Alza al petróleo por conflicto entre EE. UU. e Irán genera daños a las economías.
Alza al petróleo por conflicto entre EE. UU. e Irán genera daños a las economías.

El problema de los combustibles no da señales claras de alivio. Mientras el Congreso prevé discutir este martes las propuestas para contener el alza de los precios, en Guatemala el diésel ronda los Q50 por galón y la gasolina superior se acerca a los Q45.

Sin embargo, el escenario local está condicionado por una crisis internacional que va más allá del precio del petróleo.

La Agencia Internacional de Energía (IEA) advierte que el mercado enfrenta una combinación de interrupciones que mantiene bajo presión el suministro de crudo y, sobre todo, de combustibles refinados como el diésel, en un contexto en el que la recuperación de los flujos desde Medio Oriente podría retrasarse hasta 2027.

A las restricciones que mantienen severamente reducido el tránsito por el estrecho de Ormuz se suma ahora un nuevo foco de riesgo: el avance de los hutíes en Yemen hacia el estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta estratégica que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por donde circula parte del comercio mundial de energía.

La agencia de noticias Reuters reportó que los hutíes han consolidado posiciones en la costa del mar Rojo, mientras el tráfico de buques en Bab el-Mandeb también comenzó a disminuir.

Naciones Unidas por su parte informó el 15 de septiembre que los combates se intensificaron en la costa occidental de Yemen y advirtió que, aunque el tráfico comercial en el mar Rojo no registra una interrupción generalizada, la ofensiva añade presión a un mercado que ya opera con márgenes cada vez más estrechos por las restricciones en Ormuz y la menor capacidad para desviar cargamentos por rutas alternativas.

EL RIESGO NO ES SOLO MILITAR

La agencia calificadora de riesgo Standard & Poor´s (S&P) reportó el 17 de septiembre que los grandes buques petroleros estaban evitando Bab el-Mandeb ante el avance hutí y los ataques contra infraestructura energética saudí.

Según sus datos, ningún buque de la categoría VLCC —los grandes tanqueros utilizados para transportar crudo— había atravesado el estrecho desde el 9 de septiembre.

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Esto complica todavía más las opciones de Arabia Saudita para movilizar su petróleo. El reino ha utilizado el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo, para desviar parte de sus exportaciones y reducir su dependencia de Ormuz.

Pero si Bab el-Mandeb, según la agencia Reuters, también enfrenta mayores riesgos, esa ruta pierde parte de su utilidad y los cargamentos pueden verse obligados a utilizar recorridos más largos y costosos. S&P Global señala que los cargamentos saudíes están siendo desviados por la ruta del cabo de Buena Esperanza.

Miembros de grupos cívicos corean consignas mientras marchan hacia la oficina presidencial durante una manifestación contra la presión del presidente Trump para que Corea del Sur envíe tropas al estrecho de Ormuz. Foto La Hora: EFE
Miembros de grupos cívicos corean consignas mientras marchan hacia la oficina presidencial durante una manifestación contra la presión del presidente Trump para que Corea del Sur envíe tropas al estrecho de Ormuz. Foto La Hora: EFE

LAS BANDERAS ROJAS DEL CONFLICTO

El principal punto de atención continúa siendo el estrecho de Ormuz. Antes del conflicto, por esta vía transitaban alrededor de 20 millones de barriles diarios de crudo y productos petroleros, equivalentes a cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo.

La IEA señala que los flujos se han mantenido severamente restringidos y que la recuperación de la producción del Golfo se ha retrasado hasta 2027.

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La situación tampoco se ha normalizado en las rutas alternativas. La IEA calcula que los países productores han logrado aumentar algunos flujos que evitan Ormuz, pero estos no compensan completamente la reducción del tránsito por el estrecho.

En agosto, las exportaciones totales de petróleo de los países del Golfo fueron estimadas en unos 13 millones de barriles diarios, casi la mitad del nivel previo al conflicto.

ORMUZ: EL PRINCIPAL CUELLO DE BOTELLA

La importancia de Ormuz radica en que las alternativas para sacar el petróleo del Golfo son limitadas. Existen oleoductos que permiten desviar parte de los cargamentos, pero su capacidad no sustituye el volumen que normalmente atraviesa el estrecho.

El problema se vuelve más complejo cuando las rutas alternativas también enfrentan riesgos. Bab el-Mandeb es el paso marítimo que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una vía estratégica para los cargamentos que se desplazan entre Medio Oriente, Asia y Europa.

El avance hutí no significa que el estrecho esté cerrado, pero sí eleva el riesgo para las navieras y puede encarecer o alargar los recorridos.

En Estados Unidos se registran los precios del diésel más altos. Foto La Hora: EFE
En Estados Unidos se registran los precios del diésel más altos. Foto La Hora: EFE

EL DIÉSEL, EL PRINCIPAL PUNTO DE PRESIÓN

El problema más inmediato para los mercados de combustibles está en los productos refinados, especialmente el diésel.

La agencia Reuters reportó este lunes que la escasez mundial del combustible podría prolongarse hasta 2027, debido a las interrupciones provocadas por los conflictos en Medio Oriente y Ucrania, los bajos inventarios y la limitada capacidad adicional de refinación.

La agencia ya había advertido a comienzos de septiembre que la oferta mundial de diésel permanecería ajustada durante el invierno debido a la falta de capacidad de refinación disponible y a las restricciones sobre las exportaciones rusas.

