formalismo

Burócratas perciben salarios de impuestos, pero menosprecian a los contribuyentes

En un país donde la institucionalidad debería estar al servicio de los ciudadanos, resulta indignante constatar que las instalaciones del Estado son administradas como “propiedad privada”, ajenas a las necesidades básicas de quienes acuden a ellos. Uno de los ejemplos más evidentes de este menosprecio es la falta de espacios de parqueo para los usuarios que deben realizar trámites, gestiones o consultas en estas entidades. Los empleados públicos reservan los...