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Roberto M. Samayoa Ochoa Equidad de género y masculinidades

Se puede envejecer bien o mal. A los 64 años podés enfrentarte a tus miedos, descubrir inquietudes, desandar ciertos caminos y dejarte seducir por ideas, sensaciones y experiencias nuevas, o no. El machismo, sexismo y clasismo que cargas a cuestas es en parte lo que has construido en tu vida, pero otra parte es de esas herencias generacionales que pesan más que peso muerto de borracho. Naciste en 1957 bajo la paternidad gubernamental de Carlos Castillo Armas y la maternidad moral de la iglesia de Rossell Arellano y estos personajes modelaron en cierta forma tu identidad la cual has reforzado durante décadas. Ya sabemos cuáles eran los amores de Castillo, cuáles sus lealtades, temores, traiciones y filiaciones ideológicas. Mientras de Rossell podemos decir que era una iglesia militante en todo el sentido de la palabra: obediente, no beligerante, Dios, patria, libertad, boato, zapatillas de raso y roquetes almidonados, cercanía al poder político, llevando al Cristo de Esquipulas por todo el país como estandarte contra el comunismo y de espaldas a las comunidades eclesiales de base que ya surgían en Suramérica y que olían demasiado a rebaño, diría el actual papa Francisco. El año en que naciste hubo elecciones. El 20 de octubre de 1957 fue electo Miguel Ortiz Passarelli pero se alegó fraude electoral y entonces fue electo Miguel Ydigoras Fuentes. Eras apenas un crío, no un patojo, porque sos hombre, no mujer, cuando esto ocurrió, pero esto ya reforzaba la idea de por dónde deberías moverte en el futuro: con los militares, a veces como aliados y a veces para servirte de ellos. Ejercer poder es uno de tus comportamientos que más te solazan. Hombre, no mujer. De hecho, en toda tu vida ninguna mujer te ha representado, sino que tu cabeza ha sido siempre la de un hombre, encorbatado, serio, sarcástico, dando órdenes basado en tu razón, explicando a los otros de tu entorno lo que se debe hacer. No te cuestionas que ninguna mujer se haya sentado en tu silla más importante, porque hablás de la meritocracia cuando en muchos casos has llegado a esa silla por herencia y no por esfuerzo. No en balde tenés representación en 58 instancias que deciden el futuro del país, has hecho creer que tu voz es importante y necesaria y en cierta forma esta es una manera de hacer la machoexplicación o mansplanning. Intentás explicar todo lo que ocurre en el país solo porque sos chapín, blanco, heterosexual, creyente, ladino. Ergo, todos los demás, a los que consideras de la periferia no tienen por qué emitir opinión. Ya hace unos años te sacudiste a tus primos cooperativistas y les hiciste saber que, en materia de política económica en este país, solo tus chicharrones truenan. Y esa es otra de tus valoraciones: la masculinidad hegemónica. Naciste en la época en la cual tu apellido de filiación europea importaba más, situación que no ha cambiado mucho en tu entorno. Has tenido pocos Caal, Ixcot, Nimatuj, Maas o Tiul en tu junta directiva pero te justificas diciendo que así fuiste criado. “Los mayas se extinguieron” o “hay que tener cuidado con los indios” es lo que oías en los pasillos de las fiestas de los clubes privados y es lo que has repetido aunque tus hijas e hijos han tenido como nanas a tantas Boror, Yoc o Salanic. Naciste desconfiando del otro que podía ser indígena, comunista o ateo y a lo largo de tus 64 años has intentado poco liberarte de tus prejuicios. Ejercer el poder te gusta y por hacerlo no has dudado en aliarte con quienes has visto a veces por encima del hombro, pero esto es también por tu identidad kaxlan, por esa mirada ladina que engaña, que ha construido este estado ladino camaleónico que dice una cosa pero hace otra. Sos chapín porque naciste en el área central, urbana, centralista, burocrática y te enoja cuando no te reconocen como tal, para vos ser chapín significa ser guatemalteco y ay de aquél que ose contradecirte, que no respete tu bandera, tus colores y tus rituales, que no hable español. Tenés el azul y blanco grabado como antorcha de la libertad y te gusta la Guatemala folklórica y que te parece exótica. Tu androcentrismo te hace creer que sos la medida de todas las personas que viven en el país. En la vida pública porque si alguna vez alguno de tus colegas ha sido hombre gay lo has mantenido en secreto. Abrir cualquier oportunidad a la diversidad puede minar tu discurso y hacer que las piezas caigan como fichas de dominó. Como buen macho te has perdido la ternura y la vivencia de tus emociones. Hombre creyente pero que seguís con los códigos de 1957, atascado en el Camino y ahora, abrazado a la ideología de la prosperidad. Te molesta el reconocimiento de beatos y santos vinculados a la peor época de represión en donde tuviste un papel cómplice y te gusta la idea de tenerle la cola machucada a esa iglesia que en otra época te nutrió moralmente. Envejecido a los 64 años aunque no debiera ser así, pero te asusta darte cuenta que el mundo en el que naciste no es el mismo, te sorprende ver que cada vez haya más gente que cuestione tu autoridad, te molesta pensar que no te consultarán, que te encontrarás solo, que la economía no depende de vos y que ya no sos el macho proveedor sino que ahora tu Guatemala malagradecida depende de las remesas. No has sabido envejecer. Por presiones externas y a regañadientes has tenido que hacer concesiones en favor del desarrollo y de los derechos humanos. Te irrita que las cosas no sean como antes, te impresiona que cada vez haya más mujeres, mayas, migrantes o empresarios medianos y pequeños que cuestionen tu autoridad y que haya otras voces que se quieran equiparar a la tuya. ¡Habrase visto! Sos como esos abuelos cascarrabias a los que nadie quiere, a los que hay que soportar, los que terminan solos, los que no reciben ni dan afecto, un macho venido a menos, un hombre que ve con temor que su poder se puede derrumbar y ante eso, en tu fálica casa solo te queda o vivir de las glorias pasadas o reinventarte pero para eso deberías considerarlo necesario y quizá seas demasiado testarudo para reconocerlo. Feliz 64 años CACIF, si es que cabe.

