, a 5 años y tres meses de prisión por el delito de peculado en grado de complicidad, al encontrarlos culpables de su participación en el traslado de Q30 millones al Crédito Hipotecario Nacional (CHN), proveniente de los Q120 millones señalados con anterioridad.

La trayectoria política de Napoleón Rojas ha estado marcada, además, por su cercanía con el expresidente Alejandro Giammattei y su pareja, Miguel Martínez. Esa relación quedó evidenciada en 2021, cuando ambos asistieron como invitados especiales a la boda del diputado, celebrada en plena pandemia de COVID-19. Entre los asistentes también figuró el contratista Jairo «El Cuto» Ponce, contra quien la Intendencia de Verificación Especial ha presentado varias denuncias ante el Ministerio Público (MP).
Carlos Napoleón Rojas, de la UCN, dice que los diputados que no asistieron «pareciera» que están apoyando al narcotráfico y al crimen organizado. pic.twitter.com/BcfOMs7ps4
— Diario La Hora (@lahoragt) July 25, 2020
SANTA ROSA COMO BASTIÓN
La llegada de Rojas al PU representa mucho más que la incorporación de un congresista. Con él también llega una estructura política consolidada en Santa Rosa, un departamento que históricamente ha sido disputado por organizaciones con fuerte presencia territorial.
Pero el legislador no llegó solo. El partido también reclutó a su primo Ricardo Martínez Alarcón, otro representante de aquel distrito en el Congreso, y el alcalde de Barberena, José «Pepe» Rueda, un actor que empieza a ganar terreno en la cancha política local, según autoridades de la región. Rueda fue electo en el 2023 con VAMOS.

Ninguno de los dos registra procesos penales activos; no obstante, su ingreso simultáneo con Rojas evidencia que el objetivo de Unionista no es sumar dirigentes de manera individual, sino absorber estructuras con capacidad de movilización y captación de votos.
A ese bloque se suma el alcalde de Chiquimulilla, Rubén Darío Escobar Ruiz, quien en el 2023 también llegó con VAMOS. Aunque no se conoce que el jefe edil enfrente investigaciones, su nombre volvió al debate público en marzo de 2025, cuando su hermano, Juan Manuel Escobar Ruiz, fue capturado durante un operativo de la Fiscalía contra la Narcoactividad por un caso relacionado con presunto lavado de dinero y contrabando.
Asimismo, el alcalde es conocido por desplazarse con un fuerte dispositivo de seguridad privada, una imagen que durante años ha alimentado cuestionamientos entre actores políticos locales, aunque sin que exista un proceso judicial en su contra por esos hechos.
Vista de manera aislada, ninguna de estas incorporaciones explica por sí sola la estrategia del Unionista, pero, observadas en conjunto, dibujan un patrón. La organización no está reclutando únicamente candidatos, sino está incorporando estructuras políticas completas —diputados, alcaldes, equipos municipales, operadores y redes electorales— que ya existían antes de llegar a Unionista. La militancia pasada en partidos cuestionados no parece ser un problema para las nuevas autoridadades del unionismo.
Es una apuesta que acelera su crecimiento territorial de cara a 2027, pero también traslada al partido los antecedentes, controversias y costos políticos que acompañan a sus nuevos aliados.
OPERADORES QUE REGRESAN AL RUEDO
Hasta ahora, es Santa Rosa el departamento en el que el nuevo unionismo parece tener más fuerza; no obstante, la dirigencia, liderada por Sebastián Siero, está llegando a otros territorios en busca de más respaldo y extensión de su proyecto.
En ese sentido, ha comenzado a sumar líderes locales con larga trayectoria política, algunos de ellos con investigaciones, solicitudes de antejuicio o un historial de constante movilidad partidaria. Uno de los casos más representativos es el del exdiputado Sandino Reyes, de Suchitepéquez.
Se trata de un personaje que durante casi dos décadas ha transitado por distintas organizaciones, como la UCN, Gran Alianza Nacional (GANA), UNE y, más recientemente, Cabal. En esta última fue nombrado meses atrás como coordinador departamental, pero renunció para pasarse al proyecto encabezado por Siero.
Su influencia en ese departamento no es menor. Además de haber ocupado una curul en el Congreso, tiene empresas que han contratado con el Estado y un canal de televisión local, factores que le han permitido conservar presencia electoral aun después de dejar el Legislativo.
Su trayectoria, sin embargo, también ha estado acompañada de controversias. En 2007 fue denunciado por el MP dentro del denominado caso Samayac, por presuntos hechos de fraude y lavado de dinero relacionados con la administración municipal, aunque del proceso se conoce una condena.
