
Este 10 de junio el Papa León XIV estará en Barcelona, España, para la inauguración de la torre central del templo católico La Sagrada Familia, que viene construyéndose desde hace 144 años. La torre destaca por una majestuosa cruz en la cúspide de la basílica y se comparten imágenes que muestran su interior.
Se trata de una hito de la arquitectura, obra del español Antoni Gaudí fallecido el 10 de junio de 1926 a los 73 años, dejando el reto para sus sucesores de terminar el imponente templo.
Gaudí dedicó 43 años de su vida a perfeccionar esta obra cuyo legado trasciende en el tiempo, relata el portal de la basílica.
Y es que Gaudí se salió de la tradicional arquitectura y trabajó con técnicas originales que dan como resultado un estilo que varios definen como «naturalista, orgánico o modernista catalán».
De esto, destaca la cruz de la Torre de Jesucristo, la cual acaba de ser terminada. El portal de la Sagrada Familia puntualiza que la cruz consta de «brazos que siguen la geometría de doble giro que Gaudí dio a las columnas y a las cruces de templo».
El portal se describe que los brazos «presentan una forma cuadrada en el extremo exterior y octagonal en el extremo interior, que conecta con el núcleo. Cada pieza tiene un peso aproximado de 12.80 toneladas y una longitud de 4.40 m x 4.50 m x 4.50 m».

Gaudí se nutrió de la influencia de las catedrales e iglesias góticas y bizantinas, además de la arquitectura griega clásica en la que se basó para dar proporción a las columnas y en
la ordenación de las medidas. Sin embargo, el arquitecto español modificó estos estilos creando algo nuevo.
La basílica está concebida para un conjunto de torres y tres fachadas: La Gloria, El Nacimiento y La Pasión.
El templo de compone de un conjunto de dieciocho torres, doce de estas más bajas en las
fachadas y el resto: seis que son más altas en el centro, en una estructura piramidal.