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64 años

Juan Antonio Canel Cabrera Escritor

El niño, al nomás bajar del camión de mudanzas, nos dio la impresión de ser un canchinflín: inquieto, correlón y escurridizo; con sonrisa perenne y sin clausura pero algo fastidioso; hablaba de manera un poco disparatada sin parar de hacerlo. —¿Cuántos años tenés? —preguntamos. En lugar de contestar a nuestra interrogación, nos respondió de esta manera: —Lo primero que se pregunta es el nombre, dice mi mamá. —Entonces, ¿cuál es tu nombre? —Tengo seis años. Soy Luis, pero me dicen Güicho. Todos los niños del barrio, en torno al camión, observamos cómo bajaban los bártulos de la mudanza y los metían dentro de la casa recién pintada. Luis, como si fuera viejo conocido de la cuadra, recorrió las casas y saludó a medio mundo. Los adultos comentaron: «qué niño tan simpático». Pero nosotros, los niños de la cuadra, dijimos: «qué latoso». Poco rato después de llegado el camión, que se miraba un poco destartalado, arribó una camionetilla con casi toda la carrocería con sarna. Nuestra atención, sin movernos de donde estábamos, se centró en el vehículo recién llegado del cual, entre cuatro personas, bajaron a una señora muy envuelta en chamarras; nos pareció dormida. Cuando no quedó nada en el camión y este se retiró en medio de una tremenda humazón, un señor gordo, malencarado y chaparro, se paró a media calle y gritó: «¡Güiiiiiiicho, para adentro!» Vimos llegar a la puerta de su nueva casa, corriendo como si fuera el correcaminos, a Luis. Fue una impresión que tuvimos de manera simultánea porque, como si nos hubiésemos puesto de acuerdo y ensayado con precisión, comenzamos a cantar: «Si estando en la carretera oyes un beep, beep, ten la seguridad que se trata de mí… beep, beep…» —¡Para adentro! —remató el señor gordo, malencarado y chaparro. —Sí, papá —respondió Luis. Eso fue un día domingo de diciembre. El lunes, al regresar de jugar futbol, nos encontramos a Luis en la calle; daba vueltas en su pequeña bicicleta. Al vernos, sentimos que el beep, beep llegaba a nosotros como tromba. —¡Hola muchis! —dijo como si nos conociera de mucho antes. —Hola —respondimos de manera seca. Él, para contrastar nuestra poca amabilidad nos dijo, de sopetón: —Mi papá dijo que esta navidad y año nuevo no me dará regalos. —¿Por qué? —preguntamos con extrañeza, en parte para ceder un poco a nuestra tosquedad. —Porque dice que ha gastado mucho en la enfermedad de mamá. —¿Está enferma tu mamá? —Sí; el doctor dice que está muy enferma. Y sí; sufre mucho. Ese detalle, de fría ternura, nos hizo sentir simpatía por Luis. Días después lo integramos a todos nuestros juegos; a las conversaciones en los zaguanes de nuestras casas; a veces, su arribo sacudía nuestras modorras. Lejos de molestarnos sus disparates y plática licuada con jerigonza, nos divertía bastante. Era jodón y aguantaba las bromas sin inmutarse. Cuando íbamos a comprar helados, lo invitábamos; cualquier chuchería que adquiríamos, la compartíamos con él. Por sus ojos y sus gestos manifestaba sin proponérselo mucha ternura. Luis se aquerenció con nosotros; por nuestro lado, en cualquier actividad que armábamos, lo incluíamos. La tarde del 24 de diciembre, nos reunimos en uno de los zaguanes de la cuadra; hablábamos de los regalos que suponíamos nos iban a dar a medianoche. Cuando Luis se integró, cambiamos de tema. Lo invitamos para que, por la noche, se juntara con nosotros porque íbamos a quemar luces y cohetillos. Su cara le brilló de alegría y dijo, con la emoción saliéndole por los ojos, que estaría con nosotros. A eso de las seis de la tarde nos reunimos en el zaguán de mi casa. Planificamos compartir con Luis nuestros cohetes, lucitas y todo lo que consiguiéramos; así, él se sentiría bien con nosotros. Días antes, todos platicamos con nuestros papás para que compraran algún regalito para Luis y esa noche pudiéramos entregárselo. Entre todos, sin planearlo, nos pareció que la consigna era alegrarle la navidad a Luis. Mi mamá se portó linda porque a cada rato nos ofreció refrescos, pastelitos, manzanas, uvas, nueves y un montón de golosinas. Estábamos felices. Solo extrañábamos a Luis porque, pasadas dos horas, no había llegado. Como ir a tocar directamente a su casa nos daba un poco de temor porque el papá de Luis era el señor gordo, malencarado, chaparro y regañón que no nos inspiraba confianza, entonces, tomamos una decisión: todos los del grupo de la cuadra nos juntamos; fuimos a pararnos frente a la casa de nuestro amigo y, a una señal convenida, todos gritamos: —¡Güicho, te estamos esperando!; ¡Güicho, te estamos esperando! A las nueve de la noche estábamos un poco desconsolados porque no aparecía. A las diez, cuando ya habíamos descartado su llegada, se presentó. No pensamos en el Correcaminos porque venía a paso de elefante, con parsimonia; como calculando el camino; no venía sonriendo, como siempre; sus brazos, en lugar de venir en movimiento, solo colgaban de su cuerpo; su cabeza, sosteniendo el peso de la tristeza, la traía gacha. Cuando estuvo con nosotros, le dijimos: —¡Te tardaste, Correcaminos! Él, como si su cabeza, sus manos, sus labios y todo su cuerpo se movieran por medio de engranajes oxidados, solo nos dijo: —Es que no voy a estar con ustedes. Su rostro tenía una palidez absoluta; a todos nos pareció que el mundo le estaba cayendo encima. Solo atinamos a preguntarle: —¿Por qué? —Mamá murió. No esperó a que le dijéramos nada; no nos dio tiempo a darle un abrazo o a decirle algo. Al terminar de darnos la noticia, entonces, como si todos sus engranajes se hubiesen engrasado de pronto, dio la vuelta y se fue corriendo hacia su casa. Nosotros, de manera unánime, sumidos en una tristeza profunda, al verlo partir, lloramos y pensamos, a pesar de nuestra congoja: «Si estando en la carretera oyes un beep, beep, ten la seguridad que se trata de mí… beep, beep…»

