
Guatemala y Estados Unidos dieron un paso histórico el 30 de enero de 2026 con la firma del Acuerdo de Comercio Recíproco, que elimina el arancel del 10% para la mayor parte de productos nacionales.
Con esto, más de USD 3 mil 600 millones, equivalentes al 72.5% de las exportaciones a EE.UU., entran con arancel 0% y recuperan competitividad inmediata en el principal mercado del país.
El acuerdo firmado el 30 de enero de 2026 trae certidumbre; sin embargo, el 27% de productos agrícolas que mantienen el 10 por ciento, deberán acelerar su diversificación hacia otros mercados o insistir a través de negociaciones diplomáticas que también puedan entrar con cero arancel al mercado estadounidense.
Según datos del Banco de Guatemala, el país exportó a EE. UU. USD 4 mil 783 millones en 2025, convirtiéndose en el principal socio comercial del país. Entre enero y abril de 2026, Guatemala exportó a ese mercado USD 1 mil 838.0 millones.
IMPACTO EN EL INTERIOR DEL PAÍS
Aproximadamente USD 1 mil 300 millones, el 27.5% de lo exportado a EE.UU., se mantendrá con un arancel del 10%.
En esta lista quedaron productos agrícolas frescos como melón, sandía, berries, brócoli, ejote francés, arveja china, tomate, chile y mango, junto con algunas manufacturas no cubiertas.
Según Claudia de Del Águila, Directora de Incidencia del Entorno Exportador de Agexport, estos productos que no sólo generan divisas, sino que sostienen comunidades enteras en el interior del país.
El impacto social es el más delicado, de acuerdo a estadísticas del sector exportador. Sólo arveja, brócoli y ejote francés generan 5.6 millones de jornales al año, 65 mil 587 empleos permanentes e involucran a unas 70 mil familias.
Estos cultivos se concentran en departamentos con los índices más altos de migración: Baja Verapaz, Huehuetenango, Jalapa, Jutiapa, Quiché, San Marcos y Sololá. En acuicultura y pesca, la situación es igual de sensible: es la única actividad productiva en el litoral del Pacífico y emplea a alrededor de 5 mil mujeres en plantas procesadoras.
«En manufacturas, el golpe alcanza a 305 mil empleos directos en alimentos, muebles de madera, cosméticos y productos hechos a mano ubicados en Guatemala y otros departamentos», añade Del Águila.
GOLPE A LA COMPETITIVIDAD
Para estos sectores el reto es doble: absorber el costo del arancel o buscar nuevos destinos donde Guatemala ya tiene tratados vigentes.
Del Águila explicó que México entra a EE.UU. con arancel 0% y además tiene flete terrestre, lo que reduce costos de forma drástica.
En Guatemala, el transporte y la logística ya representan hasta 30% del precio final de un producto de exportación. Con el arancel adicional, productos como melón, sandía y vegetales pierden precio frente a la competencia y eso se traduce en menos pedidos, menos inversión y más presión migratoria en las zonas productoras.
David Casasola, analista del CIEN, añadió que, para ayudar la competitividad de los productores, la tarea pendiente en casa pasa por seguir eficientando puertos, aduanas, energía, carreteras.

DIVERSIFICAR MERCADOS
Ante esto retos, el sector apuesta por diversificar mercados, aunque reconocen que no es inmediato.
Entre las opciones bajo consideración están el sur de México para abastecer la cadena hotelera, el Caribe con República Dominicana, Trinidad y Tobago y Jamaica, y Canadá, aunque en este último se requiere mejorar la logística y promover transporte directo, explica Del Águila.
Casasola sugiere identificar nichos. «Generalmente, hay muchos productos protegidos en el Acuerdo de Asociación con Europa, no es tan sencillo lograr el mismo acceso que ya se tiene a Estados Unidos», agregó el experto.
Precisamente ahí está la oportunidad. El Gobierno y Agexport coinciden en que las circunstancias obligan a acelerar la diversificación de exportaciones. Europa, Canadá, Reino Unido y Asia aparecen como mercados naturales para frutas y vegetales de alto valor.
La Unión Europea y Canadá pagan mejores precios por berries y vegetales finos. China, Japón y Corea del Sur abren puertas para mango y frutas tropicales. Y Centroamérica sigue siendo la salida inmediata para tomate, chile y productos con menor vida de anaquel.
El mensaje es claro: menos dependencia de un solo mercado, más valor agregado.

SECTORES QUE SOSTIENEN LAS DIVISAS Y EL EMPLEO
Textiles y vestuario, café, azúcar, banano, piña, manufacturas y casi toda la agroindustria mantienen el acceso libre que ya tenían debido a la vigencia del Acuerdo de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana fueron los productos que quedaron blindados frente a las nuevas medidas.
Para miles de familias que dependen del sector de textiles, el campo y la industria, el acuerdo significa estabilidad, precios competitivos y la posibilidad de seguir creciendo sin barreras adicionales.
En el Acuerdo de Comercio Recíproco, Guatemala se comprometió a abrir y modernizar su mercado para productos estadounidenses. Esto incluye simplificar trámites y barreras no arancelarias, eliminar restricciones a bienes remanufacturados, y facilitar el comercio digital al no poner impuestos a servicios digitales, entre otros acuerdos.
HACEN PETICIÓN A EE. UU.
Agexport ya planteó formalmente ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) argumentos técnicos para solicitar que los productos agrícolas, manufacturas, acuicultura y pesca de Guatemala vuelvan a un tratamiento de 0%.
La petición fue presentada mediante comentarios escritos con datos técnicos y reforzada durante una audiencia pública en Washington, D.C., en el marco del proceso abierto por el USTR bajo la sección 301.
Del Águila, explicó que los productos guatemaltecos no compiten directamente con los estadounidenses, sino que se complementan. Así también, Agexport destaca la fortaleza que constituye conocer el mercado de EE. UU. y el cumplimiento de los productos nacionales de requerimientos sanitarios y otras regulaciones.
Para el analista del CIEN, es importante aprovechar esta coyuntura para que los productos tradicionales logren agregar más valor y transición hacia la agroindustria, por ejemplo.
HOJA DE RUTA
El impacto económico es directo. Al asegurar el 0% para la mayoría de productos, Guatemala protege empleos, inversión y la balanza comercial.
Al mismo tiempo, el 10% que queda para algunos agrícolas funciona como un llamado de atención para modernizar la logística, cumplir estándares sanitarios más exigentes y empujar productos procesados que pagan mejor el flete a destinos lejanos.
Casasola apunta que la diversificación es una estrategia activa y tarea del Viceministerio de Comercio Exterior.
«Más allá de acuerdos comerciales y mejorar las condiciones competitivas, lograr un entorno favorable para innovar y atraer cadenas de valor más sofisticadas, es un paso previo para diversificarse», agregó el analista.
El acuerdo aún está pendiente de publicación oficial para entrar plenamente en vigor, pero su anuncio ya cambió las reglas del juego.
Guatemala gana certidumbre en lo que ya exporta bien, y gana presión para innovar en lo que aún no ha explorado. El futuro del comercio con EE.UU. ya no depende solo de preferencias arancelarias, sino de la capacidad del país para producir más, con más calidad y para más mercados.







