
Durante las décadas de 1970 y 1980, varios guatemaltecos visitaron el turicentro Likin en Escuintla. Era el lugar de moda para veranear, pero el mar comenzó a dominar y le ganó espacio, provocando que el complejo ahora esté abandonado y deteriorado, lo cual despierta la curiosidad de varios que se animan a visitar el «hotel fantasma».
Según relatos de quienes viven en el sector, el antiguo turicentro sigue siendo visitado. Curiosos se aventuran incluso a explorar el interior de lo que alguna vez fueron los complejos de habitaciones para pasar unas vacaciones con familia o amigos.

Con tablas de madera improvisaron un acceso para entrar por la ventana de una de las habitaciones de lo que queda del turicentro que está siendo devorado por el mar.
Un promocional rescatado en el perfil de Facebook de Nostalgia refiere que Likin se ubicaba en el kilómetro 113.5 de la carretera a Iztapa.
El tipo de cambio del quetzal frente al dólar estadounidense era de uno por uno y se muestran las tarifas de aquella época. Una habitación sencilla costaba Q15.00, una triple Q25. Se ofrecían bungalows para el fin de semana a Q25 para 6 personas.

En las redes sociales se comparten imágenes de publicaciones de antaño sobre el turicentro Likin en sus años de esplendor.
De esa cuenta, se puede apreciar una foto de la publicación de El Gráfico que data del 21 de agosto de 1972, compartida en el perfil de El Diario de Ayer.
Likin surgió tras la construcción de puerto Quetzal, que permitió el surgimiento de espacios de recreación y descanso.
La actividad turística creció en Iztapa con Likin, pero el oleaje cambió de dirección y se cree que esto pudo haber provocado que el mar penetrara en el complejo turístico.
El turicentro se tuvo que deshabitar y hoy las fotografías de quienes hacen la travesía y cruzan el estero en lancha para conocer los restos de Likin muestran el sitio con algunos grafitis y los edificios de las habitaciones rodeados por el mar.

INSPIRACIÓN PARA FOTÓGRAFOS
Si bien el lugar se encuentra deteriorado y deshabitado, lejos del interés de los curiosos, especialistas de la lente usan las ruinas de Likin como fondo de paisaje para fotos artísticas.
Una de ellas, compartida en el perfil de José Rodolfo, muestra una puesta en escena de una modelo de moda con Likin de fondo.