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El nuevo Correcaminos

Dámaso Alonso (Madrid, 22 de octubre de 1898 - 25 de enero de 1990). Poeta español, profesor, y crítico literario. Fue traductor de las obras de James Joyce con el seudónimo de Alfonso Donado y perteneció a la generación del 27. Sobre el poeta, Carlos Bousoño nos dice: aquello que quedará con valor histórico permanente como aportación suya es la introducción, con mayor valentía que ninguno de sus contemporáneos españoles, del lenguaje coloquial en la práctica de la poesía. A un río llamado Carlos (Charles River, Cambridge, Massachusetts) Yo me senté en la orilla; quería preguntarte, preguntarme tu secreto; convencerme de que los ríos resbalan hacia un anhelo y viven; y que cada uno nace y muere distinto (lo mismo que a ti te llaman Carlos). Quería preguntarte, mi alma quería preguntarte por qué anhelas, hacia qué resbalas, para qué vives. Dímelo, río, y dime, di, por qué te llaman Carlos. Ah, loco, yo, loco, quería saber qué eras, quién eras (genero, especie) y qué eran, qué significaban «fluir», «fluido», «fluente»; qué instante era tu instante cuál de tus mil reflejos, tu ;reflejo absoluto yo quería indagar el último recinto de tu vida tu unicidad, esa alma de agua única, por la que te conocen por Carlos. Carlos es una tristeza, muy mansa y gris, que fluye entre edificios nobles, a Minerva sagrados y entre hangares que anuncios y consignas coronan. Y el río fluye y fluye, indiferente. A veces, suburbana, verde, una sonrisilla de hierba se distiende, pegada a la ribera. Yo me he sentado allí, sobre la hierba quemada del invierno para pensar por qué los ríos siempre anhelan futuro, como tú lento y gris. Y para preguntarte por qué te llaman Carlos. Y tu fluías, fluías, sin cesar, indiferente y no escuchabas a tu amante extático que te miraba preguntándote como miramos a nuestra primera enamorada para saber si le fluye un alma por los ojos, y si en su sima el mundo será todo luz blanca o si acaso su sonreír es sólo eso: una boca amarga que besa. Así te preguntaba: como le preguntamos a Dios en la sombra de los quince años, entre fiebres oscuras y los días—qué verano— tan lentos. Yo quería que me revelaras el secreto de la vida y de tu vida, y por qué te llamaban Carlos. Yo no sé por qué me he puesto tan triste, contemplando el fluir de este río Un río es agua, lágrimas: mas no sé quién las llora. El río Carlos es una tristeza gris, mas no sé quién la llora. Pero sé que la tristeza es gris y fluye. Porque sólo fluye en el mundo la tristeza. Todo lo que fluye es lágrimas. Todo lo que fluye es tristeza, y no sabemos de dónde viene la tristeza. Como yo no sé quién te llora, río Carlos, como yo no sé por qué eres una tristeza ni por qué te llaman Carlos. Era bien de mañana cuando yo me he sentado a contemplar el misterio fluyente de este río, y he pasado muchas horas preguntándome, preguntándote. Preguntando a este río, gris lo mismo que un dios; preguntándome, como se le pregunta a un dios triste: ¿qué buscan los ríos?, ¿qué es un río? Dime, dime qué eres, qué buscas, río, y por qué te llaman Carlos. Y ahora me fluye dentro una tristeza, un río de tristeza gris, con lentos puentes grises, como estructuras funerales grises. Tengo frío en el alma y en los pies. Y el sol se pone. Ha debido pasar mucho tiempo. Ha debido pasar el tiempo lento, lento, minutos, siglos, eras. Ha debido pasar toda la pena del mundo, como un tiempo lentísimo. Han debido pasar todas las lágrimas del mundo, como un río indiferente. Ha debido pasar mucho tiempo, amigos míos, mucho tiempo desde que yo me senté aquí en la orilla, a orillas de esta tristeza, de este río al que le llamaban Dámaso, digo, Carlos. Viento de noche El viento es un can sin dueño, que lame la noche inmensa. La noche no tiene sueño. Y el hombre, entre sueños, piensa. Y el hombre sueña, dormido, que el viento es un can sin dueño, que aúlla a sus pies tendido para lamerle el ensueño. Y aun no ha sonado la hora. La noche no tiene sueño: ¡alerta, la veladora! Vida Entre mis manos cogí un puñadito de tierra. Soplaba el viento terrero. La tierra volvió a la tierra. Entre tus manos me tienes, tierra soy. El viento orea tus dedos, largos de siglos. Y el puñadito de arena -grano a grano, grano a grano- el gran viento se lo lleva. ¿Cómo era? ¿Cómo era Dios mío, cómo era? JUAN R. JIMÉNEZ La puerta, franca. Vino queda y suave. Ni materia ni espíritu. Traía una ligera inclinación de nave y una luz matinal de claro día. No era de ritmo, no era de armonía ni de color. El corazón la sabe, pero decir cómo era no podría porque no es forma, ni en la forma cabe. Lengua, barro mortal, cincel inepto, deja la flor intacta del concepto en esta clara noche de mi boda, y canta mansamente, humildemente, la sensación, la sombra, el accidente, mientras ella me llena el alma toda. Insomnio Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna. Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla. Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma, por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid, por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo. Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre? ¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches? Selección de textos por Gustavo Sánchez Zepeda.

