Fernando Mollinedo C.
Historiador y Columnista Diario La Hora

A 30 kilómetros de la ciudad capital de Guatemala, se encuentra el municipio de Palencia, dentro de la circunscripción del Departamento de Guatemala, su ruta de ingreso es una autopista que entronca con la carretera al Atlántico CA-9 “Jacobo Árbenz Guzmán”.

Está situado sobre la meseta de la pequeña serranía que se levanta en lo alto del macizo que divide las aguas de los ríos de Las Cañas y Palencia; cuenta con una extensión de 217 km2, algunos vecinos manejan el concepto de 482 caballerías; colindando al Norte con los municipios de San José del Golfo, San Pedro Ayampuc y San Antonio La Paz (El Progreso) al Este con San Antonio La Paz y Sanarate (El Progreso) y Mataquescuintla (Jalapa); al Sur con San José Pinula; al Oeste con Guatemala y San Pedro Ayampuc.

Actualmente se integra con un pueblo, 14 aldeas y 62 caseríos, originalmente, este lugar fue una Hacienda, denominada Hacienda San José, la cual fue comprada en el año 1624 por el señor Mathías de Palencia; a partir de entonces fue conocido como la “Hacienda de Palencia” y luego sólo por Palencia. Por Acuerdo de fecha 13 de enero de 1835, el Gobierno dispuso que Palencia perteneciera al Distrito de la Corte (Capital).

El 4 de septiembre de 1832 fue sacada a remate en subasta pública por solicitud del ciudadano Juan José Guerra; para el efecto se mandó a practicar su medición la cual realizaron José Gregorio Carrascosa y José María Orellana. Los postores para tal venta fueron Mariano Vidaurre, José María Urruela, Juan José Guerra, Manuel José Jáuregui y Juan Nepomuceno Asturias, siendo éstos últimos dos quienes la compraron al valor de $200.00 pesos por cada caballería.

Palencia ya figuró como pueblo en la división administrativa del año 1837 con 2 mil 245 habitantes. Para el año 1848 Mariano Rivera y Paz en representación de la orden religiosa de Santo Domingo de Guzmán, se presentó ante el propietario de la hacienda, el teniente general Rafael Carrera a quien le solicitó se la vendiera al Gobierno de Guatemala, para que la Asamblea Legislativa se las cediera a ellos (la orden religiosa Dominica) en propiedad para su “fomento y adelanto”.

Para ese entonces, la Hacienda de Palencia contaba los anexos: Agua Caliente, Plan Grande, Los cubes, el Cangrejito y Lo de silva, fue vendida por la suma de $15 mil pesos, pagados $10 mil al contado y el resto en el término de 5 meses, con la sugerencia de no venderla a terceros y reunir a la población dispersa para formar un pueblo.

Con la revolución de 1871 la Hacienda de los Dominicos (Palencia) fue confiscada, y por Decreto de fecha 19 de marzo de 1873, le adjudicó al municipio de Palencia, más tierras excedentes de la Hacienda Palencia. El 2 de octubre de 1880 el presidente de la República Justo Rufino Barrios convirtió en el “Ejido de la Legua Legal” en lotes que fueron entregados en propiedad a los vecinos otorgándoseles la escritura pública de propiedad.

Palencia ha sido teatro de importantes sucesos de la vida nacional, especialmente a finales del siglo XIX (años 1800) con episodios de combates militares entre los gobiernos conservadores y liberales, siendo uno de ellos, la muerte del Mariscal Serapio Cruz, conocido como “Tata Lapo” quien se levantó en armas contra la administración del también Mariscal Vicente Cerna y perdió la vida en La Vega del Tercero (caserío cercano a la cabecera municipal de Palencia) fue decapitado y su cabeza incrustada en una rama, llevada a ciudad Guatemala y expuesta al público en una pica en la plaza central.

La población vivía disgregada en las montañas y cerros aledaños comunicados por caminos de herradura (para pasar a caballo), al formarse el pueblo se pensó en construir una carretera que se inició en Palencia por el lado de la Mortera, dichos trabajos se suspendieron con el cambio de autoridades gubernamentales; la antigua carretera (para carretas) que pasa por el pueblo fue vía principal con los pueblos del oriente del país.

