Pedro Pablo Marroquín Pérez
pmarroquin@lahora.com.gt
@ppmp82

Una cosa era la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) cuando se contaba con apoyo institucional y otra completamente tener que batallar cuando la Jefa, la cabeza de la Institución que debería estar enfocada en cuidar a sus fiscales, es la primera que desea ver rodar la cabeza del Jefe de la Fiscalía, Juan Francisco Sandoval y desmantelar al grupo de fiscales, investigadores, auxiliares y personal administrativo que está comprometido pero que representa una piedra en el zapato para los planes de Consuelo Porras.

Porras quedó en plena evidencia y cayó tan bajo, que le encomendó a la novia de un acusado de narcotráfico por los Estados Unidos, que fuera quien investigara a Sandoval de las acusaciones que le hacen desde la Fundación que tiene como el centro de sus ingresos exacerbar el tema ideológico. Sin duda alguna, dirá mil y una cosas pero quedó en plena evidencia ella solita.

Sandoval y la FECI siguen en su esfuerzo de aplicar la ley, de encontrar la verdad y que los guatemaltecos nos demos cuenta que el problema está en el sistema, más allá de las personas. Cambian los nombres pero los ingresos van a otras bolsas y los negocios persisten.

Por eso es que tanto insisto en que mientras no atinemos a enfrentar los vicios del sistema, la lucha es como la que se libra contra el narcotráfico. Cambian los jefes, los sicarios y quizá algunas formas, pero se mantienen las rutas y otros mecanismos para satisfacer la demanda y mientras ésta última exista, habrá tráfico de drogas.

Mientras en Guatemala el sistema siga igual, seguirán habiendo miles de negocios con el dinero de la gente. Nunca vendrá más inversión que agregue valor si para poder hacer grandes cosas en GT deben saludar al Rey y pagar mordidas para incumplir la ley u obtener un trato preferencial.

Hay quienes hablan que los pecados acumulados por algunas personas son tantos, que es conveniente hablar de una justicia transicional en el tema de corrupción (cohecho) y financiamiento, pero resulta que ese esfuerzo significa aceptación de delitos y mucha gente sigue con la confianza de no tener que aceptar nada si tienen a la Fiscal General, si logran instalar cortes de impunidad y si en abril logran el cetro mayor, la Corte de Constitucionalidad (CC).

Ante esa marea roja de impunidad, el que haya fiscales que no se den por vencidos a pesar que se pasan la mitad (o más) del tiempo defendiéndose de los ataques y de los intentos de la misma Fiscal General, debe ser un tema que nos inspire a alcanzar los acuerdos.

No entiendo cómo hay gente que expresa que Consuelo solo está “mal asesorada” y por eso entra en el esquema que conforman Gustavo Alejos, Alejandro Sinibaldi y Manuel Baldizón para no salir en los chismes del domingo.

Doña Consuelo apostó por impunidad cuando la eligió Jimmy y por la reelección con Alejandro Giammattei, pero se quemó con el fuego con el que jugaba porque hay una fiscalía que altera los tranquilos mares de la impunidad y para satisfacer sus anhelos, es que desea acabar con Sandoval y la FECI, a toda costa.

Las investigaciones son fundamentales y ahora nos toca a los ciudadanos alcanzar los acuerdos para quitar las bases que permiten tanto “hueveo”.

Pedro Pablo Marroquín

pmarroquin@lahora.gt

Esposo, papá, abogado y periodista. ¡Si usted siempre ha querido un mejor país, este es su momento de actuar!

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