Cuando los niños en casa se enferman, suelen aparecer en la familia «recetas secretas» para atender diversos padecimientos. Algunos de estos «remedios» surten un verdadero efecto, como el agua de lechuga para dormir, y otros llegan a carecer de alguna base sobre su funcionamiento.
En los momentos en que los niños tienen diarrea, una de las «recetas» que emergen consiste en darles agua gaseosa saborizada caliente.
El doctor Edwin García, pediatra y neonatólogo, indica que esta es una realidad que ha observado cuando llevan a los niños con enfermedades diarreicas a las clínicas.
AZÚCAR, UN ENEMIGO DURANTE LA DIARREA
El pediatra desmiente el mito del agua carbonatada caliente indicando que una de las cosas que se debe evitar cuando se tiene diarrea es precisamente el azúcar, un componente con alta presencia en este brebaje.
«Realmente, el azúcar es dañina para el estómago que tiene diarrea», enfatiza García.
Explica que esto se debe a que el azúcar requiere una gran cantidad de agua para ser absorbida por el organismo, y cuando hay diarrea el cuerpo ya está perdiendo cantidades importantes de agua.
«Entonces no se absorbe, no se digiere y va a producir que las diarreas sean más líquidas», señala.
Esto resuena con las recomendaciones de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), que indican que al tener diarrea se deben evitar todo tipo de alimentos con azúcares, fructosa, lactosa, alcoholes de azúcar -presentes en los chicles-.
Agrega que, como no hay una absorción adecuada del azúcar durante estos padecimientos, incluso los niños pueden escaldarse, ya que saldrá del cuerpo sin ser digerida.
Esto resulta en «una escaldadura que a veces puede ser tan fuerte que provoque sangrado en el área de los glúteos», asevera.
QUÉ SÍ Y QUÉ NO COMER Y BEBER LA DIARREA
El doctor García señala que durante las enfermedades diarreicas el estómago necesita una dieta que no sea abrasiva.
Por lo tanto, recomienda incluir todos los alimentos que sean cocidos y cereales de arroz, y evitar a toda costa la grasa.
Mientras, debe evitarse las bebidas que contengan azúcar. En cuanto a las alternativas, sugiere:
- suero oral, que se puede hacer incluso en casa
- agua pura
- refrescos naturales de sandía, melón o papaya, sin azúcar
Por esta condicionante del azúcar, desaconseja las limonadas, porque por su sabor ácido necesita bastante azúcar para que lo tomen los niños.
El portal MedicalNewsToday coincide con estas afirmaciones al indicar que durante la diarrea se deben evitar los alimentos con bastante azúcar, que pueden empeorar el cuadro por su «efecto esponja» al atraer más agua a los intestinos; cafeína, incluyendo el chocolate; alimentos ricos en grasas, y picantes.








