El próximo 30 de septiembre concluirá el período de cuatro años de Álvaro González Ricci al frente del Banco de Guatemala (Banguat), una transición que vuelve a poner sobre la mesa uno de los principios que sostiene la credibilidad del banco central: mantener decisiones técnicas, aunque su presidente sea nombrado por el Organismo Ejecutivo.
Al igual que la Presidencia, el cargo frente al Banco de Guatemala tiene un período fijo de cuatro años, con la diferencia que es nombrado por un presidente con quien coincide un año y los tres restantes, los comparte con la autoridad, en este caso, que será electa en junio de 2027.
La principal función del Banco de Guatemala, independientemente de quién lo dirija, está definida en la Ley Orgánica del Banco de Guatemala, Decreto 16-2002 del Congreso de la República.
En su artículo 3 establece que el objetivo fundamental del banco central es contribuir al desarrollo ordenado de la economía nacional mediante condiciones monetarias, cambiarias y crediticias que promuevan la estabilidad en el nivel general de precios.
A su vez, el artículo 4 le asigna funciones como la emisión de la moneda nacional, el manejo de la liquidez del sistema bancario, la administración de las reservas monetarias internacionales y el buen funcionamiento del sistema de pagos, entre otras.
Es decir, se trata de un mandato institucional que trasciende a quienes ocupan temporalmente la Presidencia del banco y que sustenta la continuidad de la política monetaria, cambiaria y crediticia.
En ese sentido y en opinión de Álvaro González Ricci, presidente saliente del banco central, quien conversó con La Hora, la continuidad juega un papel relevante porque las acciones que se tomen en torno a la tasa líder o las proyecciones de inflación influyen en las percepciones de los agentes económicos, quienes suelen observar esas variables para la toma de decisiones.
La designación del próximo titular corresponde al presidente Bernardo Arévalo, pero el mandato del Banguat —preservar la estabilidad de precios mediante decisiones de política monetaria adoptadas por la Junta Monetaria— busca precisamente dar continuidad a la institucionalidad más allá del cambio de autoridades.

INFLACIÓN ESTABLE PESE A VOLATILIDAD INTERNACIONAL
El funcionario hizo un balance de su gestión y sostuvo que el principal resultado fue cumplir el mandato legal de la institución: mantener la inflación dentro del rango meta de 4% +/- 1%.
«El principal logro es haber hecho lo que el banco tiene que hacer por ley» enfatizó Ricci.
Durante el período 2022-2026, el Banguat mantuvo la inflación dentro del rango establecido por la Junta Monetaria.
Según el funcionario uno de los indicadores que considera más relevantes es que las expectativas de inflación a 12, 24 y 60 meses permanecieron entre 3% y 5%, un comportamiento que, según explicó, contribuye a generar confianza entre inversionistas y agentes económicos.
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“Eso depende también de cómo los inversionistas locales y extranjeros van a ubicar su recurso”, explicó. Mantener ancladas las expectativas es clave para que Guatemala conserve confianza, atraiga inversión y evite sobresaltos en precios de alimentos y combustibles.
La gobernabilidad interna también fue un sello. Según el Presidente, se aprobó el 100% de las resoluciones presentadas en Junta Monetaria y más del 99% fueron por unanimidad.
“Ha habido consenso en la junta, ha habido credibilidad de toda la información técnica que maneja el banco. No hemos tenido presiones de ningún tipo”, aseguró.
UN BANCO QUE SE MODERNIZÓ
Más allá de la política monetaria, González Ricci afirmó que durante su administración se impulsaron cambios institucionales orientados a fortalecer la operación del banco.
Entre ellos mencionó la creación del Departamento de Ciberseguridad, el fortalecimiento de programas de tele formación y becas, así como una remodelación de las instalaciones del Banguat.
También destacó que la institución obtuvo la certificación internacional como «Gran Lugar para Trabajar», un reconocimiento relacionado con el ambiente laboral. «Estamos dejando un banco en mejores condiciones de lo que teníamos antes», expresó.
DESAFÍOS ECONÓMICOS
El cambio de mando ocurre después de un período en el que el Banco de Guatemala enfrentó episodios de alta inflación internacional derivados del incremento en los precios de alimentos y combustibles, además de mantener una vigilancia constante sobre factores como el comportamiento del petróleo y los efectos del clima.
En las últimas decisiones de política monetaria, la Junta Monetaria ha advertido que estos elementos continúan representando riesgos sobre el nivel de precios, aunque el banco mantiene la expectativa de que éstos se mantengan en rango.
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González Ricci concluirá oficialmente su período el 30 de septiembre, pero antes de asumir la presidencia del Banguat fue ministro de Finanzas Públicas (2020-2022) y representó a Guatemala ante organismos financieros internacionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). También fue diputado en el período 2012-2016 por el partido CREO.
De cara al cambio de autoridades, el funcionario dijo confiar en que el Ejecutivo realizará el nombramiento correspondiente para dar continuidad a la conducción del banco central.
González dejó esa idea clara: el Banco cumplió porque se respetó su mandato legal y porque las decisiones se tomaron con base en datos, no en presiones. Dejar una institución certificada, con sistemas de ciberseguridad y con expectativas de inflación ancladas, dijo, es la mejor garantía para quien asuma en octubre.
«Confiamos que el Presidente de la República va a tomar una buena decisión en quien sea el próximo presidente», señaló.
La designación de la nueva autoridad marcará el inicio de una nueva etapa para una de las instituciones con mayor peso en la política económica del país, cuya principal responsabilidad seguirá siendo preservar la estabilidad de precios en un contexto donde persisten presiones externas que podrían influir en la inflación durante los próximos meses.

EL MENSAJE DE FONDO: CONTINUIDAD TÉCNICA
El cambio en la Presidencia del BANGUAT ocurre en un momento sensible. Con inflación global volátil, presiones fiscales y un año preelectoral, los analistas coinciden en que la Junta Monetaria debe mantener su autonomía y criterio técnico.
Erick Coyoy, analista de ASIES, opinó que el nombramiento es importante porque es la autoridad responsable de velar por la estabilidad macroeconómica del país.
Para el analista esta es una labor que debe estar libre de los vaivenes de las dinámicas político-electorales. «Lamentablemente la ley orgánica del BANGUAT no define un perfil profesional para optar al cargo, pero el mandato fundamental que se debe cumplir sí es muy claro respecto al tipo de experiencia que se requiere», advirtió.
González dejó esa idea clara: el Banco cumplió porque se respetó su mandato legal y porque las decisiones se tomaron con base en datos, no en presiones.
El 30 de septiembre termina el período. La estabilidad macroeconómica de Guatemala dependerá de que el próximo presidente del BANGUAT preserve la independencia y la técnica que caracterizó a esta gestión.
REQUSITOS PARA ELEGIR AL PRESIDENTE DEL BANGUAT
Según el Artículo 28 de la Ley Orgánica del Banco de Guatemala (Decreto Número 16-2002), los requisitos para ser nombrado Presidente del Banco de Guatemala (quien también lo es de la Junta Monetaria) son_
Reconocida honorabilidad: Ser una persona de buena reputación y conducta.
Intachable. Notoria preparación y competencia: Poseer conocimientos profundos y experiencia demostrada en materia económica y financiera. Aunque no se establece No se establece un título universitario específico, una edad mínima ni un número determinado de años de experiencia profesional.
Los mismos requisitos son aplicables al vicepresidente del Banguat.








