Los analistas, Carlos Gossmann, del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), y Marvin Flores, independiente, conversaron con La Hora acerca de las investigaciones periodísticas #CalvarioQueRobaOportunidades que este medio comenzó a publicar desde el pasado 22 de julio, relacionadas con obra pública, por la cual se han desembolsado millones de quetzales y hoy en día están a medio construir.
En total, este medio visitó nueve proyectos de infraestructura en varios departamentos, para lo cual fue necesario recorrer mil 300 kilómetros de carreteras. Aunque en algunos hay trabajos, en otros la ausencia de empleados y maquinaria es evidente.
Estas obras —pareciera— responden a un patrón que poco a poco se consolidó en el sistema de construcción y mantenimiento de infraestructura: se detecta una necesidad, se ofrece el proyecto, se adjudica, se pagan anticipos y estimaciones, pero se quedan paralizados.
VICIOS
Los analistas coincidieron en que los pecados históricos que han repercutido en una deficiente red vial empiezan por una mala planificación y deficiente supervisión de los proyectos, a lo que se suma la alta rotación de los mandos altos y medios del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV). Solo este gobierno ha contado con cinco ministros en dos años y medio.
Además, la poca capacidad de ejecución es otro lastre que afecta el desarrollo de la obra gris. Gossmann recordó que el año pasado, los programas de infraestructura apenas terminaron con una ejecución del 69 por ciento.
Al mismo tiempo, Flores dijo que las últimas dos administraciones de gobierno (Jimmy Morales y Alejandro Giammattei) dejaron en un «lío» al gobierno de Bernardo Arévalo, que ahora hace que el CIV tenga una deuda de arrastre que llega a los Q14 mil millones.
Gossman también señaló que no se utiliza el mecanismo de compra de subasta electrónica inversa y que existen vacíos legales que permiten que en las contrataciones quede la posibilidad de extender plazos de los contratos y que se eleven los costos. De igual forma, posibilitan que las fianzas sean de muy bajo monto, en relación con el costo de la obra, ya que un proyecto que puede llegar a costar los Q400 millones tiene una fianza de apenas Q3 millones.
Los especialistas también coincidieron en que un ejemplo de la mala planificación de los proyectos es que se empiezan sin tener aún los derechos de vía solventados, como el puente Corozal de Aguas Calientes, o el mismo Anillo Regional Metropolitano C50. Esto revela que no hubo un equipo legal que advirtiera que un proyecto se construiría o pasaría por terrenos privados.
DEMANDAS Y CONTRADEMANDAS
Otro factor que ralentiza o paraliza las obras lo constituyen las demandas civiles que el gobierno inicia en contra de una constructora o viceversa. Gossmann lamentó que en el Congreso no se aprobara una iniciativa de ley que pretendía agilizar 280 proyectos. Flores añadió que, toda vez que una obra se judicializa, resolver el litigio puede tomar 20 años. «Para entonces, hasta el hierro se ha oxidado», dijo.
Agregó que la raíz de esto también es la deficiente planificación, puesto que el CIV adjudica una obra, muchas veces, sin siquiera contar con un esquema básico de lo que se pretende y deja en manos de la constructora el diseño y planificación. Entonces, dijo, a media construcción, resulta que la empresa pretende duplicar el monto a cobrar, pero el CIV no cuenta con recursos y «ahí es donde se atranca todo».
Al mismo tiempo, Flores recordó que hace unos años la Contraloría General de Cuentas (CGC) hizo un inventario, según el cual, en todo el país había cerca de 28 mil obras de inversión paralizadas.
Gossmann agregó que, en 2025, había 100 juicios civiles que había iniciado el CIV contra diferentes proveedores. En contraparte, 9 constructoras habían demandado al Ministerio. También se contaban 138 juicios contencioso-administrativos.
Ambos coincidieron en que la infraestructura es desarrollo, puesto que sirve para que los agricultores comercialicen mejor sus productos, para que los estudiantes se movilicen mejor a sus centros de estudio o para llevar más rápido a un enfermo a un centro asistencial. «Eso es mucho más caro de lo que se está perdiendo con estas obras», remarcó el analista de Icefi.
CONSTRUCCIÓN Y POLÍTICA
Los analistas también hablaron de la influencia que las constructoras pueden tener en los procesos de elección de autoridades y coincidieron en que, no solo en la construcción, sino en la venta de medicinas y las contrataciones 029, es donde los financistas suelen cobrar el financiamiento de campaña.
Además, aunque descartaron que este haya sido el modelo por medio del cual el actual gobierno llegó al poder, indicaron que habrá que estar atentos al proceso electoral del próximo año porque estos mecanismos pueden regresar.
Finalmente, los analistas le apuntan a reformar las leyes de Servicio Civil y de Compras y Contrataciones, así como fortalecer el recurso humano del CIV y de todas las instituciones públicas, para empezar a corregir los vicios.
También consideran que se debe modernizar el modelo de gestión para que la ejecución financiera de los proyectos de infraestructura vaya acorde a la física, así como contar con perfiles idóneos en mandos medios y altos de las instituciones, y evitar la rotación de personal en estos.







