“El primer signo de la corrupción en una sociedad que todavía está viva es que el fin justifica los medios.” Georges Bernanos
Han circulado rumores constantemente que apuntan a que, en diferentes instituciones del Estado para acceder a una plaza en cada una de ellas se tiene que “pagar” el valor equivalente a un sueldo, aunque se menciona también que puede ser más, tanto que en varios de los escándalos sobre corrupción que se han conocido, ha existido en muchos el componente de: plazas fantasma y compra de plazas.
La grabación que circula en redes sociales, en la que de forma más que descarnada la funcionaria que atiende al solicitante de trabajo le explica que tiene un abanico de lugares y espacios a los cuales acceder, le ofrece aproximadamente en cuatro juzgados e incluso le recomienda uno que es precisamente un Juzgado de Familia, en el que puede “crecer” tanto que incluso puede llegar a Juez, le menciona que si él no acepta también se la puede dar a Susanita xx, es francamente un acto de corrupción infraganti, el que no debería pasar como un acto cualquiera que debe seguir su curso legal, debe ser investigado inmediatamente, interponer la denuncia respectiva y comunicarlo a la sociedad.
Dos situaciones son altamente controvertibles del audio, siendo la primera que se juegue de esa forma con las necesidades de las personas, con lo más importante con lo que cuenta cualquiera, como lo es el trabajo, que en el Estado tiene dos vertientes igual de rebatibles las dos, las plazas fantasma mediante las cuales alguien acepta un dinero que tiene que devolver parcialmente, y pagar para que le brinden un trabajo, lo que no solamente es un delito, es inconstitucional porque la Constitución garantiza el Derecho al Trabajo, como un Derecho Humano, con lo que lo conocido no debería tomarse como un problema administrativo como otros muchos, con el agravante que se trata del Organismo Judicial nada más y nada menos, ¿Por esas prácticas tenemos un Sistema de Justicia tan débil? ¿Tanto que tiene a nuestro sistema en trapos de cucaracha que necesitan de la Inteligencia Artificial porque con la natural no cuentan?
La segunda parte de la conversación que no menos importante, es la constatación que desde el Congreso se dirige al Organismo Judicial, la funcionaria es clara si tiene padrino diputado no tiene que pagar, porque se entiende a quien le tiene que pagar es al diputado, y que muchos han entrado a trabajar por ese medio, ¿Cuántos? Queda la pregunta sin responder, nos preguntamos como sociedad, si después de las famosas cortes balanceadas que no lo son, el Congreso no solamente nombra a los magistrados, ¿También a los operadores de Justicia? ¿Es creíble un sistema tan permeado? Preguntas que las autoridades deben responder.
El problema es grave, pero lo es más que las autoridades de la CSJ no hayan tomado acciones inmediatas para establecer no solamente quien es la funcionaria, además quienes dirigen esta cloaca dentro del sistema, porque ella es solamente la cara visible ante el que tiene que pagar, es toda una trama enquistada dentro del OJ en la que los Sindicatos tienen un papel preponderante, y que no solamente es en este organismo, esta problemática se encuentra en casi todas las instituciones del Estado.
Los problemas fundamentales que nos deja este caso son esencialmente dos: La intromisión del Legislativo en el Judicial, en un grave atentado contra la independencia de poderes, y el papel de los “Sindicatos” en la realidad nacional, los que han desnaturalizado su función para convertirse en verdaderas máquinas de corrupción, con poderes dentro de todas las instituciones del Estado, imponiendo sus propios elementos, sin tomar en cuenta las calidades de cada quien.
Cuando las manzanas se encuentran podridas, hay que limpiarlas o desecharlas, hay que modificar desde las raíces los males que nos agobian, los que son por el momento intrínsecos en la sociedad actual, si no mejoramos el sistema educativo para formar mejores ciudadanos seguiremos en la debacle en la que nos encontramos, si no mejoramos las condiciones de vida de los ciudadanos tampoco, la solución es de fondo no de forma.
Una sociedad que no cambia para bien se condena al ostracismo.