La IEA coincide en que la presión se concentra actualmente en los refinados. La agencia señala que el precio del diésel ha aumentado mucho más que el del crudo y que las exportaciones de diésel y gasóleo del Golfo se redujeron drásticamente en agosto.

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REFINERÍAS: EL SEGUNDO GRAN PROBLEMA

El conflicto también está afectando la capacidad de convertir petróleo en los combustibles que utilizan los consumidores.

Las interrupciones en Medio Oriente se combinan con los ataques contra refinerías rusas.

Según información de la IEA redujo su estimación de procesamiento de las refinerías rusas y advierte que la pérdida de esos volúmenes está agregando presión al mercado mundial de diésel.

Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones marítimas mundiales de diésel y gasóleo promediaron 4.7 millones de barriles diarios, 10% menos que un año antes.

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En agosto, las exportaciones combinadas de Rusia y Medio Oriente cayeron a 520 mil barriles diarios, 75% menos que en agosto de 2025.

Esto genera un problema de doble vía: hay menos petróleo disponible en algunos mercados y, al mismo tiempo, menos capacidad para transformarlo en diésel, gasolina y otros derivados.

ARABIA SAUDITA Y LAS RUTAS ALTERNAS

Arabia Saudita es uno de los países que ha intentado compensar las restricciones de Ormuz utilizando rutas alternativas.

El oleoducto East-West permite transportar crudo desde los campos del este del país hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, sin atravesar Ormuz. Sin embargo, los ataques contra infraestructura energética saudí y el avance hutí en la costa de Yemen complican esa estrategia.

El riesgo está precisamente en que las rutas de salida comienzan a acumular problemas al mismo tiempo. Por un lado, Ormuz continúa restringido; por otro, el oleoducto y las instalaciones saudíes han sido atacados, mientras que Bab el-Mandeb enfrenta un aumento del riesgo marítimo.

No significa que el suministro mundial se haya detenido. Pero sí que existe menos margen para reemplazar rápidamente una ruta por otra.

BAB EL-MANDEB: EL NUEVO FOCO ROJO

El avance de los hutíes convierte a Bab el-Mandeb en un nuevo punto de vigilancia para el mercado energético.

El estrecho tiene una importancia estratégica porque conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y, por extensión, con las rutas marítimas que unen Europa y Asia.

El 15 de septiembre, Naciones Unidas reportó que los hutíes habían continuado avanzando hacia el estrecho y habían capturado varias islas en el sur del mar Rojo.

Días después, S&P Global encontró que los grandes tanqueros estaban evitando la zona.

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La ausencia de VLCC (Barcos tanqueros de combustibles) desde el 9 de septiembre es relevante porque estos buques son utilizados para mover grandes volúmenes de petróleo.

El efecto inmediato no es necesariamente una interrupción total del suministro, sino mayores riesgos, seguros y costos de transporte, además de recorridos más largos.

El avance también coincide con una nueva escalada entre Arabia Saudita y los hutíes.

La agencia Reuters informó el 16 de septiembre sobre ataques saudíes en Yemen y lanzamientos de drones y misiles reivindicados por los hutíes contra ciudades saudíes.

INVENTARIOS: UN FOCO ROJO

Los inventarios funcionan como un colchón frente a una interrupción del suministro. Pero ese colchón se está reduciendo.

La IEA calcula que las reservas mundiales observadas cayeron otros 95 millones de barriles en agosto. Desde el inicio de la guerra, la reducción acumulada alcanza 507 millones de barriles, equivalente a un descenso promedio de 2.8 millones de barriles diarios.

La agencia advierte que, si las restricciones sobre los suministros del Golfo continúan y las reservas comerciales siguen disminuyendo, podrían ser necesarios precios más altos y una reducción adicional de la demanda para equilibrar el mercado.

La EIA también muestra la presión sobre los destilados: sus proyecciones de septiembre apuntan a inventarios estadounidenses por debajo de 100 millones de barriles durante septiembre y a niveles inferiores al promedio de los cinco años anteriores durante buena parte de 2027.

El precio del diésel y las gasolinas vuelve a tener un incremento. Arte: La Hora / Francisco Altán
El precio del diésel y las gasolinas vuelve a tener un incremento. Arte: La Hora / Francisco Altán

¿QUÉ SIGNIFICA PARA GUATEMALA?

Para Guatemala, que depende de las importaciones para abastecer su mercado de combustibles, el punto clave no es únicamente observar el precio del Brent.

Hay que seguir al menos cinco indicadores:

1. Ormuz: cuánto petróleo y productos refinados están logrando salir del Golfo.

2. Bab el-Mandeb: si el avance hutí provoca nuevas desviaciones de buques, mayores costos de transporte o una reducción del tráfico de tanqueros.

3. Diésel: cómo evolucionan sus precios internacionales y la disponibilidad de producto.

4. Refinación: si continúan las interrupciones en Rusia y Medio Oriente.

5. Inventarios: cuánto tiempo puede el mercado absorber nuevas interrupciones sin que aparezca una presión adicional sobre los precios.

La situación actual muestra que el riesgo para los consumidores se debe a una cadena de hechos que se convierten en cuello de botella.

Para Guatemala esto es particularmente relevante porque el diésel tiene un efecto directo sobre transporte, agricultura, logística y distribución de mercancías.

En otras palabras: el foco rojo ya no está solamente en cuánto petróleo hay en el mundo, sino en cuánta capacidad existe para sacarlo de las zonas afectadas, transportarlo, refinarlo y llevar los combustibles hasta los mercados que los necesitan.

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