Feria de Libro de Guatemala. Foto La Hora: Filgua

«Ponerse en un rincón, sin el móvil, sin reloj, con un libro, entrar en ello por completo, es un poquito una antítesis a esa rapidez digital que hay», esta frase de una de las diplomáticas de la Embajada de Alemania puede resumir lo que hoy representa el hábito de la lectura. Cabe recordarlo porque en pocos días inicia uno de los eventos literarios más importantes de Guatemala, si no es que el mayor.

Guatemala, desde el próximo 7 de julio y por trece días, le abre las puertas a la Feria Internacional del Libro en Guatemala —Filgua—. Será el escenario de libros, estanterías y un ciento de actividades, no solo para ávidos lectores, porque este es uno de los eventos culturales más grandes que se organizan en este país.

Esta redacción se dispuso a conversar con Sabine Eismann, la encargada de negocios de la Embajada de Alemania, puesto que el país invitado desbordará con cine, conciertos, presentaciones de libros y eventos no usuales, que reflejarán, durante dos semanas, la relación entre los alemanes y la industria creativa.

Con la consejera de la Embajada de Alemania en Guatemala se charló sobre una de las aspiraciones de la Filgua, la Feria de Frankfurt. La lectura en los hogares alemanes. Y en las barreras que enfrentan los guatemaltecos para adoptar la costumbre de leer y empedernirse con la oportunidad de imaginar otros mundos, que muchas veces se abrevia en la carencia de las políticas estatales para con los libros.

Sabine Eismann, encargada de Negocios de la Embajada de Alemania
Sabine Eismann, encargada de Negocios de la Embajada de Alemania, sobre las películas a proyectar en la Filgua. Foto La Hora: Diario de Centroamérica

«SON MUY CAROS LOS LIBROS AQUÍ»

El crecimiento de la Filgua no ha sido rápido y repentino. La que puede considerarse una fiesta para los libros cumple 26 años desde su primera edición —la vigésima tercera edición porque inicialmente fue bienal—, pero aun así, Eismann ve que esta feria aún está lejos de ser de la misma magnitud del evento que se celebra en Frankfurt.

Para ella, el crecimiento de esta cita literaria depende de dos pilares. Lo primero, la infraestructura editorial, como ella lo nombra.

«Son muy caros los libros aquí. Me parecen increíblemente caros. En Alemania puedes obtener un libro bajo 10 euros —80, 85 quetzales—. Aquí es de 20, 30, 40 euros. Es increíble. La primera vez que fui a comprar libros, estaba muy asombrada. Eso obviamente también complica el acceso de mucha gente, especialmente en zonas rurales, indígenas, en zonas socialmente menos fuertes», compartió.

También enfatizó el trabajo y el foco de las bibliotecas, a las cuales en casos les falta apoyo, fondos, o tienen que esperar que alguien más compre los libros o los donen.

Feria de Libro de Frankfurt. Foto La Hora: Podiprint
Feria de Libro de Frankfurt. Foto La Hora: Podiprint

El segundo pilar, los lectores, pero como consecuencia de un país con una política pública en lectura que no llena las expectativas.

«Yo tengo la impresión de que sí. Guatemala es un país en donde la gente tiene ganas de leer», dijo Eismann. Los esfuerzos deben estar centrados, tanto en mejorar la alfabetización, como en la calidad de la lectura que se imparte desde el Ministerio de Educación.

Aunque antes de destacar el camino a seguir, reconoció la voluntad y creatividad del sector editorial, así como la emoción y motivación con la que se mueve el ecosistema de los libros. «No es que no haya una historia literaria y una tradición oral en Guatemala», mencionó.

El número de asistentes fue otro punto que Sabine Eismann señaló como una diferencia. 90 mil asistentes en Guatemala contra los 230 mil en Alemania. Pero más allá de eso, es que en Alemania esta feria se trabaja desde la industria creativa.

«EN ALEMANIA SON TAN IMPORTANTES LAS MATEMÁTICAS COMO LEER»

Cada año la feria crece un poco más con la esperanza, en este caso, de ser tan grande como su símil alemán. Serán nueve salas y al menos 53 autores internacionales, más 175 novedades editoriales de escritores nacionales.

La perspectiva de Sabine no era necesaria únicamente porque trabajara desde la Embajada encargada de la organización del evento, sino porque ella conoce la cultura desde otro punto. Antes de adentrarse en la política y la diplomacia, estudió musicología, literatura americana y pedagogía. En ella convergen la estrategia y el acervo.

La encargada de negocios comparó muchos de los ejemplos de su natal Alemania que ella ve ausentes en Guatemala. En dicho país la lectura es vital desde que se está en el seno del hogar, como ella lo recuerda.