Años después, en 2018, se promovió una solicitud de antejuicio en su contra por la posible comisión de delitos relacionados con corrupción. Además, fue noticia en 2017, cuando fue señalado de sostenendo aparentes relaciones sexuales dentro de un vehículo estacionado en uno de los parqueos del Congreso, un episodio que rápidamente se viralizó y volvió a colocar al entonces parlamentario en el centro de la atención pública. Pese a ese historial, el Partido Unionista decidió hacerlo parte de su proceso de expansión territorial.
Quien también tendría interés de repetir su paso por el congreso es Lazaro Zamora, quien en la legislatura anterior fue compañero de Arzú Escobar en la bancada Unionista y actualmente funge como su asesor. Él es de los que se ha mantenido fiel a la organización y figura como miembro titular de su Comité Ejecutivo Nacional.
LOS DIPUTADOS QUE CAMBIAN DE CAMISETA
Sandino Reyes no es el único. En el Congreso, el partido también ha abierto sus puertas a diputados provenientes de distintas bancadas, incluso algunos que se han mudado más de una vez de organización. Ese el caso de Adim Maldonado, quien empezó su carrera legislativa FCN-Nación y después llegó a la UNE, del cual fue expulsado por conflictos con la excandidata presidencial Sandra Torres.
Ahora, en las filas de Unionista, buscaría aportar capacidad de negociación con otros bloques y estructura política en el oriente del país. A él se suman otros legisladores que le han sido incondicionales desde su pugna con la UNE; se trata de Luis Javier López, León Felipe Barrera y José Adolfo Quezada, también separados de aquel partido.
Además, Sandra Milián, quien salió de Victoria, y Ernesto Bran Colindres, que deja Valor, se han aliado a este nuevo grupo, y más recientemente, se supo de la incorporación del exlegislador por Sololá, Francisco Tambriz. Eso evidencia que una de las apuestas para los próximos comicios también sería ampliar la cantidad de curules para el PU, bancada que actualmente tiene solo dos miembros.
¿CONSTRUYENDO EL NUEVO UNIONISMO DESDE LA ANAM?
Y detrás de ese proceso aparece un mismo nombre: Sebastián Siero. No solo porque dirige el partido, sino porque, de forma paralela, encabeza la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam), una posición que le ha permitido establecer relaciones con alcaldes de todo el país y convertirse en el principal articulador del unionismo que busca aumentar su presencia.
Aunque Siero rechaza que exista una relación entre ambas responsabilidades, reconoce que su trabajo al frente de la Asociación le ha permitido mantener contacto permanente con sus homólogos; asimismo, ha hecho ver en sus múltiples actividades que la fortaleza del Partido Unionista radica precisamente en su visión municipalista.
«El alcalde es la persona más cercana a la comunidad. Cuando hay un problema de salud, cuando fallece alguien o cuando una familia necesita ayuda, la gente busca al alcalde», ha mencionado en varias ocasiones, y ha remarcado que esa cercanía explica por qué el partido ha decidido fortalecer su presencia desde los gobiernos locales.
Pese a ello, afirma no estar tomando ventaja. «No les estoy condicionando ningún tipo de apoyo para que —los jefes ediles— se sumen a mi partido. Mi papel en la Anam es totalmente diferente a mi papel como secretario del partido», manifestó durante una entrevista televisiva, en la que se le cuestionó al respecto.
EL NUEVO ARQUITECTO DEL UNIONISMO
Aunque el apellido Arzú sigue presente en la estructura partidaria de Unionista—con Álvaro Arzú Escobar como integrante del Comité Ejecutivo Nacional y Ricardo Quiñónez al frente del Consejo Político—, el liderazgo operativo está en manos del jefe edil de Santa Catarina Pinula.
Con solo 35 años, Siero gobierna ese municipio desde 2020, preside por segundo periodo consecutivo la Anam y, desde mayo de 2025, funge como secretario general del PU. Ese juego de roles le acompaña en su estrategia por fortalecer una organización que desde su nacimiento concentró su mayor capital electoral en la Ciudad de Guatemala.
Pero el ascenso del alcalde pinulteco también ha estado acompañado de polémicas. Su reelección al frente de la Anam, en enero pasado, provocó gran cantidad de críticas en medio de una abierta disputa con el Ejecutivo quien se inclinó por Enrique Arredondo de CABAL. La asamblea terminó entre reclamos, forcejeos y acusaciones de irregularidades por parte de jefes ediles que denunciaron obstáculos para competir por la dirigencia de la organización.
A eso se sumaron señalamientos sobre una supuesta activación de operadores políticos y movimientos de personal dentro del Plan de Prestaciones del Empleado Municipal para favorecer su continuidad en la Asociación. Aunque él rechazó cualquier anomalía y aseguró que la elección se desarrolló conforme a los estatutos, las inconformidades continuaron.
