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A la memoria de dos grandes luchadores sociales latinoamericanos en el aniversario de su muerte extrajudicial, la antropóloga e investigadora social guatemalteca Mirna Mack Chang y el socialista Salvador Allende, expresidente de Chile, asesinados el 11 de septiembre de 1990 y 1973.

La pobreza se define como la condición socioeconómica en que una persona o grupo social, no cuentan con los recursos económicos suficientes para satisfacer sus necesidades humanas básicas que les permita vivir con dignidad. Esta condición es un problema que vulnera derechos humanos.

Según clasificaciones económicas y sociales de organismos internacionales y estudios académicos, usualmente se reconocen cuatro tipos de pobreza que son: 

  1. Pobreza absoluta:Es la falta de recursos económicos mínimos, indispensables para cubrir necesidades básicas de supervivencia, alimentos, agua potable, salud, educación, vivienda. 2. Pobreza relativa:Ocurre cuando los ingresos son escasos o bastante bajos, respecto al promedio de la sociedad, lo que impide que las personas o grupos de familias nucleares alcancen un nivel de vida socialmente aceptable. 3. Pobreza multidimensional: Evalúa la falta de bienestar más allá del patrimonio. Considera carencias simultáneas en educación, salud, vivienda digna y servicios básicos. 4. Pobreza coyuntural o temporal: Es una situación transitoria provocada por componentes externos y específicos que pueden ser, crisis económica, enfermedad grave o un desastre natural, dicha condición puede recuperarse al volver a estabilizarse la situación. 

Son características trascendentales de la pobreza: 1. Falta de ingresos. Que significa carecer de dinero para adquirir bienes esenciales, o sea, no tener suficiente capacidad de poder adquisitivo. 2. Privación múltiple. Es la ausencia de acceso a servicios esenciales como educación, salud, alimentación y saneamiento

Al hablar de las causas comunes que generan los tipos de pobreza se identifican: desempleo, exclusión social, desigualdad, falta de oportunidades, subdesarrollo y vulnerabilidad económica. Siendo que la pobreza se manifiesta por el hambre, malnutrición, falta de una vivienda digna y acceso limitado a otros servicios básicos como educación, salud, empleo y salarios dignos, es un problema de derechos humanos que es responsabilidad de los Estados a los que corresponde aplicar soluciones y erradicar ese fenómeno que alcanza dimensiones globales. 

Según Naciones Unidas en 2015, “más de 736 millones de personas vivían por debajo del umbral de pobreza internacional. Actualmente, alrededor del diez por ciento de la población mundial vive en la pobreza extrema y tiene dificultades para cubrir sus necesidades más básicas, como la salud, la educación y el acceso al agua y al saneamiento, entre otras cosas. Hoy en día, hay 122 mujeres de entre 25 y 34 años que viven en la pobreza por cada 100 hombres del mismo grupo de edad, y más de 160 millones de niños corren el riesgo de seguir viviendo en la pobreza extrema en 2030”.

El caso de Guatemala. A manera de muestra presento los principales datos sobre pobreza en Guatemala, derivados de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi 2023), reportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). 56.0% de la población del país vive en condición de pobreza general. 16.2% vive en pobreza extrema, no cuenta con recursos mínimos para cubrir su alimentación básica. 39.8% de las personas vive en pobreza no extrema, o sea, alcanzan para comer, pero no cubren otras necesidades esenciales. En relación a la pobreza multidimensional, se calcula que 6 de cada 10 guatemaltecos sufren carencias graves en salud, educación, vivienda, salario digno o empleo formal.

Las poblaciones y zonas más afectadas se focalizan en el área rural. Las comunidades rurales sufren el mayor impacto. En departamentos como Alta Verapaz, 9 de cada 10 personas viven en pobreza. Los municipios de Panzós y Lanquín son los más pobres de Guatemala, con una incidencia de pobreza general que alcanza el 99.4%. En relación a la población indígena, el 75% de las personas de origen maya viven en condición de pobreza por la desigualdad, exclusión y racismo históricos. La niñez, o menores de 15 años, registra las tasas más altas de privación de derechos y recursos.

Las principales causas de estas condiciones son: La economía local no absorbe de manera productiva toda la fuerza laboral. Falta de empleos formales, la mayor parte de la Población Económicamente Activa (PEA) trabaja en la informalidad. Desigualdad institucional, se manifiesta porque los recursos y oportunidades económicas excluyen a las mayorías y concentran en pocos sectores. Baja inversión social. El Estado abandona el principio del bien común porque destina pocos fondos a servicios de salud, educación y saneamiento básico, por último, el tema de la dependencia de las remesas significa que, los envíos de dinero desde el exterior superan el 20% del Producto Interno Bruto (PIB), resultado de la alta migración provocada por falta de oportunidades laborales.

Erradicar la pobreza a nivel local y global no es fácil pero sí es posible, ese suceso está demostrado con ejemplos de otras naciones especialmente del Continente asiático, el mejor paradigma es la República Popular de China con más de 1,412 millones de habitantes, allí las políticas sociales del Estado socialista sacaron de la pobreza a más de 400 millones de personas y casos similares siguen ocurriendo en el mundo, debido a la voluntad política y decisión de sus Gobiernos; como podemos comprobar es posible combatir y erradicar la pobreza.

¿Qué se requiere para alcanzar ese logro? un enfoque integral y multidimensional que combine el crecimiento económico inclusivo, la protección social y la cooperación internacional, tal como propone el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 1 de las Naciones Unidas.

Esto requiere que los Estados, Gobiernos, políticas públicas, agencias regionales, sistema de las Naciones Unidas, las élites o grupos oligárquicos que concentran la riqueza en pocas manos, empresarios y cooperación internacional, actúen en sintonía y con enfoque integral combinando crecimiento económico inclusivo, protección social, garantía absoluta de respeto y vigencia plena de la integralidad de derechos humanos.

Deben garantizar salarios dignos, ingresos mínimos mediante la implementación de redes de seguridad social y subsidios públicos para proteger a familias vulnerables. Asegurar servicios de salud y educación, acceso universal y gratuito a servicios médicos de calidad y educación inclusiva, sin discriminación de ninguna naturaleza, todo ello, acompañado de infraestructura adecuada para proveer agua potable, saneamiento, electricidad, caminos rurales y vivienda a comunidades urbanas y rurales marginadas. 

Asimismo, estimular la igualdad de género cerrando la brecha salarial existente con respecto a los hombres, para garantizar que las mujeres tengan posibilidad de obtener suficientes recursos económicos y acceso a la propiedad de la tierra.

En el caso de la cooperación internacional, las naciones más ricas deberían aumentar la ayuda al desarrollo hacia países de bajos ingresos, destinar apoyo financiero a poblaciones vulnerables a efecto de enfrentar la acción climática para que resistan y alivien los efectos devastadores de las sequías y el cambio climático, con el propósito de prevenir y evitar las hambrunas y la inseguridad alimentaria.

Factor Méndez

fmendez21@gmail.com

Defensor Derechos Humanos. Catedrático. Periodista/Escritor. Estudió Derecho, Derechos Humanos y Trabajo Social en Guatemala, Honduras y Costa Rica. Catedrático San Carlos y Rafael Landívar. Fundador Centro de Investigación, Estudios y Promoción de Derechos Humanos CIEPRODH. Autor de ensayos y artículos sobre temas sociales, políticos, memoria histórica y Derechos Humanos.

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