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Dámaso Alonso

Hay un diálogo que Arthur Howitzer Jr, el personaje de Bill Murray inspirado en el célebre periodista y editor fundador de The New Yorker Harold Ross, dice varias veces en la nueva película de Wes Anderson "The French Dispatch" ("La crónica francesa") en el que no puedo dejar de pensar: "Sólo intenten que parezca que lo escribieron así a propósito", le aconseja amablemente a su personal. Es una sugerencia inteligente, seguro, y lo suficientemente familiar como para preguntarse si se trata de un consejo de escritura bien conocido. Lo que resulta especialmente sorprendente es que es un consejo de alguna manera seguro y a la vez autocrítico; una hermosa broma llena de perspicacia y contradicciones, no muy diferente de las propias películas de Anderson. Y es fácil preguntarse si es una especie de ventana a la mente de Anderson, algo que el cineasta se dice a sí mismo o que le dijeron alguna vez para que su estética idiosincrática tuviese sentido, lo que parece haberse convertido últimamente más en una especie de responsabilidad. Para bien o para mal, las películas de Wes Anderson siempre se ven, suenan y se sienten como películas de Wes Anderson. "The French Dispatch" no es la excepción, pero como hemos vivido con sus películas 25 años y la más superflua interpretación de su estilo ha sido incorrectamente apropiada por aficionados en Instagram, es fácil descartarlo. Y quizá hay algo en el hecho de que justamente, o no, parte del brillo ha sido opacado por la familiaridad. Sin embargo, "The French Dispatch" sigue siendo una oda muy agradable, sofisticada y experimental a la idea romántica y ficticia del apogeo de mediados de siglo de revistas como The New Yorker y The Paris Review. El alcance de esta revista en particular es significativamente más limitado que el de sus inspiraciones. The French Dispatch es un encarte semanal del diario Liberty Kansas Evening Sun. El verdadero Liberty, Kansas, es un pueblo con una población que apenas ha superado los 250 habitantes en el último siglo y que recientemente se ha reducido a cerca de 100. Esto hace que sea aún más gracioso que el personaje de Murray financiara una revista fuera de Francia (en una ciudad ficticia llamada Ennui-sur-Blasé) con un equipo de escritores famosos. Pero es una búsqueda que terminará con su muerte, y el último número del semanario proporciona la estructura para esta película de antología. Hay una viñeta estilo "Lo más sonado" escrita por el personaje de Owen Wilson, Herbsaint Sazerac, quien describe un día en la vida de un pequeño pueblo francés, una historia sobre un asesino encarcelado (interpretado por Benicio del Toro) cuyas pinturas modernas se vuelven una sensación, una sobre un reticente estudiante revolucionario llamado Zeffirelli (Timothée Chalamet), y otra sobre un periodista culinario (Jeffrey Wright) enviado para escribir el perfil de un celebrado chef (Stephen Park) y que se ve atrapado en un ardid de secuestros y rescates. Es extravagante, deliciosamente absurda y por momentos oscura, como todas las películas de Anderson, incluso si esto se olvida en las malas imitaciones. Anderson escribió el guion junto a sus viejos colaboradores Roman Coppola, Hugo Guinness y Jason Schwartzman (quien también tiene un papel pequeño). Y es una experiencia conmovedora única que salta de una historia a otra (con imágenes apropiadamente en blanco y negro y toques ocasionales de color presumiblemente para imitar los medios impresos y las fotos) con el único hilo conductor de que todas resultan estar en la misma publicación. Que uno se interese tanto es un testimonio de la narrativa y del ejército de actores experimentados que parecen estar más que felices de aparecer unos pocos minutos en pantalla, incluidos Adrien Brody, Tilda Swinton, Léa Seydoux, Frances McDormand, Mathieu Amalric, Elisabeth Moss, Henry Winkler y Saoirse Ronan. En todo caso, "The French Dispatch" quizá sufre por su abundancia, que a primera vista puede parecer como un exceso, pero creo que se sostiene bastante bien. Esos son los detalles que harán placertero y gratificante volver a verla. O quizá simplemente era una labor titánica disparatada, pero funciona. De cualquier modo, Anderson hace que se sienta que la hizo así a propósito. "The French Dispatch", un estreno de Searchlight Pictures, se estrena en cines selectos el viernes y llegará a más salas el 29 de octubre. Tiene una clasificación R (que requiere que los menores de 17 años la vean acompañados de un padre o tutor) de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA, según sus siglas en inglés) por diálogos, desnudos gráficos y algunas referencias sexuales. Duración: 103 minutos. Tres estrellas de cuatro.

