“La pérdida modifica la vida de una familia mucho antes de convertirse en duelo.”
He cometido muchos errores
Lo que me pasó no puedo olvidarlo, me atormenta
Las deudas me rebasan
A nadie le importa si sigo en este mundo o no
Sin esa persona no puedo vivir.
Pueden ser algunos pensamientos de personas que sienten culpa, vergüenza, dolor y sufrimiento. Las señales no siempre son evidentes, claras ni fáciles de identificar. A veces la persona solo piensa, a veces se expresa, pero pocas veces le hacemos caso, especialmente si no es la primera vez que dice, “esto me rebasa, quisiera mejor morir, sería una forma de acabar con todo.”
Esta lista no sirve para diagnosticar, sino para recordarnos que vale la pena acercarnos a la persona. Busca un momento a solas, háblale con calma, dile lo que observaste y escucha la respuesta sin interrogar, discutir y nunca juzgar. Demuestra que estás ahí para apoyar y acompañar, es lo más importante.
Quien se quita la vida no quiere morir, no es un cobarde, solo quiere dejar de sufrir, pero no sabe cómo y la desesperanza le ha rebasado. Entender esto vale oro, porque cambia nuestro pensamiento, conducta y diálogo.
Una mejoría repentina después de un periodo de bajón, merece atención, especialmente si aparece junto a despedidas o preparativos. La persona podría estar fingiendo para no causar problemas, pero totalmente quebrada por dentro. Puede reír, y seguir funcionando seguramente en automático. Así que no perderle de presencia y diálogo es muy importante
La Organización Mundial de la Salud, OMS, refiere que tras un suicidio hay 20 intentos.
Nadie debe sentir que ya no cabe en este mundo o que sus problemas no tienen solución. Una sonrisa, una palabra, un estrechón de manos, un mensaje puede cambiar la historia de una persona. Miremos más de frente, escuchemos con más atención, estemos más presentes, especialmente cuando sabemos que alguien tiene problemas emocionales, de pérdidas, económicos, para salir adelante. Si se aleja de amistades y actividades, si tiene rabia o enojo, si consume licor o drogas de manera inusual.
El suicidio, es un fenómeno multicausal, atravesado por factores sociales, culturales, biológicos, psicológicos y ambientales, con especial relevancia en adolescentes, personas con antecedentes de intento y grupos en situación de vulnerabilidad.
Prevenir es cuidar, respetar: la palabra, el cuerpo, las ideas, las decisiones, porque no sabemos que vive la otra persona, que puede platicar, reír en público y llorar y descontrolarse en privado,
Podemos acompañar, dialogar, dar nuestro punto de vista pero no imponer, evitando ser una carga más de culpa para la otra persona, quien no debería de sentir que desaparecer es la única forma de encontrar la paz
Desde el año 2003, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, en colaboración con la OMS, promueve cada 10 de septiembre con el objetivo de concienciar a nivel mundial que el suicidio puede prevenirse, no es una celebración es un recordatorio que hay gente sufriendo y a la que podemos ayudar a encontrar paz.
Cada vida perdida representa a un amigo, padre, hijo, abuelo o compañero de alguien. Por cada suicidio producido muchas personas alrededor sufren las consecuencias.
Todos podemos hacer algo Como: Conocer las causas del suicidio y las señales de alerta. Mostrar cuidado y ayuda a las personas que se encuentran en situaciones difíciles. Desestigmatizar el hecho y portarnos comprensivos a la persona induciéndola a buscar ayuda profesional .
La prevención del suicidio empieza cuando dejamos los prejuicios atrás y cambiamos el juzgar por escuchar. Cambiamos la narrativa.
Los medios de comunicación tienen una gran importancia en este tema, por eso la OPS , en colaboración con la Universidad de Toronto, realizó el seminario virtual «Día Mundial de la Prevención del Suicidio: Cambiar la narrativa» centrado en el impacto de los medios de comunicación en la prevención del suicidio y en la importancia de informar de manera responsable.
Si conoces una persona que creas que la está pasando mal háblale, sin juzgar, apóyala y pídele que llame al número 1582 o escriba al WhatsApp al 3007-1582, de lunes a viernes, de 7 a 19 horas. O puedes hacerlo tú e informarte para apoyarla.








