
Toneladas de ayuda humanitaria comenzaron a llegar este sábado a algunas de las zonas más alejadas que fueron afectadas por el terremoto que sacudió Colombia el pasado lunes, mientras los equipos de rescate mantienen la búsqueda de desaparecidos y el país empieza a afrontar una reconstrucción que se anuncia larga y compleja.
Al menos tres tractomulas, con capacidad para transportar unas 35 toneladas cada una, y varios camiones cargados con alimentos, agua, medicamentos, colchonetas y productos de higiene viajaron a Buenaventura, Pereira y distintos municipios del departamento del Chocó, entre ellos San José del Palmar, epicentro del sismo.
La ayuda fue reunida en centros de acopio de Bogotá y otras ciudades del país, en una movilización ciudadana que ha permitido reunir toneladas de suministros para atender la emergencia, que deja ya 294 fallecidos, 3 mil 935 heridos y 320 desaparecidos, además de 14 mil 493 viviendas destruidas y 81 mil 506 averiadas, según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
En Quibdó, capital del Chocó, la solidaridad también ha llegado al principal hospital del departamento, que ha recibido medicamentos, material médico-quirúrgico y hasta una nevera donada por la comunidad de hematólogos colombianos para sustituir uno de los equipos dañados por el terremoto.
AYUDA INTERNACIONAL
Un avión procedente de Chile llegó a la ciudad de Pereira con 320 kits de alimentación, 200 kits de aseo, 346 kits de higiene y 27 mil unidades de medicamentos.
Por su parte, equipos de Estados Unidos procedentes de Fairfax (Virginia) y Los Ángeles (California) trabajan junto a las autoridades colombianas en la evaluación de edificaciones dañadas y en la determinación de cuáles pueden volver a ser ocupadas.
En Cali, donde han fallecido al menos 111 personas, continúan desplegados 82 militares de las Fuerzas de Defensa de Israel enviados para apoyar las labores de búsqueda y rescate, entre ellos rescatistas, ingenieros y especialistas en estructuras colapsadas.
El presidente Abelardo de la Espriella habló por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y con el presidente estadounidense, Donald Trump, a quienes agradeció la asistencia recibida.
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En su conversación con Trump, además, pidió la suspensión temporal de los aranceles que afectan a productos colombianos para aliviar a los empresarios mientras el país afronta el impacto económico del terremoto.
De la Espriella también ha comenzado a plantear la reconstrucción del país como una tarea conjunta entre el Estado y el sector privado, con medidas que incluyen subsidios de arriendo para las familias que se han quedado sin vivienda, alivios en el pago de servicios públicos y un plan para reconstruir o mejorar las viviendas afectadas.
Desde la oposición, el senador Iván Cepeda acusó al Gobierno de hacer una gestión «selectiva» de las ayudas internacionales y anunció que vigilará su distribución para evitar discriminaciones políticas.
En concreto, aseguró que han recibido denuncias sobre personas a las que supuestamente se les condicionó entrega de ayudas a que hubieran votado por De la Espriella.
LA TRAGEDIA CONTINÚA
La cifra de personas afectadas por el terremoto, según la UNGRD asciende a 115 mil 461, pertenecientes a 54 mil 008 familias de 448 municipios de 15 departamentos.
El sismo también ha dejado 66 edificios colapsados, 241 centros de salud afectados, 2 mil 612 centros educativos y 3.621 centros comunitarios dañados, además de 298 vías y 59 acueductos afectados.
En Cali, una de las ciudades más golpeadas, fue hallada muerta Valentina Vanegas, la madre del bebé de dos meses rescatado con vida el miércoles, después de permanecer seis días bajo los escombros.
También falleció, tras varios días en una unidad de cuidados intensivos, Daniela Largo, una de las personas rescatadas con vida en Pereira tras pasar unas 36 horas bajo los escombros.
La emergencia ha abierto además nuevos frentes, como el riesgo de trata de personas en las zonas afectadas, según advirtió la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que también pidió extremar las precauciones ante posibles ofertas fraudulentas de empleo, transporte o ayuda dirigidas a personas que han perdido sus redes de apoyo.
Seis días después del terremoto, la tragedia sigue dejando víctimas, pero también empieza a mostrar la dimensión de la respuesta desplegada dentro y fuera de Colombia, mientras el país pasa de la emergencia inmediata a una etapa en la que deberá afrontar la atención de los damnificados y la reconstrucción de las zonas devastadas.







