
Los cambios de partido no son una novedad en el Congreso. Como mostró La Hora en una primera entrega, hay diputados que llevan años encontrando una nueva bandera cada vez que la anterior pierde fuerza, desaparece o deja de serles útil para buscar la reelección.
Pero el fenómeno no termina con quienes acumulan más de 20 años en el Legislativo. Una nueva camada de parlamentarios ha empezado a recorrer ese mismo camino y, para varios, la elección de 2027 significaría su tercera o incluso cuarta organización política.
Algunos ocuparon una curul por primera vez con grupos que hoy ya no existen, mientras que otros abandonaron a las organizaciones que los llevaron al hemiciclo para acercarse al oficialismo de turno. También hay quienes pasaron de una bancada a otra después de conflictos internos.
En este grupo aparecen, además, familiares de figuras políticas con larga trayectoria, funcionarios señalados en investigaciones de corrupción y representantes de diferentes distritos que han protagonizado controversias durante sus años en el Congreso.
Estos son otros diez diputados cuyo recorrido muestra cómo cambiar de vehículo electoral se ha convertido en una constante de la política guatemalteca.
BORIS ESPAÑA, DE LOS “ROXYBOYS” A VALOR
El representante de Chiquimula Boris España llegó a la política nacional después de construir una carrera en la administración pública. Dio su salto al Congreso en 2012, cuando fue electo por el Partido Patriota (PP), la organización que llevó a Otto Pérez Molina a la Presidencia.
En sus primeros años como diputado, España se ubicó dentro del grupo cercano a la entonces vicepresidenta Roxana Baldetti, a cuyos miembros se conocía como los “Roxyboys”. Esa cercanía terminó alcanzándolo en por lo menos dos investigaciones por presunta corrupción.
Pese a la caída de aquel gobierno, el chiquimulteco logró reelegirse bajo la bandera del PP en 2015, pero poco después de asumir por el nuevo periodo se declaró independiente. Luego de eso se acercó al Movimiento Reformador, pero donde terminó encontrando espacio fue en Todos —la organización de Felipe Alejos—, y así consiguió su tercera elección, en 2019.
Durante esa legislatura se convirtió en uno de los parlamentarios señalados como parte del llamado “pacto de impunidad”, en momentos en que el Congreso frenaba iniciativas y procesos relacionados con investigaciones de corrupción. En ese contexto, en 2021, el Departamento de Estado de Estados Unidos lo incluyó en la Lista Engel.
Aun así, dos años después consiguió una nueva reelección, esta vez con Vamos, y la historia volvió a repetirse. Tras alejarse de esa agrupación, España encontró ahora una nueva plataforma en Valor, partido con el cual buscaría garantizarse el próximo año un quinto periodo en el parlamento.

ÓSCAR CORLETO, UN PARTIDO EN CADA ELECCIÓN
Óscar Corleto también debutó en el Congreso en 2012, pero de la mano del extinto partido Libertad Democrática Renovada (Lider), de Manuel Baldizón, el cual abandonó cuando aún no terminaba su primer mandato como diputado. Consiguió su reelección por el periodo 2016-2020 con FCN-Nación, organización que llevó a Jimmy Morales a la Presidencia.
Tras una pausa de cuatro años, regresó al parlamento en 2024, con la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), a la que pertenece actualmente y con el cual buscaría conservar su curul por cuatro años más.
Su trayectoria en el Legislativo incluye un episodio que terminó en los tribunales. En 2016 fue señalado de discriminación —junto con otros diputados oficialistas— por tratos degradantes a la entonces gobernadora de Alta Verapaz, Estela Ventura, los cuales se revelaron cuando se filtró una grabación.
La funcionaria denunció presiones relacionadas con la contratación de personal en esa dependencia por parte de los parlamentarios, y aunque el caso llegó a los tribunales, se resolvió de manera favorable para ellos.

FIDENCIO LIMA, EL RETORNO AL CONGRESO
Por su parte, Fidencio Lima conoce dos escenarios electorales. Primero fue diputado y después alcalde; tras un solo periodo como jefe edil, regresó al Congreso y ahora busca repetir en el cargo.
También originario de Alta Verapaz, debutó en el Legislativo en 2012 con el PP; sin embargo, tras la crisis que provocó la caída del gobierno de Otto Pérez Molina, modificó su relación con el partido. En 2015 se declaró independiente y no buscó la reelección, pero su carrera política no se terminó.
Para las elecciones de 2019 se postuló y obtuvo el cargo de alcalde de Chisec, con la Unión del Cambio Nacional (UCN), organización del excandidato presidencial condenado por narcotráfico en EE. UU., Mario Estrada.
Culminado su mandato como jefe edil, regresó al Congreso en enero de 2024, esta vez con Visión con Valores (Viva), y, aunque en los registros oficiales aún aparece como miembro de esa bancada, se prevé que para los comicios del próximo año compita con Valor, que representa su tercera bandera como diputado. Pero si se toma en cuenta también su paso por la alcaldía, su trayectoria electoral ya suma cuatro grupos políticos.