Reseña: 4 historias extravagantes en «The French Dispatch»

La actriz sueca Rebecca Ferguson no lo pensó dos veces antes de embarcarse en la aventura de "Dune" ("Duna"). La pasión del director Denis Villeneuve por esta historia clásica de ciencia ficción y drama espacial le bastó. "Fue Denis el que me hizo decir sí a la película y después comencé a conocer gradualmente al personaje y me di cuenta lo increíble que era ella, su fortaleza, sus vulnerabilidades, sus elecciones y las consecuencias de sus elecciones", dijo Ferguson en una entrevista reciente por videollamada desde Londres sobre el filme, que estrena este fin de semana en Norteamérica. Lady Jessica Atreides, su personaje, es una hábil espía, guerrera e hipnotizadora integrante de Bene Gesserit, una hermandad femenina secreta que, a través de alianzas políticas y genéticas, así como de sus poderes sobrenaturales, busca mejorar la humanidad. Sin embargo, los planes de la organización para Jessica se rompen cuando en vez de una hija tiene a su hijo Paul Atreides (Timothée Chalamet) con el duque Leto Atreides (Oscar Isaac). Aunque su padre es un respetado gobernador planetario, Paul pasa más tiempo entrenando con su madre. El fuerte lazo que los une queda latente; Jessica hace todo por proteger a su hijo cuando su familia es traicionada en el planeta desértico de Arrakis al que son enviados. "Fue increíble, Timothée es un actor fenomenal. A veces era frustrante porque tenemos técnicas diferentes y estas técnicas diferentes funcionan muy bien para nosotros, había una tensión maravillosa", dijo Ferguson, quien también ha actuado en varios filmes de la serie "Mission: Impossible" ("Misión: Imposible") y en "Doctor Sleep" ("Doctor Sueño"). "Nuestra manera de abordar una escena y nuestra manera de mirar una escena era tan diferente como Jessica y Paul. Denis nos dirigía así, nos mantenía separados en sus indicaciones y nos susurraba cosas. Así que nuestros resultados se encaminaban en direcciones totalmente diferentes", agregó. Ferguson, de 38 años y madre de un hijo, señaló que otra parte de su enfoque fue ver a Paul con ojos de madre. Al igual que en la novela original de Frank Herbert de 1965 en la que está basado el filme, Jessica y Leto no están casados, algo que podría resonar con un número cada vez mayor de mujeres que optan por tener hijos en unión libre. Tras un intento titánico de Alejandro Jodorowsky en el que habrían actuado Mick Jagger, Orson Welles y Salvador Dalí, y la desdeñada versión de 1984 de David Lynch con Kyle MacLachlan, Francesca Annis y Jürgen Prochnow filmada en los Estudios Churubusco de México, Villeneuve, director de filmes como "Blade Runner 2049" y "Arrival" ("La llegada"), llegó a "Dune" impulsado por un sueño que comenzó cuando conoció la novela siendo adolescente. Su amor por la historia fue transmitido a su elenco desde sus primeras conversaciones. Si Ferguson pudiera tener algunas de las habilidades de Jessica, le gustaría tener su quietud y capacidad de observación.

