A días de que finalice el año, el Gobierno aún no llega a la meta de ejecución presupuestaria que se propuso.
Aunque el Gobierno tiene disponibles más de Q168 mil millones este año, solo ha utilizado aproximadamente Q97 mil. Arte: La Hora/Francisco Roberto Altán

Cuando faltan menos de cuatro meses para que termine el año, el Gobierno ha ejecutado el 57.6% —Q97 mil 219.74 millones— del presupuesto que tiene vigente, según el Tablero de Transparencia Presupuestaria del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin).

De acuerdo con los datos de ese portal, el ritmo del gasto es menor al registrado en el mismo periodo de los dos años anteriores y, al revisar cómo se ha utilizado el dinero, la mayor parte se concentra en funcionamiento, mientras la inversión mantiene un avance lento.

En septiembre de 2024, la ejecución presupuestaria alcanzaba el 62.3%, mientras que para el mismo mes de 2025 había llegado al 64.1%. La comparación no es exactamente entre cortes iguales —el dato de este año corresponde al 3 de septiembre, se aclara en el sitio web—, pero permite observar que el porcentaje ejecutado en 2026 todavía se encuentra por debajo de los niveles registrados en esos ejercicios.

El presupuesto vigente de este año es de Q168 mil 789.82 millones, por lo que todavía queda por ejecutar más del 42% de los recursos disponibles. La cifra equivale a Q71 mil 570.08 millones.

Ejecución presupuestaria del Gobierno hasta el 3 de septiembre de 2026.
Ejecución presupuestaria del Gobierno hasta el 3 de septiembre de 2026. Foto: La Hora/Captura de pantalla.

ASÍ SE HAN USADO LOS RECURSOS PÚBLICOS

La mayor parte de los fondos ejecutados hasta la fecha se ha destinado al funcionamiento del Estado.

Son Q67 mil 788.36 millones —que equivalen al 69.7%— los destinados a ese rubro, que incluye el salario de funcionarios y empleados, pago de bienes y servicios, transferencias corrientes y otros gastos necesarios para mantener operando las instituciones del Estado.

Otros Q16 mil 441.24 millones —16.9%— corresponden a inversión, es decir, a la construcción de obra pública y mantenimiento de carreteras, por ejemplo; mientras que Q12 mil 990.96 millones —13.3%— han servido para el pago de la deuda.

En términos simples, esto significa que de cada Q100 que tiene disponibles el Gobierno, casi Q70 se van para funcionamiento. De lo que queda, unos Q17 son para proyectos de inversión y Q13 más se abonan a préstamos.

Distribución del gasto público hasta el 3 de septiembre de 2026. Foto: La Hora/Captura de pantalla.
Distribución del gasto público hasta el 3 de septiembre de 2026. Foto: La Hora/Captura de pantalla.

 

AUMENTA LA BRECHA

Es precisamente este último componente el que genera una diferencia frente al comportamiento de administraciones anteriores, según Jorge Lavarreda, analista económico del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN).

El economista indicó que, si se observa el gasto público total, la ejecución de este año es muy similar a la de gobiernos pasados. Sin embargo, al separar funcionamiento, inversión y deuda, aparecen diferencias.

“Lo que vemos es que el promedio de la ejecución en funcionamiento sí ha sido un poco superior en este 2026 que en los cinco gobiernos anteriores, y el gasto de inversión ha estado por debajo”, expresó.

Esto quiere decir que la brecha entre ambos rubros ha crecido, en lugar de disminuir, «como se prometió en el plan de gobierno», añadió el experto, e hizo ver que la tendencia se mantendría el próximo año, según lo planteado en el proyecto de presupuesto que se presentó recientemente en el Congreso para el próximo año.

«Prometieron que iban a aumentar la composición de lo que es para inversión y reducir cuánto era para funcionamiento. Dijeron que iban a tener un 71.8% de funcionamiento y 28.2% de inversión, y el proyecto lo que presenta es 77% de funcionamiento y 23% de inversión», mencionó.

CIV Y MAGA, LOS MÁS REZAGADOS

Pero regresando al escenario actual, el porcentaje de ejecución también presenta diferencias importantes entre las instituciones. El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) registra el gasto más bajo, con 35.40%.

