El Ministerio de Educación, en alianza con entidades implementadoras, buscan atender a la población privada de libertad para que puedan completar sus estudios y desarrollar habilidades técnico-laborales. Imagen La Hora: Víctor García.
El Ministerio de Educación, en alianza con entidades implementadoras, busca atender a la población privada de libertad para que puedan completar sus estudios y desarrollar habilidades técnico-laborales. Imagen La Hora: Víctor García.

Para el Ministerio de Educación (Mineduc), la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia (SBS) y la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP), estar privado de libertad no significa quedar fuera del sistema educativo. 

En algunos centros penitenciarios del país, estas instituciones desarrollan programas de educación dirigidos a las personas que cumplen una condena. Estos van desde procesos de alfabetización hasta diplomados técnicos y otras oportunidades de formación. 

Sin embargo, Marco Canteo, especialista en prisiones, considera que el Estado se desentiende de las personas condenadas al ingresar a prisión, y mucho más cuando salen. En su opinión, las principales debilidades son la ausencia de medidas rehabilitadoras junto con las malas condiciones carcelarias, que llevan a las personas a delinquir cuando regresan en libertad. 

La cartera de Educación lidera proyectos para este segmento de la población. Para el viceministro de Educación Extraescolar y Alternativa, Carlos Aldana, el ministerio se rige bajo el principio ético de que todas las personas tienen derecho a estudiar, por lo que este derecho debe ser restituido a quienes están privadas de su libertad. 

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No obstante, el Mineduc no puede realizar este trabajo por su cuenta. Aunque cuentan con técnicos docentes de educación extraescolar, no se les permite ingresar a las prisiones por seguridad. Ahí es donde entran la SBS y la DGSP

Ambas son entidades implementadoras de Mineduc. Es decir, instituciones encargadas de impartir los programas de la cartera. El ministerio les autoriza a implementarlos mediante una resolución departamental.

De esta manera, dichas entidades prestan servicios gratuitos a adolescentes y personas adultas en los centros penitenciarios, además de encargarse del pago de sus docentes, capacitaciones y materiales.

En una reunión previa, el viceministro Aldana afirmó que, en 2025, trabajaron con 89 entidades implementadoras en general, incluyendo a la SBS y DGSP. 

El Mineduc también trabaja con Asociación Grupo Ceiba, una organización sin fines de lucro que funciona como entidad implementadora y lleva a jóvenes privados de libertad a recibir clases en sus centros especializados. 

Las cuatro instituciones se encargan de atender a las personas privadas de libertad, ya sean jóvenes con órdenes de juez para estudiar, menores con medidas socioeducativas previas a un proceso penal o quienes estén interesados en completar su escolaridad. 

De acuerdo con Corine Dedik, investigadora del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), que una persona pueda salir de la cárcel leyendo y escribiendo mejora sus perspectivas más allá de la delincuencia, como buscar trabajo o iniciar un emprendimiento. 

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Tener un diploma de Básico o de Bachillerato concluido representa una mejor herramienta para reintegrarse al mercado laboral. 

Dedik afirma que, para poder cambiar, las personas necesitan de nuevas herramientas para vivir una vida diferente, por lo que es crucial que existan programas de rehabilitación en el sistema penitenciario. Desde su perspectiva, estos no son siempre una prioridad debido a las emergencias de seguridad, mientras que el presupuesto destinado al recurso humano y las atenciones es moderado. 

Desde su experiencia, considera que retomar la educación es un pilar importante y que debe existir cooperación con el Mineduc para conseguir una cantidad adecuada de docentes en los centros carcelarios. 

Por su parte, Canteo opina que las medidas rehabilitadoras dentro de las cárceles deberían conectarse con la disponibilidad de espacios de seguimiento fuera de ellas. De manera que las personas puedan continuar con su vida con el apoyo necesario. Pero, actualmente, prevalece el desinterés una vez que salen del sistema penal.

¿QUÉ ESTUDIAN LAS PERSONAS EN LAS PRISIONES?

Para el 30 de junio de 2026, bajo los programas de educación y con medidas socioeducativas, se atendía a 325 personas. 

De ellas, 79 eran mujeres, equivalentes al 24% del segmento atendido. De este grupo, 48 estaban estudiando Básicos, 27 se habían inscrito en Diversificado, 2 en el nivel de Primaria y las otras 2 en CEMUCAF.

CEMUCAF es el Programa de Centros Municipales de Capacitación y Formación Humana, en el que se imparten cursos de capacitación técnica laboral y formación emprendedora. Los beneficiarios asisten a espacios comunitarios, municipalidades, organizaciones no gubernamentales, iglesias y otros. 

Los hombres representaban el 76%, con 246 inscritos. De ellos, 143 estaban en CEMUCAF, 21 en Diversificado, 54 en Básico y 28 en Primaria

Tanto hombres como mujeres tienen acceso al Bachillerato en Ciencias y Letras con orientación en Productividad y Emprendimiento.

