El agua de lechuga se ha usado para inducir al sueño. Foto: Selfmade studio / shutterstock.
El agua de lechuga se ha usado para inducir al sueño. Foto: Selfmade studio / shutterstock.

En Guatemala, conviven la medicina química con conocimientos ancestrales de distintos orígenes a la hora de tratar diversos síntomas, padecimientos y requerimientos del cuerpo. Como resultado, aparece en la cultura guatemalteca la aplicación de varias «recetas» que parten de ingredientes naturales, como el agua de lechuga.

Este líquido, obtenido a partir de hervir la hortaliza, se ha usado como un «remedio» para conciliar el sueño.

Pero, ¿qué hay detrás de esto? ¿Qué dice la ciencia? ¿Es real?

El doctor Edwin García, pediatra y neonatólogo, señala que sí, es cierto que el agua de lechuga tiene la capacidad de inducir al sueño, y que en Guatemala se ha observado su uso desde generaciones atrás, «sobre todo a principios del siglo XX».

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DOS LLAVES DEL SUEÑO

Detrás de lo que vemos, a nivel microscópico, hay dos componentes esenciales del agua de lechuga que son responsables de este efecto, refiere García: la lactucina y la lactucopicrina.

Estas dos sustancias se encuentran en el tallo y las hojas de la planta, y tienen la cualidad de aportar un sabor amargo.

Según explica, la lactucina y la lactucopicrina tienen la capacidad de estimular los receptores en el cerebro que se encargan del sueño, como «llaves» que permiten abrir la puerta a ese efecto.

Además, el agua de lechuga tiene la capacidad de reducir la ansiedad y relajar el sistema nervioso, debido a sus efectos analgésicos y sedantes.

Este coctel de efectos es lo que facilita la inducción al sueño.

«Incluso hay personas de la generación anterior o dos generaciones antes, que a los niños les diluían la fórmula en agua de lechuga, para que durmieran más, decía la creencia», recuerda el médico.

Daniel Coromac
Cautivado por la comunicación y su poder transformador de las sociedades. Tengo interés por los temas relacionados con la defensa de los derechos humanos, los animales, la política, el medio ambiente y la ciencia.
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