
El crecimiento del parque vehicular en el departamento de Guatemala podría aumentar la presión sobre las principales vías de acceso a la capital, especialmente en la calzada Roosevelt, una de las rutas que, según el director de Emetra, Héctor Flores, presenta actualmente mayores niveles de saturación.
Flores explicó que el departamento de Guatemala inició este año, 2026, con alrededor de 2.6 millones de vehículos. Sin embargo, durante el primer semestre, incluyendo julio, se sumaron aproximadamente 200 mil unidades, por lo que el parque llegó a unos 2.8 millones.
Si el comportamiento se mantiene durante la segunda mitad del año, la proyección de Emetra es que el departamento podría cerrar 2026 con 3 millones de vehículos.
El director de Emetra estimó que alrededor del 90% de ese crecimiento termina llegando a la Ciudad de Guatemala, debido a que en la capital se concentran las principales fuentes de empleo.
ROOSEVELT, LA VÍA MÁS SATURADA
Flores señaló que, entre los cuatro puntos cardinales de acceso a la ciudad, el ingreso por el occidente es actualmente el que presenta mayor dificultad.
“La vía de la ciudad que está más saturada, le puedo decir que efectivamente es la calzada Roosevelt”, afirmó Flores.
Ante este escenario, consideró urgente contar con mayor infraestructura para atender el crecimiento vehicular. Entre los proyectos que considera importantes está la conclusión del paso a desnivel de la Roosevelt que conectará las zonas 11 y 7.
De acuerdo con Flores, esta conexión permitiría que parte del tránsito que actualmente se dirige hacia la zona 1 pueda utilizar la zona 7 y evitar llegar necesariamente al área del Trébol.
TRASLADOS PODRÍAN AUMENTAR HASTA UN 20%
El crecimiento del parque vehicular también tendría un efecto directo en los tiempos de traslado. Flores estimó que, dependiendo de la hora y del punto específico desde donde se tome la Roosevelt, los tiempos podrían incrementarse entre un 15% y un 20% respecto de los actuales.
Sobre las acciones que puede implementar Emetra ante un eventual aumento de la saturación, Flores explicó que la institución trabaja con la infraestructura disponible y que, aunque se han implementado medidas como nuevos carriles reversibles, existe un límite para las acciones de gestión del tránsito si no se amplía la infraestructura vial.
Por ello, insistió en la necesidad de establecer medidas que permitan controlar el crecimiento del parque vehicular y mejorar las condiciones de circulación.
PROPONE REGULAR ANTIGUEDAD VEHICULAR
Flores planteó que una de las medidas que podrían analizarse es establecer un límite de antigüedad para los vehículos que sean importados al país.
Como referencia, mencionó que Costa Rica establece un límite de hasta 10 años de antigüedad para los vehículos que se importan, según el ejemplo que expuso durante la entrevista.
A su criterio, una medida de este tipo podría reducir la cantidad de vehículos que ingresan al parque y disminuir los casos de automotores que quedan varados por desperfectos mecánicos y generan congestionamientos.
AEROMETRO Y TRANSPORTE EXTRAURBANO
Flores también relacionó el crecimiento vehicular con la necesidad de fortalecer el transporte colectivo. En ese sentido, destacó el papel que podría tener el Aerometro, cuya capacidad proyectada, según explicó, sería de 250 mil personas.
A esto sumó la importancia de la central de transferencia que contempla el proyecto, pues permitiría retirar de la Roosevelt parte del transporte extraurbano que actualmente ingresa a la ciudad.
Para Flores, ambas medidas podrían representar una salida importante mientras se desarrolla nueva infraestructura vial.
MÁS MERCANCÍAS TAMBIÉN SIGNIFICAN MÁS TRANSPORTE PESADO
El director de Emetra también advirtió que el crecimiento económico puede generar una presión adicional sobre las carreteras.
Explicó que un mayor crecimiento económico no es malo para Guatemala, pero que sí implica más intercambio y traslado de mercancías, lo que a su vez puede aumentar el transporte pesado. En particular, señaló que si continúan creciendo las importaciones provenientes del Atlántico, la infraestructura existente podría resultar insuficiente para atender ese flujo.
Flores advirtió que, sin nuevas obras de infraestructura, la ciudad podría enfrentar mayores dificultades para recibir y movilizar el transporte pesado.
MIDEN EL INGRESO DE VEHÍCULOS
Como parte de las acciones que ya se realizan, Flores explicó que Emetra comenzó a medir la cantidad de vehículos que ingresa por cada punto cardinal de la ciudad.
También mencionó como referencia medidas aplicadas en ciudades europeas, como Londres, donde existen sistemas que contabilizan los vehículos que ingresan a determinadas áreas y pueden restringir temporalmente el acceso cuando se alcanza la capacidad de las vías.
Flores aclaró que Guatemala todavía no se encuentra en ese punto, pero consideró que este tipo de medidas podría llegar a analizarse si el crecimiento vehicular continúa y no se desarrolla la infraestructura necesaria.







