“Vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos”. Mt, 5.45.
Hace poco más de cuatro años instalé un sistema solar domiciliar para calentar agua. Agradezco la sugerencia del familiar. Desde entonces no hemos tenido que llamar al despachador de gas (muy eficiente, por cierto) cada 3 meses para el respectivo tambo de 100 libras. En adición nos ahorramos el susto de los caprichos del precio e igual disgusto de quedarnos enjabonados y sin agua caliente. Claro, el referido sistema, y su instalación tuvieron su costo pero a estas alturas esa “inversión inicial” ya está prácticamente pagada. Es cuestión de finanzas, de cálculos.
Lo que arriba indico no es nada novedoso ni tecnología de vanguardia. Para nada. Está en el mercado desde hace varios años y eso es lo que me extraña. Mi contribución al ahorro de las importaciones de gas es minúscula. Mi apoyo al equilibrio de las divisas es insignificante. Ya lo sé. Pero si el caso mío lo replican mis vecinos, toda la cuadra, la colonia, etc. entonces la economía va a tener mucho sentido. Vamos a depender menos del precio internacional de los combustibles en esta época de muchos sobresaltos. Cierto, acaso no todos los vecinos tengan disponible el pago inicial pero, volvemos a las finanzas. Si “hacen números” verán el ahorro que rendirá en pocos años. Y es en este punto en que quiero resaltar el papel de campañas respaldadas por instituciones bancarias y por el Estado. No estoy sugiriendo que “se meta” el Estado. Uyyy. No, nada más lejano. Estoy diciendo que con los millones que gasta en publicidad anodina podría emprender un plan de ahorro de energéticos importados. Un liderazgo efectivo, práctico, podría promover el uso de esas tecnologías, para calentar agua, para producir electricidad por paneles solares, etc. (La producción eólica es a escala comercial). Los sistemas domiciliares están a la disposición, lo que falta es el encaje y su mejor aprovechamiento en beneficio de todos los guatemaltecos.
Los políticos empiezan a publicitar sus “planes de gobierno”. La misma “paja”. Pero no he escuchado ningún plan de respaldo detallado, simple, que lo entienda la mayoría de la población, y que lo apliquen. Por cierto que no estoy haciendo promoción de empresa solar alguna; hay varias en el mercado nacional y qué bueno ¡que compitan entre sí! Tampoco promuevo a ninguna financiera o banco. ¡Que se publiciten ellos! Lo que sí exhorto es a que el beneficio que yo he tenido lo puedan replicar muchos otros ciudadanos. Hagan cuentas (tomando en cuenta el costo financiero) y verán que los números son positivos. Por cierto que estoy haciendo cálculos para instalar paneles solares, las experiencias que he escuchado son muy favorables. Vamos a ver.
El sistema jurídico, la confianza en los tribunales, la certeza jurídica, etc. está inmersa, como eje transversal, en el quehacer cotidiano. Arriba hago referencia a bancos y financieras que faciliten préstamos. Ello está bien, pero lo harán en la medida que su dinero, el del préstamo, esté seguro. Que en caso de incumplimiento puedan cobrar sin mayores contratiempos ni burocracia del OJ.