De las 325 personas atendidas, 125 son adolescentes bajo la atención de la SBS. Mientras tanto, 159 se encuentran en las prisiones de la DGSP. Las restantes 41 son atendidas por Grupo Ceiba. 

Al dividir a la población atendida para junio de 2026, el 14.8% estudiaba Diversificado, el 44.6% estaba con CEMUCAF, el 31.4% en Básicos y el 9.2% en Primaria. 

Dentro del grupo gestionado por la SBS existen distintas modalidades de educación, como el PEAC, que corresponde al Programa de Educación de Adultos por Correspondencia, y funciona bajo una modalidad semipresencial.

Los niveles Básico y Diversificado a los que tienen acceso las personas se imparten bajo la modalidad Flexible, que también corresponde a un programa semipresencial. 

La educación dentro de las prisiones no sigue el mismo modelo del sistema escolarizado del Mineduc. Estos programas y certificaciones se desarrollan bajo el modelo extraescolar, en el que los docentes cumplen funciones de acompañamiento. 

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Los grupos de estudiantes se reúnen en un lugar, pero cada persona trabaja a su propio ritmo y es monitoreada por un tutor de la entidad implementadora. Los contenidos que reciben, sin embargo, son los mismos que los del sistema tradicional. 

Las áreas de estudio se adaptan a los módulos, y las metodologías se modifican para convertirlas en proyectos. Además, la guía de estudio se ajusta a las necesidades de las personas. 

CEMUCAF, por su parte, se enfoca en cursos técnico-laborales que puedan impartirse en los centros penitenciarios. Por lo tanto, la cantidad de opciones dependerá de las condiciones de cada lugar. Entre los principales se encuentran cocina nutritiva, elaboración de canastos de malla y rafia, y técnicas básicas del arte en papel. 

También pueden optar por bisutería, carpintería, elaboración de velas, emprendimiento y proactividad empresarial, panadería, piñatería, serigrafía y sublimación, inglés, música, guitarra básica, dibujo artístico, diseño gráfico y web, y ofimática aplicada. 

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La Hora tuvo la oportunidad de visitar Casa Intermedia en San José Pinula, uno de los centros de la SBS en donde se imparten este tipo de cursos. 

El día de la visita, los jóvenes estaban trabajando en Cocina y Panadería, con apoyo de las tutoras de CEMUCAF. Los certificados que se emiten bajo esta modalidad son avalados por el Mineduc, por lo que las habilidades desarrolladas en los talleres pueden servirles para acceder a un trabajo en ese campo. 

Una de las facilitadoras comentó que cada año intentan variar la planificación de los talleres para no enseñarles exactamente lo mismo. Esto responde a que algunos de los adolescentes permanecen con ellas cumpliendo condenas de tres, cuatro y hasta cinco años. Con el objetivo de evitar que se aburran y, al mismo tiempo, impulsar su aprendizaje, modifican la programación y les enseñan nuevas recetas. 

Aunque existen recetas básicas que siempre deben enseñar, como las técnicas para elaborar pan francés, pizza y pan de teja. 

Otra de las iniciativas que están impulsando las facilitadoras en Casa Intermedia es establecer niveles dentro de los talleres. De esta manera, los jóvenes no permanecerán únicamente con una certificación básica de panadería, cocina o repostería. Con este proyecto, podrían demostrar que cuentan con distintos tipos de habilidades avaladas. 

Además, intentan enseñarles menús que puedan replicar al salir del centro y que les permitan emprender. Han aprendido a cocinar arepas, sándwiches, tacos de cochinita pibil, asados y otros platillos.

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Junto con la capacitación de cocina, las facilitadoras también les enseñan sobre el mantenimiento de los electrodomésticos. 

A lo largo de 2025, 870 personas privadas de libertad se inscribieron en CEMUCAF. Al mismo tiempo, 207 llevaron PEAC del nivel de Primaria. 

Un total de 1044 cursaron el nivel Básico con modalidad Flexible, mientras que 393 tomaron el Diversificado, también en modalidad Flexible. 

En total, estas personas sumaron 2514 atendidas bajo Educación Extraescolar: 1741 hombres y 773 mujeres. En 2025, la opción a la que más personas se inscribieron fue el nivel Básico, con 1044 en total. 

Aunque los datos de Digeex destacan que, a diferencia de 2025, este año existe un mayor predominio del interés por los cursos técnicos. 

Por otro lado, de acuerdo con el viceministro Aldana, también atienden a los guardias de seguridad que trabajan en los centros carcelarios mediante el Sistema de Certificación de Competencias. De esta manera, quienes son expertos en otra actividad pueden certificarse para obtener otro trabajo en otra parte.

Según datos de la DGSP, cuentan con 23 mil 017 personas privadas de libertad distribuidas en los 23 centros que tienen en Guatemala. Las 2514 personas que estudiaron o tomaron cursos durante su condena en 2025 equivalen al 0.10% de toda esta población. 

Mariana Torres Ruano
Escritora y periodista, con formación en Comunicación de la Universidad Rafael Landívar. Ávida lectora, se especializa en la cobertura de temas culturales, literatura y fenómenos de Internet.
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