De acuerdo con el Tablero de Transparencia Presupuestaria, de los Q7 mil 656 millones que tiene disponibles la entidad encargada de la atención de la red vial, solo ha utilizado Q2 mil 701.89 millones. Así se mantiene como una de las carteras con mejor ejecución desde que comenzó el gobierno de Bernardo Arévalo.

La Hora consultó a su departamento de Comunicación sobre las causas del rezago y si existe un plan para aumentar la inversión en lo que resta del año, y, aunque se les reiteró las preguntas, no hubo respuesta.

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En el ranquin de las instituciones con menor ejecución le siguen el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), con 44.86%, y el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex), con 45.34%. Es decir, que no han gastado ni la mitad de los fondos que se les asignaron para este año.

En la contraparte destaca el Ministerio de Energía y Minas (MEM), que ha desembolsado el 88% de sus recursos disponibles —Q1 mil 993.19 millones— y encabeza el listado de las carteras con más ejecución. Lavarreda recordó que esa entidad tuvo a cargo un subsidio para los combustibles en el primer semestre del año, lo cual, a su criterio, incidió en su desempeño.

Igual que en periodos anteriores, los ministerios que destinan la mayor cantidad de su presupuesto en el pago de nómina están entre los que más han gastado, con un rango de entre 62 y 67.99%. Entre ellos están Educación, Defensa Nacional y Trabajo.

Covial mantenimiento de carreteras
El Ministerio de Comunicaciones apenas supera el 35% de ejecución a la fecha, según datos oficiales. Diseño: La Hora/ Francisco Altán.

«UNA EJECUCIÓN ALTA TAMPOCO GARANTIZA BUENOS RESULTADOS»

Para el analista del CIEN, el problema no está únicamente en determinar si una institución gastó mucho o poco. Según explicó, una ejecución baja puede ser una señal de problemas de planificación, compras y contrataciones o dificultades legales, pero una alta tampoco demuestra que los recursos hayan sido utilizados de manera efectiva.

“Una alta ejecución financiera solo indica que se gastó el monto de dinero que se tenía autorizado”, dijo, y agregó que el verdadero punto de evaluación está en determinar qué resultados se obtuvieron con ese gasto.

Así, construir escuelas, contratar maestros o realizar obras son acciones que pueden ser financiadas con el presupuesto, pero no necesariamente constituyen el resultado final que se busca, reiteró.

En educación, por ejemplo, el resultado debería reflejarse en el aprendizaje de los estudiantes; en protección social, en una reducción de la pobreza, y en salud, en mejores condiciones para la población. Esto, añadió, no suele poder medirse de inmediato, sino que trasciende con evaluaciones posteriores.

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FINANZAS NO SE PRONUNCIA 

La Hora consultó al Minfin sobre la ejecución presupuestaria reportada hasta la fecha y sobre las proyecciones de ejecución para el cierre de 2026, pero tampoco hubo un pronunciamiento, aunque las preguntas se hicieron por lo menos en tres ocasiones.

También se solicitó la postura del MAGA y el Minex, por estar entre las carteras con menor porcentaje de gasto, pero solo este último contestó.

“La ejecución presupuestaria del Ministerio de Relaciones Exteriores se encuentra en el proceso estimado de ejecución para este año. La mayor ejecución se reflejará en el último cuatrimestre, conforme a la programación prevista para el presente ejercicio fiscal”, dice el mensaje remitido por medio de su unidad de Comunicación.

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UN PRESUPUESTO QUE SIGUE CRECIENDO

La discusión sobre la ejecución actual del Gobierno ocurre justo cuando se ha presentado al Legislativo un proyecto de presupuesto por Q192 mil 45.1 millones para 2027 —aproximadamente Q23 mil millones más que este año—.

El nuevo plan de gastos vuelve a colocar en el centro del debate la capacidad del Ejecutivo para ejecutar los recursos que se le asignan y la proporción que finalmente llega a inversión. Además, el aumento se plantea para un periodo marcado por las elecciones generales.

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