El Presidente Lázaro Chacón autorizó un nuevo trazo y se construyó la carretera hasta el lugar denominado “La Joya de Girón” pues Palencia estuvo aislada por muchos años de la capital y pueblos vecinos; el único medio era el Ferrocarril del Norte. Durante el gobierno del presidente Jorge Ubico, en 1934 se realizó la construcción de la carretera desde la Aldea “El Chato” hasta el actual pueblo de Palencia, lo que permitió el ingreso de camiones y autobuses de pasajeros, dándole un nuevo vigor comercial a la zona.

La fiesta titular, en honor a San Benito de Palermo, se celebra durante los últimos tres días de la última semana del mes de abril. La mayoría de sus habitantes, aún se dedican a la agricultura y el comercio y profesan la religión católica.

Por los años 1900 a 1920 se realizaban peregrinaciones (romerías)  a la Basílica de Esquipulas, el  recorrido de ida y regreso era de 15 días, pernoctaban en Esquipulas aproximadamente 3 días y luego retornaban; su equipaje y comida lo llevaban en bestias de carga, sus alimentos más comunes eran frijoles volteados, totopostes (tortilla de maíz delgada cocida en comal) “pishtones” (tortilla gruesa con arvejas en su interior) y aguacates que en el camino se les  maduraban, siempre dormían en lugares donde hubiera pasto para alimentar a las bestias y ellos dormían a la intemperie.

Desde 1996, la Parroquia de Santa Rosa de Lima en Palencia organiza una peregrinación por una de las rutas antiguas de peregrinaje: desde Palencia hasta llegar a Esquipulas en la cual participan no solo parroquianos locales sino igualmente fieles devotos originarios de Cobán y Sololá, llegando a alcanzar una cantidad de casi 2 mil Peregrinos.

A su regreso la gente salía a su encuentro  recibiéndoles con chocolate, y gallinas doradas para compartir con ellos. Era una fiesta llena de abrazos y contar anécdotas del viaje; al regresar a sus lugares de origen se les recibía con repiques de campanas y Eucaristía en acción de gracias. En el año 1996 se retomó la costumbre perdida y se realizó la primera peregrinación motivada por Monseñor Gonzalo de Villa, Obispo de la Diócesis de Sololá y Chimaltenango y el sacerdote Carlos Castellanos, en el cual participaron fieles de Palencia y San José Pinula con aproximadamente 175 personas.

Por su categoría municipal, es un pueblo de comercio, con actividades sociales y culturales que se encuentra en pleno desarrollo, aun cuando ha sido lento. Ha tenido regular crecimiento poblacional, por lo que la cabecera ha sido acomodada en 5 cantones, como los llama la gente del pueblo y zonas como lo dice el acuerdo municipal número 42–84 a saber: 1. Centro Cívico, 2. Ojo de Agua, 3. El Rincón de la Piedra, 4. M (así es su nombre) y 5. Pueblo Nuevo y Agua Tibia.

La exuberante naturaleza del lugar es una zona propicia para el excursionismo; cuenta con ruinas o construcciones antiguas siendo un ejemplo de esto la antigua iglesia de Los Mixcos, tiene varios destinos turísticos y entre los principales están:

CENTRO TURÍSTICO EL CALAHUAR

La Reserva ecológica y parque Calahuar, que se encuentra cerca de Palencia, municipio de Guatemala, el cual es un lugar tranquilo, rodeado de nacimientos de agua potable, áreas verdes y una laguna, La tranquilidad que se vive en Calahuar, facilita ver y escuchar la variedad de aves, siendo un buen sitio para la observación de aves.

En la parte baja de este parque se encuentra una pequeña laguna, que añade riqueza a la vista, la cual en el pasado era totalmente natural y se formaba en las épocas lluviosas del año, sin embargo, la inclinación del terreno hacía que desapareciera en otras fechas.   Pero con el tiempo se tomó la decisión de modificar la parte baja para que el agua pudiera contenerse y preservar la laguna y los peces de la misma.

También se encuentra una laguna denominada Laguna Monja Blanca.