Ferguson encarna fortaleza y libertad de Jessica en «Dune»

El cáncer de mama masculino es una realidad que pocos conocen y Carlos Ponce está intentando cambiar eso. La enfermedad, que se puede formar en el tejido mamario, puede ser más mortal en los hombres que en las mujeres, a decir del actor y cantante puertorriqueño, porque cuando es descubierta en ellos suele encontrarse ya en un estado avanzado. Octubre es el mes de la concientización sobre el cáncer de mama y Ponce participa en una campaña que promueve tocarse las glándulas mamarias para detectar este mal de forma temprana, independientemente del género. La campaña, "Tocarte las mamas es vida", fue creada por la doctora Tania Medina, una cirujana plástica dominicana, y este año incluye a hombres por primera vez para generar conciencia sobre la enfermedad entre ellos. (Muchas de las imágenes pueden verse en su página de Instagram: https://www.instagram.com/drataniamedina/) Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, aproximadamente uno de cada 100 casos de cáncer de mama diagnosticados en el país es encontrado en un hombre. Ponce decidió participar en esta iniciativa porque conoce a Medina, ha trabajado con ella en otras campañas, y le sorprendió oír sobre esta problemática. La campaña, que se muestra en prensa, televisión, redes sociales y charlas –y que el jueves llegará a Times Square con un video que se exhibirá en varias de sus pantallas– también cuenta con la participación de la periodista Karina Banda, esposa de Ponce, la experta en fitness Ingrid Macher, quien superó cáncer de mama, y el cirujano bariátrico Pablo García. Finalizará el 30 de octubre con una jornada de mamografías gratuitas en República Dominicana. Entre otras cosas, "Tocarte las mamas es vida" explica que el cáncer mamario masculino es más común en los hombres mayores, aunque puede manifestarse a cualquier edad. Entre los signos y síntomas del cáncer de mama masculino está un bulto o engrosamiento indoloro en el tejido mamario; cambios en la piel que cubre la mama, como hoyuelos, arrugas o enrojecimiento; cambios en el pezón, como descamación; un pezón que empieza a hundirse o secreción del pezón, explica la campaña. Agrega que los hombres diagnosticados con cáncer de mama en etapa temprana tienen una gran probabilidad de cura.

Carlos Ponce en campaña contra el cáncer de mama masculino

Gustavo Santaolalla regresa al terreno de la fusión latinoamericana que descubrió desde sus inicios en el rock con la música original y tema principal de la serie animada "Maya and the Three" ("Maya y Los Tres"), que se estrena esta semana en Netflix. El músico argentino fue convocado nuevamente por el director mexicano Jorge R. Gutiérrez para musicalizar una de sus creaciones luego de colaborar en "The Book of Life" ("El libro de la vida"), el largometraje animado de 2014 con el que el cineasta saltó a la fama internacional. "Es como una expansión del trabajo que había comenzado con Jorge en 'El libro de la vida'", dijo Santaolalla sobre la música de "Maya" en una entrevista reciente por videollamada desde Los Ángeles. Pero "The Book of Life" era una historia sobre el Día de los Muertos mexicano y Santaolalla trató de reflejar esto en la música. Con "Maya", que se desarrolla en un mundo mesoamericano fantástico con pueblos diversos, pudo dar rienda suelta a su creatividad con toda una variedad de ritmos e instrumentos latinoamericanos que le "encantan" y con los que ha desarrollado su carrera desde que formaba parte de Arco Iris, la banda pionera surgida a finales de la década de 1960 cuya fusión de rock y folclor, dijo, no siempre fueron bienvenidos. "Éramos muy criticados por la inteligencia del rock argentino en el momento, no por el público", dijo el músico galardonado con dos Grammy, 13 Latin Grammy y dos Oscar, por las bandas sonoras de "Brokeback Mountain" ("Secreto en la montaña") y "Babel" de Alejandro G. Iñárritu. Santaolalla, quien también ha creado bandas sonoras de filmes como "Diarios de motocicleta" y "Relatos salvajes", así como de videojuegos como "The Last of Us", dijo que hacer la música para "Maya" lo divirtió mucho, pues pudo mezclar ritmos paraguayos, uruguayos, mexicanos, así como instrumentos de música prehispánica como tambores y flautas. "Cosas que nunca irían y sin embargo pueden ir, ¿por qué no?", señaló. También estuvo a cargo, junto con Paul Williams, del tema principal de la serie "If It Is To Be" –"Si debe ser, es mi deber" en su versión en español– interpretado por Kali Uchis y lanzado el viernes pasado. "Es buenísima cantante y buenísima artista", dijo Santaolalla sobre la cantante urbana estadounidense de origen colombiano. El tema habla sobre el destino y el deber de una mujer guerrera y tiene guitarras y kenas mezclados con beats electrónicos cadenciosos. "Se acerca mi destino, finalmente podré ver / A la mujer guerrera que sé que debo ser / Hay alguien que me espera y tengo que encontrar / Para entregarle mi alma y así poder amar", dice parte de la letra en español. Santaolalla, quien nació en Buenos Aires en 1951 y emigró a Estados Unidos durante la dictadura en la década de 1970, considera que es un hombre que ha vivido en "tres tierras": "Por supuesto Argentina, que es de donde yo vengo. Obviamente aquí (Los Ángeles) porque he vivido muchos años, mis hijos nacieron acá, mis nietas han nacido acá. Pero te diría que el tercer lugar es México". "Tengo grandes amigos y tengo muchos años de haber trabajado y de haber hecho grandes proyectos de los cuales me siento muy orgulloso artísticamente, con todo mi trabajo con las bandas, con La Maldita Vecindad, con Café Tacvba, con Molotov, con Julieta Venegas", añadió Santaolalla, quien ha producido álbumes para estos y más artistas de la región. Miembro de la agrupación Bajofondo, se dijo contento de regresar como solista a esa tercera tierra para un concierto en el Festival Vive Latino en 2022, luego de cancelar su presentación en la edición de 2020 en pleno comienzo de la pandemia de coronavirus. "Me debo eso y le debo eso a mi público", dijo Santaolalla. "Yo tenía unos problemas de salud, entonces era como muy peligroso y delicado", agregó al explicar que canceló la participación por indicaciones de sus médicos. "Todos me dijeron 'no'".