Ahora bien, sus controversias no comenzaron en la Anam. Como alcalde de Santa Catarina Pinula, Siero también protagonizó un enfrentamiento público con el entonces presidente Alejandro Giammattei por un inmueble ubicado en ese municipio, una disputa que evidenció el deterioro de la relación entre ambos actores políticos.
Meses después, otra resolución impulsada por la municipalidad llegó hasta la Corte de Constitucionalidad y fue señalada por retrasar el proyecto de saneamiento del lago de Amatitlán, un caso que volvió a colocar la gestión del alcalde bajo escrutinio.
Paradójicamente, quien hoy lidera la reorganización del PU tampoco desarrolló toda su carrera dentro de ese grupo. Su primer cargo de elección popular fue como concejal por la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Años después dio el salto a la alianza Valor-Unionista, con la que ganó la alcaldía, hasta convertirse en el dirigente que hoy impulsa los cambios en la organización desde la muerte de Álvaro Arzú Irigoyen.
EL ROL DE PATRIC GRAMAJO
Un nombre que no pasa desapercibido al hablar de Siero es el de Patric Gramajo Matsui, quien este año fue nombrado director ejecutivo de la Anam, una decisión que le ganó serios cuestionamientos.
Gramajo, quien también ocupa cargos dentro del Comité Ejecutivo Nacional y el Tribunal de Honor de Unionista, fue señalado por posibles impedimentos legales para asumir el puesto, pero tanto la Asociación como Siero defendieron la designación y sostuvieron que cumplía con los requisitos para ejercer tales funciones.
Y es que no se trata de cualquier persona; los mismos integrantes de Unionista lo califican como “otra de las piezas fuertes dentro del partido”.
Además, igual que en las elecciones de 2023, se le vincula a una posible candidatura como alcalde de Quetzaltenango, aunque hay quienes lo mencionan más interesado en llegar al Congreso. Él figura entre quienes tienen fuerte presencia territorial y suele acompañar a Siero y Ríos en actividades políticas. En 2023 fue candidato de la alianza Valor-Unionista.

“FREDY” GUZMÁN, EL LEGADO DEL ARZUISMO
Pero Gramajo no sería el único que ha sabido ganarse la confianza del alcalde pinulteco. Otro de los actores que figuraría en su círculo cercano procede de las bases más antiguas de la agrupación, desde la época en que su fundador, Álvaro Arzú Irigoyen, ocupó la Presidencia de la República. Se trata de Óscar Alfredo “Fredy” Guzmán González.
Aunque no aparece en registros públicos como parte de la dirigencia de Unionista ni en cargos municipales, sí figura como financista del partido en reportes que se han presentado ante el TSE. De acuerdo con lo documentado, está entre quienes han hecho aportes dinerarios para el funcionamiento de la organización.
Oficialmente, no se le ha expuesto como posible candidato a ningún cargo de elección popular, pero a lo interno de la estructura se le menciona interesado en buscar una curul en el Legislativo, un puesto que ya ocupó durante el periodo 2004-2008. De hecho, recientemente participó en un conversatorio dirigido a miembros del grupo político.
Su trayectoria es larga y ha estado ligada al arzuismo. Durante el mandato presidencial de Álvaro Arzú (1996–2000) se desempeñó como gerente de la Empresa Guatemalteca de Telecomunicaciones (Guatel) y se le consideró como el principal operador en el proceso de privatización y venta de los activos del Estado que dieron origen a Telgua. Después, con Arzú como alcalde, fungió como gerente general de la Empresa Municipal de Agua (Empagua).
Junto con el entonces jefe edil, en 2018 se le señaló en un presunto caso de corrupción y financiamiento ilícito denominado Caja de Pandora. En el marco de esas averiguaciones se desarrolló un sonado allanamiento en sus oficinas; el proceso no prosperó.
EL NEXO ENTRE SIERO Y CLAUDIA PANIAGUA
Al hablar de los nexos de Siero, tampoco puede quedar fuera la actual magistrada suplente de la Corte de Constitucionalidad (CC), Claudia Paniagua, quien desde 2024 se desempeña como asesora del Plan de Prestaciones del Empleado Municipal (PPEM) de la Anam, lo cual le permite percibir Q12 mil mensuales, según información pública de oficio divulgada por la entidad.
De hecho, en el sitio web de la Asociación, la togada aparece como asesora de presidencia, es decir del alcalde de Santa Catarina Pinula, un puesto que, según un reportaje del medio ePInvestiga, obtuvo solo cinco días después de haber otorgado, junto con otros magistrados, un amparo provisional a favor de la Anam. A pesar de las críticas que el tema provocó, Paniagua se ha mantenido en el cargo.
