
En menos de un mes, el área metropolitana ha registrado al menos ocho escenas en las que fueron localizados 14 cuerpos abandonados envueltos en bolsas plásticas o costales. El patrón de estos hechos, según explicó la PNC, ha permitido establecer varias hipótesis que coinciden con la opinión de un experto consultado por La Hora, que advierte que podría tratarse de acciones del crimen organizado.
El director de la Policía Nacional Civil (PNC), David Boteo, tras una citación en el Congreso, aseguró que, luego de la perfilación de varios de los cuerpos hallados en distintos sectores de la ciudad, consideran que la mayoría de estos mantenía vínculos con estructuras dedicadas al narcomenudeo y que habrían sido asesinados por miembros de su propia organización.
Sin embargo, el Ministerio Público (MP), tras las consultas de La Hora, evitó responder cómo avanzan las investigaciones y aclaró que las diligencias están bajo reserva para no comprometer el proceso.
LA HIPÓTESIS DE LA PNC
Según Boteo, la policía ha hecho varios análisis de los cuerpos encontrados durante todo el mes de julio y remarcó que existen características en común entre las víctimas.
El jefe policial explicó que este comportamiento comenzó a evidenciarse tras los operativos desarrollados en El Gallito, cuando surgió una pugna entre la Mara Salvatrucha y un grupo que operaba en la zona 3.
Julio registra una cadena de hallazgos de 13 cuerpos abandonados en la capital, Mixco y Villa Nueva
Desde entonces, afirmó, «la mayor parte de cuerpos que han sido localizados tienen una vinculación directa con el tema del narcomenudeo».
Boteo añadió que muchas de las víctimas presentan tatuajes asociados a pandillas y, en varios casos, registran antecedentes criminales. Asimismo, indicó que la mayoría de los cadáveres presenta señales de estrangulamiento, lo que evidencia una forma particular de operar de estos grupos.
«Ellos son convocados a alguna casa para hablar de algún tema del grupo criminal al que pertenecen y, por lo tanto, consideramos que ellos son asesinados por su propio grupo y luego, en horario de la madrugada, los sacan a tirar a las calles», afirmó.
FORMA EN QUE OPERAN PARA COMETER LOS CRÍMENES
Boteo explica que las extorsiones tradicionales ejecutadas por las maras han pasado a un segundo plano, siendo desplazadas por el narcomenudeo, un negocio que genera mayores dividendos económicos para estas organizaciones.
Esta ambición por el mercado ilícito ha desatado una «depuración» interna dentro de las mismas clicas, aseveró.
Indicó que los grupos criminales han asesinado a dueños de puntos de distribución de droga independientes que operaban de forma ajena a las maras, con el fin de apropiarse por completo de sus territorios.
El director de la PNC aclaró que los crímenes no se están cometiendo en la vía pública, sino que las calles son utilizadas únicamente para abandonarlas.
«Sabemos que la mayor parte de los cuerpos han sido dejados en las calles y su causa de muerte es por estrangulamiento», explicó el funcionario.
Según las investigaciones, las víctimas son concentradas en lugares cerrados mediante engaños o citas falsas para una supuesta reunión. Una vez en el sitio, los criminales los retienen por horas o días, los someten a torturas para obtener información, los asesinan y, posteriormente, salen a tirar los cuerpos.
El director de la PNC agregó que la institución trabaja junto al Ministerio Público para desarrollar investigaciones que permitan ejecutar allanamientos y órdenes de captura relacionados con estos casos.
Tal es el caso de los recientes allanamientos realizados en la zona 18 capitalina, donde se capturó a varios integrantes de la pandilla conocida como «White Fence», que ha comenzado a ganar terreno en esta zona capitalina.
White Fence: la estructura criminal en auge que la PNC golpeó con la captura de 12 de sus miembros
Por su parte, el MP, consultado por La Hora, no compartió detalles sobre las averiguaciones.
«La Fiscalía de Delitos contra la Vida es quien le da seguimiento a estos casos. Se están realizando las diligencias correspondientes para determinar quiénes son los responsables de estos hechos. Sin embargo, por la delicadeza del tema y para no comprometer la investigación, no se puede brindar información en este momento», respondió la institución.
Previamente, el área de Comunicación Social de la PNC compartió con este diario detalles sobre sus investigaciones al respecto.
Una de las hipótesis coincide con lo expuesto recientemente por Boteo, que algunas víctimas han sido asesinadas como una forma de «corrección» dentro de la misma estructura criminal, o bien puede tratarse de disputas entre grupos rivales.
La policía añadió que, en varios de los casos en que las víctimas ya fueron identificadas por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), se estableció que registraban antecedentes delictivos e incluso ingresos previos a centros carcelarios.
La institución subrayó que ninguna línea ha sido descartada y que las investigaciones continúan para establecer la participación de estructuras como la MS-13 o el Barrio 18.
UN PATRÓN QUE PREOCUPA
Para el analista en seguridad Mario Polanco, la recurrencia de estos hechos permite advertir un modus operandi que no debe analizarse como casos aislados.
El experto, aunque reconoce los esfuerzos emprendidos por el Ministerio de Gobernación, considera que estos podrían resultar insuficientes si no se fortalecen las acciones dirigidas específicamente contra las estructuras del crimen organizado.
En ese sentido, consideró que la repetición de escenas similares podría indicar que los homicidios provienen de un mismo grupo criminal.
Polanco advirtió que, si no se desarticula a los responsables, este tipo de crímenes podría continuar registrándose y aumentar la percepción de inseguridad entre la población.
También señaló que las fuerzas de seguridad deberían reforzar el uso de inteligencia civil y mantener una evaluación constante de sus estrategias, debido a que las organizaciones criminales suelen adaptarse rápidamente a los operativos implementados por las autoridades.
Entre las medidas que sugirió figura la realización de operativos sorpresa con un nivel de planificación que reduzca la posibilidad de filtraciones, manteniendo los detalles a un grupo específico de autoridades nada más.
PNC Y EJÉRCITO REFORZARÁN SEGURIDAD EN LAS MADRUGADAS
Ante la situación, la PNC implementará una estrategia de emergencia en conjunto con el Ministerio Público (MP) para dar seguimiento a las órdenes emitidas por los cabecillas de las clicas.
Como acción operativa, las fuerzas policiales coordinarán patrullajes reforzados con el Ejército de Guatemala para blindar el horario de las 12:00 de la medianoche a las 5:00 de la mañana, tiempo en el que los criminales aprovechan la baja vigilancia para abandonar los cadáveres al amanecer.
Asimismo, confirmó que continuarán las requisas sorpresivas en las cárceles del país junto al Ejército, debido a que se ha comprobado que líderes de pandillas siguen coordinando y ordenando las ejecuciones desde el interior de los centros penales.
NUEVE ESCENAS EN 25 DÍAS
Las declaraciones de las autoridades y el análisis del experto se producen en medio de una cadena de hallazgos registrada durante julio.
Entre el 2 y el 24 de este mes, La Hora documentó escenas distintas en las que fueron localizados al menos 14 cuerpos sin vida en espacios públicos del área metropolitana.
Los casos se concentraron principalmente en Mixco, Villa Nueva y las zonas 4, 8, 12 y 18 de la capital, e incluso en Zacapa, donde las víctimas fueron abandonadas dentro de costales, bolsas plásticas o sábanas.