Santaolalla se sintió como pez en el agua con «Maya»

"Noche de fuego", la primera película de ficción de la documentalista Tatiana Huezo sobre niñas que se hacen pasar por niños ante la violencia por el narco en el campo mexicano, fue seleccionada para representar a México en los Oscar. Tras ser galardonada con una mención especial en el Festival de Cine de Cannes, "Noche de fuego" buscará una nominación a mejor largometraje internacional en los Premios de la Academia, anunció el martes la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas. El filme también ha sido galardonado en los festivales de San Sebastián y Atenas y recientemente fue adquirido por Netflix, que la estrenará en noviembre. Huezo, una realizadora salvadoreña naturalizada mexicana, debutó en 2011 con el documental "El lugar más pequeño", sobre sobrevivientes de la guerra civil en El Salvador. A éste le que siguió "Tempestad" de 2016, sobre una mujer recluida en una cárcel dominada por el crimen y una madre que busca a una hija desaparecida. El documental le mereció a la realizadora el premio Ariel a la mejor dirección y estuvo nominado a los Emmy Internacionales. Con "Noche de fuego", basada en la novela "Prayers for the Stolen" ("Ladydi") de la autora mexicana-estadounidense Jennifer Clement, fue ovacionada a su estreno en la sección Un Certain Regard de Cannes y consiguió su mención especial. En la película, las niñas Ana (Ana Cristina Ordóñez González), Paula (Camila Gaal) y María (Blanca Itzel Pérez) juegan a leerse la mente a pesar de vivir en un entorno en el que las clases se ven interrumpidas por la delincuencia y no es raro saber de gente secuestrada o escuchar disparos. México ha sido nominado en nueve ocasiones al Oscar en la categoría de mejor largometraje internacional (antes conocida como mejor película en lengua extranjera) y conquistó por primera vez el premio en 2019 con "Roma" de Alfonso Cuarón. Las nominaciones a los Premios de la Academia, en su 94ta edición, se anunciarán el 8 de febrero de 2022. En cuanto a la cinta que representará a México en los premios Goya del cine español, la elegida fue "Los Lobos" de Samuel Kishi Leopo, un drama sobre dos niños inmigrantes mexicanos que crecen solos en Estados Unidos mientras su madre trabaja. El filme fue recientemente nominado al premio Ariel a la mejor película. México ha conseguido 19 nominaciones al Goya, la más reciente en 2020 para "Ya no estoy aquí" de Fernando Frías de la Parra. El cine mexicano ha sido reconocido con el Goya a la mejor película iberoamericana por "El callejón de los milagros" de Jorge Fons, "Lo que importa es vivir" de Luis Alcoriza y "Roma" de Cuarón.