«La educación de primaria es simplemente aprender el alemán y gran parte de eso es leer. La interpretación literaria también (…) leer libros y cómo entenderlos es igual de importante como la matemática en Alemania», explicó.

Además, ella pintó el paisaje de cómo se desenvuelven las bibliotecas, especialmente con la importancia que se otorga a la carrera bibliotecaria y los eventos que transcurren simultáneos: películas, con eventos para los niños, noches de lectura, clubes de lectura; Eismann destacó que, tanto jóvenes, como infantes, pueden entrar en contacto con los libros en medidas que no son tan rígidas como las escolares, pero que parten de la curiosidad y el interés.

Al respecto de lo que ofrece Alemania, y lo que intentará plasmar en la Filgua, se estará disfrutando de un circuito de cine alemán. Hannah Arendt, Checker Tobi, Goodbye Lenin!, y El milagro de Bern. Cada una con una fecha específica que se encuentra en la agenda oficial de la Filgua.

Filgua 2025 con autores en del país invitado, España. Foto La Hora: Filgua
Filgua 2025 con autores en del país invitado, España. Foto La Hora: Filgua

Entre la plática que duró cerca de 30 minutos, la consejera en la Embajada precisó que la diversidad es lo que hace la literatura alemana tan significativa. Editoriales grandes y pequeñas, un sinfín de géneros literarios.

«Así que no discriminamos mucho. En algunos países no se valora mucho la literatura para niños, pero en Alemania eso es uno de los géneros, creo que más exitosos y con los mejores autores. (…) Creo que a los alemanes les gusta igual leer como escribir, así que también una gran variedad de autores», contó.

La invitada para esta nota escogió compartir una de las historias que la llevaron a encontrar el vasto campo temático de los libros. Ella recuerda la Feria del Libro de Leipzig, hace más de dos décadas, y cómo fue gracias al manga y los cómics que los jóvenes se acercaron y descubrieron, un tema que ya de por sí les interesaba, pero reforzado con otro instrumento artístico. Lo escrito y la lectura.

«Y yo lo sé porque yo fui entre uno de ellos que estaban ahí», dijo.

Filgua 2026 se inaugura el 7 de julio y apuesta por un Ecosistema del Libro 

¿QUÉ GANA UN PAÍS QUE LEE?

Casi al cerrar la entrevista, Sabine respondió la pregunta más importante para un territorio que aún se encuentra en la mejora de sus niveles de lectura, como lo evidencia una de las pruebas que surgen desde la cartera de Educación, ¿qué gana un país que lee?

Para la diplomática, en los tiempos donde la inmediatez y la digitalización inundan con sobreinformación, lo más provechoso es la capacidad de concentrarse y prestar atención.

Aunque no excluye las posibilidades y fantasías que un pueblo lector consigue. Desde visiones en realidades lejanas y alternativas.

«(…) y es una forma que, para mí, es tan increíble porque estás leyendo un libro, son solo letras en una página, pero estás en un mundo completamente diferente y te hace sentir emociones. Con eso creo que viene una empatía que también es muy importante para un país. Una empatía de poder estar o meterse en el lugar de otra persona. De vivir, quizás, o imaginar sus experiencias. Vivir experiencias de forma remota, o emociones que hasta este momento quizás sin ello nunca habrías vivido. Quizás emociones que hasta este momento no has vivido. Te deja escapar», como ella lo describió.

El lema de esta Filgua es «Historias que construyen puentes», y también estará dedicado a la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú.

El Fórum Majadas en la zona 11 tendrá cientos de actividades, pero para la entrevista hay actividades que sobresalen por lo peculiar, como un peluquero que cortará pelo a cambio de historias que asistentes ofrezcan para contar, Danny Beuerbach, quien estará todos los días en el pabellón alemán.

Recomendó las películas, el concierto de Charlotte Brandi, en la noche del viernes 10 en el Centro Miguel Ángel Asturias. O también la noche de DJs y música electrónica el viernes 17, otro símbolo de la cultura alemana.

Cualquier actividad programada, además de los stands con cientos de libros de infinitos enfoques, podrás revisarla en la agenda de la Filgua, en este enlace.

Noche de concierto de Alux Nahual en Filgua 2025. Foto La Hora: Filgua
Noche de concierto de Alux Nahual en Filgua 2025. Foto La Hora: Filgua
Danny de León
Comunicador, escritor y artista. Un observador por naturaleza. Persigo historias y experiencias, el cambio y la sensibilidad. Creo firmemente en la crítica y la educación como mecanismo para cambiar el mundo, una idea a la vez.
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