CERRO TOMASTEPEQUE (o «pico de Palencia»)

Es una elevación de forma cónica que alcanza los 2 mil 150 metros sobre el nivel del mar, un camino irregular de terracería de un kilómetro, es la antesala para emprender el ascenso. Unas gradas de madera colocadas por los habitantes de la comunidad, permiten ascender un pequeño trecho de montaña, para luego entrar en un bosque lleno de caminos hacia la cumbre.

Esta construcción está realizada con piedra de río, su antiguo propietario Don Álvaro Del Cid se esmeró en realizar la construcción con fines sociales donde se realizaron bodas, fiestas, reuniones y mítines políticos. En la actualidad está muy deteriorado y sin cuidado alguno; es uno de los lugares icónicos del municipio de Palencia.

De la Aldea El Fiscal puede decirse que su época de mayor auge fue con la construcción del ferrocarril, ingresando a la antigua estación del tren ferrocarril “El Cimarrón” de lo cual no queda más que una plancha de cemento que servía de suelo.

BIBLIOGRAFÍA
DIRECCIÓN GENERAL DE CARTOGRAFÍA, “DICCIONARIO GEOGRÁFICO DE GUATEMALA”. Tomo II, Tipografía Nacional, Guatemala, 1961.
ESCOBAR P. FRANCISCO, “PALENCIA EN LA HISTORIA”. 2ª Edición, Impresos Computarizados de Guatemala (Editorial Landívar), Guatemala, 1996.
RODRÍGUEZ ROUANET. FRANCISCO. “DICCIONARIO MUNICIPAL DE GUATEMALA”. Litografía Arte, Color y Texto, S.A. Guatemala, 2002.
MARTINEZ GALLARDO, LIBIA ELINA. Tesis “EL MUNICIPIO DE PALENCIA”
Universidad de San Carlos de Guatemala, Facultad de Humanidades,
Departamento de Postgrado. Maestría en Docencia Universitaria
Guatemala, febrero de 2005.

ALVIZURIS SANDOVAL, EVERARDO. “TEMAS DE LA PALENCIANIDAD”. Ministerio de Economía, Editorial Ciber Negocios, Guatemala, 2006.
E-GRAFÍA
http://www.deguate.com/artman/publish/turismo_visitarmoderna/reserva-ecologica-y-parque-calahuar
www.esquipulas.com.gt/eventos/peregrinacion-a-pie-palencia

COMUNICACIÓN VERBAL
Sra. Graciela Paz de Mayén, 28 de septiembre de 2015.
Lic. Luis Antonio Rodríguez Torselli, Noviembre 2017.


PRESENTACIÓN

Iniciamos el año presentando a usted una aproximación histórica del Municipio de Palencia. El objetivo consiste en que, al conocer el origen de nuestras ciudades, nos enamoremos más de ellas. Vivir en un país pletórico de bendiciones nos debe llenar de orgullo, pero más que eso, debe comprometernos a cuidarlo, protegerlo y defenderlo. Identificarnos plenamente con él.

Ofrecemos también un cuento de la mano de Maco Luna. El escritor guatemalteco, que a la vez ha sido músico y educador, ha explorado por muchos años la vida cotidiana desde el espacio de la ciudad. Su ficción lo lleva en ocasiones a un surrealismo que le permite la crítica, la reflexión y el rescate de temas que son de su interés. Proponemos a usted su lectura.

Asimismo, el Suplemento, como es ya costumbre, dispone para usted, poesía, arte y literatura. En esta ocasión, además del cuento ya aludido, exponemos más extensamente la carta amorosa de Flaubert a su amada Louise Colet. El francés, en un arrebato de amor, confiesa locuazmente su sentimiento en una correspondencia a veces quizá demasiado edulcorada.

“Tú eres la criatura, tú eres fresca y nueva, tú, cuyo candor me sonroja. Me humillas con la grandeza de tu amor. Merecías algo mejor que yo. ¡Que me parta un rayo, que caigan sobre mí todas las maldiciones posibles, si alguna vez lo olvido!”

Que tenga un feliz descanso. Nuestros mejores deseos porque viva un año lleno de bendiciones. Hasta la próxima.

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