«Noche de fuego» de Huezo representará a México en los Oscar

Los entonces jóvenes rebeldes del grupo FUEGO, quienes en marzo y abril de 1962 salieron a las calles a manifestar en contra del gobierno del General Miguel Ydígoras Fuentes, preparan una serie de actividades para celebrar los 60 años de este episodio histórico. Desde este mes, los organizadores llevarán a cabo una serie de actividades socioculturales para culminar en abril del próximo año con la entrega de la segunda edición de la Antología que recoge los testimonios de quienes participaron esta gesta cívica. Factor Méndez Doninelli, uno de los organizadores, convocó a un foro virtual en el que participaron algunos de los protagonistas de esta gesta cívica. Entre ellos, Carlos Navarrete, Magnolia Morales, Antonio Móbil, María -Chiqui- Ramírez y Edgar Ruano. Del lado de los jóvenes estuvo presente Francisco Joel Chen, secretario de Arte de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU); Lenina García, exsecretaria general de la AEU, así como la editora Ana Cofiño. [caption id="attachment_454573" align="alignnone" width="696"] Actualmente se preparan varias actividades para conmemorar los 60 años de este episodio histórico. Foto: La Hora/Archivo.[/caption] Durante su intervención, Antonio Móbil dijo “viví intensamente el 20 de octubre de 1944. Ese día salí a la calle y no he regresado. Sigo pensando en la aurora democrática. Y se preguntó: ¿Habrá chicas que estén dispuestas a tirarse al suelo para parar una tanqueta? En cambio, Magnolia Morales expresó: “El objetivo es contar la historia a los jóvenes y entregarles la estafeta para que continúen la lucha, no con armas sino con intelecto y sabiduría”.   ¿QUÉ ERA FUEGO? El Frente Unido del Estudiantado Guatemalteco (FUEGO) aglutinó a más de 300 representantes de todas las asociaciones estudiantiles de secundaria estatales de la capital, los departamentos y de algunos colegios privados; ellos a su vez, se habían unido con la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) en las jornadas de marzo y abril de 1962. Uno de los motivos de la protesta popular fue manifestar en contra del gobierno de Ydígoras Fuentes y el fraude electoral para elegir diputados al Congreso. Algunos analistas califican este momento como el punto de partida del movimiento armado en Guatemala. [caption id="attachment_454574" align="alignnone" width="560"] Integrantes del denominado grupo FUEGO, quienes en marzo y abril de 1962 manifestaron en contra del gobierno del General Miguel Ydígoras Fuentes. Foto: Vía elblogdeedgarrosales.blogspot.com[/caption] “… Es significativo que las jornadas de lucha en marzo y abril de 1962, sucedieron ocho años después del derrocamiento del Gobierno constitucional y democrático del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, (…) También, fue la antesala de protestas estudiantiles de 1968 en La Sorbona, Francia, de los universitarios mexicanos de la Universidad Autónoma (UNAM) y de la lucha armada en Guatemala”, escribió Factor Méndez en su columna de diario La Hora hace varios años. Comenzaron con banderas negras en el frente de los edificios denunciando “la muerte de la democracia”. La protesta tuvo efecto y fue creciendo hasta convertirse en multitudinarias manifestaciones en la capital y luego en algunos departamentos del país. Lograron ser reprimidas con un saldo de varias decenas de muertos, heridos, capturados y muchos otros expulsados del país.  

Preparan 60 aniversario de las protestas estudiantiles de 1962

Si le gustan las historias de origen, la construcción de personajes y los futuros distópicos, la nueva producción del director y guionista, Denis Villeneuve “Dune” es para usted. Esta es la primera de dos películas que adaptará al cine el clásico libro homónimo de Frank Herbert de 1965. Durante 150 minutos se verá envuelto por los efectos especiales y el sonido impactante que ofrece una experiencia más vivida de la película; acompañados de una escenografía y fotografía que transportan al espectador a los desiertos y mundos en los que está inspirada. Ciencia ficción, política e intrigas son los elementos de esta adaptación de la novela; ahora bien, para muchos espectadores la película puede ser muy lenta, larga y lineal, pero esto se debe a que toma su tiempo en desarrollar cada personaje y construir el universo en el que se desenvuelve la trama. https://twitter.com/dunemovie/status/1450255648369696775 EL TEMA CENTRAL DE LA TRAMA La película es producida por Warner Bros y liderada por el cineasta Denis Villeneuve, además, está protagonizada por el actor nominado al Oscar, Timothée Chalamet, Rebecca Ferguson, Oscar Isaac, Jason Momoa, Zendaya y Stellan Skarsgard. La historia gira alrededor del clan Atreides que deberá encargarse de extraer un combustible llamado La Especia, que se encuentra en el planeta desértico Arrakis, mejor conocido como Dune. El planeta es gobernado con puño de hierro por el clan Harkonen, el cual se encargó de asesinar a casi toda la población nativa para apropiarse del combustible.   SU ESTRENO EN CINES DE GT Cinemark estrenará la película este jueves 21 de octubre en sus diferentes salas. Esa cadena de cines remarcó que respetan las medidas y protocolos de bioseguridad para contrarrestar los efectos de la pandemia del Covid-19. De acuerdo con Jonathan Castillo, subgerente de Cinemark Metrocentro Villa Nueva en el continente europeo y asiático la película ha sido muy bien recibida, recaudó más de US $100 millones e invitó a los guatemaltecos a disfrutarla a partir de mañana en horario vespertino y nocturno. [caption id="attachment_454515" align="alignnone" width="696"] En estas salas de cine será proyectado el filme. Foto: La Hora[/caption] Para Alejandra Mancilla, gerente de mercadeo de Cinemark Guatemala “es una película que se pierde en la aventura y una realidad, una historia con efectos y sonido que ha cautivado a la crítica”. https://twitter.com/dunemovie/status/1446157408305225744    

Dune se estrena en GT mañana y aquí un pequeño repaso

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La Hora 22-10-2021