NAPOLEÓN ROJAS Y SU LLEGADA A UNIONISTAS
Napoleón Rojas comenzó su carrera legislativa en 2020 con la UCN, pero su permanencia en esa organización fue corta. Durante esa legislatura fortaleció vínculos con el entonces presidente Alejandro Giammattei, su pareja Miguel Martínez y otros integrantes del círculo cercano al Ejecutivo.
Eso lo llevó a sumarse a las filas de Vamos, agrupación con la que logró la reelección en 2023 y en cuya bancada permanece, por lo menos de manera oficial, pues, con miras a las próximas elecciones generales, ha vuelto a cambiar de vehículo.
En mayo pasado, Rojas apareció públicamente junto a dirigentes del Partido Unionista y comenzó a participar en actividades de afiliación de esa organización en Santa Rosa. El movimiento fue presentado como su incorporación a ese grupo político.
Su historia también tiene un componente familiar. Es hijo de Napoleón Rojas Méndez, militar retirado que fue procesado junto con Jacobo Salán Sánchez por la sustracción de una millonaria suma de dinero del Ministerio de la Defensa durante el gobierno de Alfonso Portillo. Ambos fueron condenados inicialmente, aunque posteriormente la sentencia fue anulada por una sala de apelaciones.

KARINA PAZ, DEL PLEITO CON VOS AL GRUPO DE NERY RAMOS
El listado de congresistas que han hecho del cambio de partido una forma de conservar su puesto incluye también a Karina Paz, quien incursionó por primera vez en el parlamento en 2020, con la UNE.
Allegada a Orlando Blanco y otros políticos que se desmarcaron del liderazgo de Sandra Torres, la legisladora se unió para los siguientes comicios a la organización Voluntad, Oportunidad y Solidaridad (VOS), con la cual obtuvo la reelección, garantizando así su permanencia por el periodo 2024-2028.
No obstante, su participación en el grupo terminó en una disputa por el control de la organización y por desacuerdos con sus compañeros por su participación en la Junta Directiva del Congreso en 2025. La pugna se elevó y terminó expulsada, tras una intensa batalla legal; al quedar como independiente, también perdió el cargo que ocupaba en la Directiva.
Desde el inicio de esta legislatura, Paz mantuvo cercanía con Nery Ramos y ahora ambos coinciden en un nuevo proyecto. La parlamentaria se integró a Revolución —partido que este fin de semana cambió su nombre a FIRMES—, y con el cual el expresidente del Congreso se prepara para competir en 2027.

EVELYN MORATAYA, DEL LEGADO DE PORTILLO A FIRMES
Quien también se sumó a esa nueva agrupación es Evelyn Morataya, cuya primera participación en el Congreso fue en 2020, como miembro de la bancada Bienestar Nacional (Bien), gracias a una alianza política entre su exesposo, el expresidente Alfonso Portillo, y el también diputado Fidel Reyes Lee. Pero la ruptura llegó en los primeros meses de esa legislatura, marcada por pugnas por el control del bloque.
Para buscar su reelección, la parlamentaria encontró una nueva plataforma en Viva, con Armando Castillo; sin embargo, el patrón se repitió y la relación terminó a finales de 2024, en medio de un intenso intercambio de señalamientos. De esa cuenta, actualmente figura entre las diputadas independientes.
Esa salida también le significó perder la presidencia de la Comisión de Salud, posición desde la cual había ganado exposición pública.
Después de quedar sin partido, Morataya se acercó a Nery Ramos y a otros diputados que, igual que ella, estaban sin bandera política. Ese grupo impulsó Revolución —que cambió de nombre a FIRMES—, el vehículo con el que participaría en las elecciones generales de 2027. Aunque en el caso de la también ex primera dama se menciona que ya no buscaría seguir en el Congreso, sino apostaría por la Vicepresidencia de la República.

