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El 30 de julio, la Guatemala Human Rights Commission (GHRC), con sede en Washington, invitó a asistentes de congresistas de EE. UU., defensores nacionales e internacionales de derechos humanos y personas interesadas en Guatemala a un webinar: «Guatemala en la encrucijada: el futuro de la democracia. Por qué defender la Universidad de San Carlos significa defender la democracia». Los ponentes fuimos Jordán Rodas, ex PDH; Jennifer de la Cruz, actual líder estudiantil; y yo, Raúl Molina Mejía, rector en funciones en 1980. 

Se me pidió un marco histórico-político de la Usac y su papel en el ámbito nacional a lo largo de los ochenta y dos años de ser nacional y autónoma, en particular su lucha por defender su autonomía, la democracia y los derechos humanos. Comencé: «Hace una década, se caracterizaba a Guatemala como un Estado fallido. Desde entonces la situación empeoró por ocho años, para ser un Estado criminal y corrupto. Ha mejorado un tanto durante los pasados dos años y medio bajo Arévalo; pero el poder real está en disputa. El Poder Ejecutivo es débil, limitado por el sistema judicial y el Congreso, dominados ambos por mafias criminales y corruptas. Cuando Arévalo tomó posesión en 2024, la población tenía la expectativa de lograr un Estado honesto; pero no ha sucedido».

Mencioné cinco puntos a considerar en el análisis: «Primero: La crisis actual de la Usac es el resultado de la confrontación entre grupos corruptos, tanto de la universidad como de fuera de ella, y los grupos universitarios honestos que intentan rescatar a la Usac en cumplimiento del mandato constitucional de ser nacional, autónoma y democrática. La lucha comenzó en 2022. El falso rector, en alianza con mafias corruptas en el resto del Estado han utilizado la “guerra judicial” para atacar a la oposición universitaria… La crisis está ligada a la lucha por rescatar el Estado de Guatemala. En esta etapa, el Poder Ejecutivo está en manos honestas y el Ministerio Público apenas ha sido recuperado luego de ocho años de represión judicial. Sin embargo, el Congreso, la Corte Suprema de Justicia y muchas otras instituciones del Estado, así como la Corte de Constitucionalidad están todavía bajo el control de mafias criminales y corruptas».

El segundo punto fue el contexto histórico, desde la pérdida de la “Primavera Democrática” por la intervención estadounidense en 1954, que hizo que la Usac, particularmente sus estudiantes, se unieran a otros sectores sociales y políticos para tratar de recuperar la democracia. Diversas luchas en las calles llevaron finalmente a las “Jornadas de marzo y abril de 1962”, cuando la ciudadanía estuvo a punto de derrocar a Ydígoras. La respuesta represiva de las fuerzas armadas y de seguridad castigó a los opositores, con muertos y exiliados, y provocó que un grupo pequeño de estudiantes universitarios se sumara en la montaña a las guerrillas. No obstante, la mayoría de estudiantes, profesores y autoridades trasladaron sus esfuerzos a transformar la Usac para cumplir plenamente su mandato constitucional, con mayor compromiso con las grandes mayorías de la población (continuará).

Raul Molina Mejía

rmolina20@hotmail.com

Nació el 20/02/43. Decano de Ingeniería y Rector en funciones de USAC. Cofundador de la Representación Unitaria de la Oposición Guatemalteca (RUOG) en 1982. Candidato a alcalde de la capital en 1999. Profesor universitario en Nueva York y la Universidad Alberto Hurtado (Chile). Directivo de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG).

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