El costo de la guerra entre Estados Unidos e Irán se puede medir por las muertes que, según se ha publicado, han llegado a 1,700 iraníes y 16 militares norteamericanos fallecidos en el conflicto; el tema de la paz va y viene, pero ni siquiera en el aire se detiene, pues se trata de un enfrentamiento en el que cuesta mucho entender cuál es la verdadera razón para llegar a esa terrible guerra. Pero para la humanidad entera esta guerra tiene un costo elevadísimo que, como podemos atestiguar los guatemaltecos, se traduce en incremento en el costo de vida que afecta a millones de personas y, especialmente, a las más necesitadas.
CNN ha publicado un reportaje sobre la infinidad de veces en que el presidente Donald Trump ha afirmado que la guerra está ya por terminar y que los iraníes son los más interesados en alcanzar la paz; hoy mismo el New York Times publica un trabajo en el que analistas explican que Irán no tiene prisa en retomar las pláticas con Estados Unidos, pues consideran que quien más caro precio está pagando es el mismo mandatario norteamericano, ya que la crisis económica generada por la guerra que él empezó ya tiene consecuencias políticas que afectan seriamente su popularidad y pueden ser un factor en las elecciones de noviembre.
Esos analistas consideran que si bien el pueblo iraní es el que más vidas ha sacrificado en esta crisis, tiene una resiliencia producto tanto de lo que han tenido que sufrir de dictaduras a través de los siglos como también por temas religiosos; pero lo más importante es que los iraníes saben que sus autoridades no empezaron la guerra y que se están defendiendo de lo que ven como una agresión difícil de entender, toda vez que los mensajes son tan poco claros y es muy complicado ir entendiendo la tan peculiar forma en que se hace la política ahora en Estados Unidos.
Cuando en un conflicto bélico se explican razonablemente las razones que lo provocaron, la gente puede estar de acuerdo o no con el objetivo que persiguió quien le dio inicio, pero en esta guerra cuesta mucho entender cuáles deben ser los términos de la negociación, pues muchos creen que su inicio estuvo más relacionado con asuntos de la política doméstica en una de las partes, situación que complica mucho más cualquier proceso de negociación. Que si el cambio de régimen, que si el uranio, que si el estrecho, etc., etc., hacen que todo sea muy confuso hasta para los políticos en Estados Unidos, no digamos a la sociedad del mundo en general.
Cada día que pasa el gobernante de Estados Unidos sufre un desgaste por el que están apostando los líderes de Irán que confían en que ellos pueden soportar mucho más tiempo la situación y por ello, como explicó la nota del diario de New York Times, se toman su tiempo aunque ello descalabre la economía mundial. Perdiendo aún Irán siente que gana por el desgaste que le causa al presidente Trump no encontrar una salida adecuada.
Toda guerra es costosa, pero pocas han tenido un efecto económico tan inmediato y terrible como la que actualmente libran Estados Unidos e Irán.