GUSTAVO CRUZ, EL DIPUTADO QUE DEFENDIÓ EL AUMENTO SALARIAL
El recorrido del diputado escuintleco Gustavo Cruz prácticamente va de la mano con el de Morataya. Llegó al Legislativo en 2020 con Bien, se reeligió con Viva y, tras su salida de esa bancada, se incorporó al proyecto que dará paso a FIRMES.
Pero su trayectoria en ese organismo ha dejado una de las polémicas más recordadas de la discusión sobre el incremento salarial que se recetaron los padres de la patria en noviembre de 2024.
En septiembre de ese año, cuando trascendió una iniciativa de ley en la que se planteaba aumentar el pago de los congresistas, y luego de severas críticas por parte de distintos sectores, Cruz defendió la propuesta —de la cual era ponente—, calificando de “hipócrita” a cualquier diputado que dijera no querer ganar más.
Meses después, se aprobó el polémico incremento que llevó a los representantes del pueblo a percibir más de Q66 mil mensuales, y el parlamentario volvió a arremeter contra quienes en su momento se manifestaron en contra del alza, pero votaron a favor de que se aprobara.

ARNULFO GARCÍA, ENTRE LOS SOBREVIVIENTES DE LA UCN
Otro exintegrante del partido de Mario Estrada que sigue sumando años en el Legislativo es José Arnulfo García Barrios, quien ocupó una curul por primera vez en 2020 con la UCN y logró su reelección en 2023 con Vamos. Ahora, en busca de permanecer otros cuatro años como representante de Suchitepéquez, se ha sumado a las filas de la UNE.
Durante su primera legislatura fue noticia por el nombramiento de su entonces pareja sentimental en un puesto estatal de su departamento y también por una fotografía que se hizo viral, en la que aparecía jugando en su teléfono celular mientras se desarrollaba una sesión plenaria.
Entre los hechos por los que se le ha señalado más recientemente figura su voto a favor de la reelección del magistrado de la Corte de Constitucionalidad Roberto Molina Barreto, así como distintas votaciones en las que se alineó al grupo encabezado por Allan Rodríguez.

OSWALDO ROSALES, ENTRE LA UNE Y CABAL
El también representante de Suchitepéquez, Oswaldo Rosales, ha seguido la misma estrategia que García, con quien comparte los mismos años de carrera legislativa. Su debut fue también en 2020, pero con la UNE, y cuatro años después consiguió su reelección con Vamos.
Empero, con miras a las votaciones que se celebrarán el próximo año, ha hecho un nuevo salto. Cabal lo nombró recientemente como coordinador departamental de ese partido, por lo que buscaría repetir por un periodo más bajo esa representación política. Meses antes se había acercado a la UNE, pero terminó por decidirse por la agrupación de Luis Aguirre.
Su polémica más sonada fue en abril de 2024, cuando fue grabado mientras confrontaba de manera violenta a dos comunicadores locales durante una actividad oficial en Mazatenango. El video del incidente se hizo viral y derivó en una denuncia ante el Ministerio Público.

LEOPOLDO SALAZAR SE SUMA A ELEFANTE
Tal como ha documentado La Hora en otros reportajes, el partido que más ha sufrido abandonos en esta legislatura es Vamos y otro de sus actuales miembros que ha decidido mudarse de organización es Leopoldo Salazar.
Originario de Alta Verapaz, el diputado inició su carrera legislativa con Valor, en 2020, y de ahí pasó al grupo que convirtió en presidente a Giammattei. No obstante, tras el desgaste que este ha sufrido, ha optado por buscar un nuevo vehículo electoral para permanecer en el Congreso; su nueva apuesta es la Comunidad Elefante.
Entre sus controversias destaca el haber sido declarado «non grato» por Valor en 2022, después de que se incorporara a la planilla de Shirley Rivera para dirigir la Junta Directiva del parlamento, pese a que esa decisión no contaba con el aval de su partido.

EL MEDIO PARA MANTENERSE CON VIDA EN EL CONGRESO
Los diez casos descritos muestran que el fenómeno evidenciado en la primera entrega de esta serie no es exclusivo de los diputados que llevan décadas en el Congreso, sino que la práctica se reproduce entre quienes apenas llevan dos o tres periodos y que, antes de que termine la actual legislatura, ya tienen una nueva bandera en el horizonte.
Aunque la prohibición del transfuguismo, en 2016, buscó cerrar la puerta a los cambios de bancada, Fernando Bon, de la Alianza por un Congreso Eficiente, considera que los diputados han encontrado otra forma de hacerlo, permaneciendo —al menos en papel— en la organización con la que fueron electos, pero construyendo nexos paralelamente, para contar con el siguiente vehículo electoral. “Han sabido jugarle la vuelta al sistema”, resume Bon.
Así, mientras el calendario se acerca a 2027, varios de los legisladores que hoy ocupan una curul ya parecen tener claro dónde quieren sentarse después de los próximos comicios.