La miembro suplente de la CC también está entre los guatemaltecos sancionados por Estados Unidos, por lo que no tiene permitido su ingreso a aquel país. En 2024, le fue revocado el documento de viaje y posteriormente fue incluida en la Lista Engel, señalada por el Departamento de Estado de presuntamente aceptar sobornos a cambio de resoluciones favorables en su calidad de magistrada del tribunal constitucional, señalada de beneficiar al ex ejecutivo de Huawei, Jorge Mondal Chew, ex presidente del Banco de los Trabajadores.
EL CAMBIO DE ESTRATEGIA EN UNIONISTA
Tal entorno acompaña la trayectoria de Sebastián Siero, ahora nuevo líder del Partido Unionista, cuya Secretaría General estuvo durante una década en manos del diputado Álvaro Arzú Escobar, heredero de Arzú Irigoyen.
Pero esa etapa finalizó en mayo de 2025, cuando en una asamblea nacional el legislador dejó el principal cargo operativo de la agrupación para convertirse en uno de los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional, mientras Ricardo Quiñónez —el sucesor del arzuismo en la Municipalidad de Guatemala— pasó a presidir el Consejo Político Nacional, una instancia enfocada en la elaboración de la propuesta programática de cara al proceso electoral de 2027.
El relevo marcó algo más que un cambio de nombres. Representó el fin del modelo que durante años giró alrededor de la comuna capitalina y el inicio de una estrategia que apuesta por construir una organización con presencia nacional, sumando, personajes de todo tipo en la política nacional.
La interrogante ahora es si ese crecimiento será suficiente para mantener vigente a un partido que, tras la muerte de su fundador, enfrentó el mayor desafío de su historia: demostrar que podía sobrevivir sin depender exclusivamente del apellido Arzú.

SIERO DEFIENDE LOS FICHAJES Y HABLA DE DIOS Y FAMILIA
Consultado sobre la incorporación del diputado Napoleón Rojas y el riesgo de que estructuras políticas relacionadas históricamente con la narcopolítica (UCN entre ellos) encuentren espacio en otras organizaciones, Sebastián Siero rechazó que el legislador tenga vínculos con esas actividades y precisó que, según su versión, “el grupo de Napo inició en el FRG, no en la UCN”.
Aseguró que Unionista busca incorporar “gente joven” y que Rojas tiene “un liderazgo grande en Santa Rosa”. Según dijo, antes de aceptar su incorporación realizaron verificaciones en distintos lugares y concluyeron que “no está involucrado en la narcopolítica, ni es financiado por el narcotráfico”. Siero atribuyó los cuestionamientos a una “mala imagen” que, a su juicio, se ha formado alrededor del diputado y añadió que, al conocerlo, se encuentra “un joven que cree en Dios y en la familia”.

El secretario general aseguró que ese procedimiento se aplica a todos los candidatos y dirigentes que buscan incorporarse a la agrupación. “Hacemos todo lo posible para que no se nos infiltren narcocandidatos. Cada candidato que se quiere integrar lo investigamos para ver que no provenga de esos grupos”, afirmó. Según Siero, a todos los nuevos integrantes se les advierte que Unionista mantiene una política de “cero tolerancia al narco”.
Para el alcalde de Santa Catarina Pinula, esos filtros forman parte de una estrategia más amplia para transformar un partido que, según su lectura, estuvo históricamente concentrado en la capital. “El partido antes se concentraba en la ciudad y eso fue lo que yo cambié. Hemos llevado el partido a todo el país”, aseguró.
Siero afirmó que actualmente se han incorporado al proyecto 12 diputados y 39 alcaldes, a quienes describió como personas con liderazgo en sus regiones, no financiadas por el narcotráfico y que comparten los principios del partido, entre ellos “creer en Dios y en la familia”. Añadió que, según su visión, no se trata de una estrategia limitada a las elecciones de 2027, sino de una invitación a que esos dirigentes se integren “a largo plazo”.
Sobre la permanencia de figuras vinculadas con la estructura histórica del arzuismo, Siero precisó que Fredy Guzmán “no es parte del Comité Ejecutivo”, aunque reconoció que es afiliado y fundador del partido. Para Siero, precisamente la apertura territorial busca evitar que Unionista dependa “únicamente de cuadros de la ciudad”. Por ello, defendió la incorporación de nuevos liderazgos en todo el país, principalmente jóvenes que, según afirmó, sean “gente sana que no esté metida en la narcopolítica” y que asuman “un compromiso con el partido de largo plazo”.







