Hecha en Guatemala, la IA a través de un reloj que busca frenar los accidentes viales

Jenniffer Véliz

Los accidentes de tránsito en Guatemala no solo ocurren en las carreteras: dejan huella en las familias, en el trabajo y en la economía del país.

Cada choque, cada piloto que pierde el control, cada segundo de distracción tiene un costo humano y económico que se acumula de manera silenciosa, sin que a veces, la misma persona sepa que fue o por qué sucedió.

Según la Asociación Guatemalteca de Instituciones de Seguros (AGIS), la siniestralidad vial le cuesta al país alrededor del 5.6% de su Producto Interno Bruto (PIB), es decir, unos Q39 mil millones al año entre pérdidas humanas, daños materiales, interrupciones logísticas y costos operativos.

Reloj inteligente que busca prever accidentes utilizando la IA. Foto La Hora: Roberto Cordón
Reloj inteligente que busca prever accidentes utilizando la IA. Foto La Hora: Roberto Cordón

Ante este panorama, la inteligencia artificial (IA), la biometría y el análisis predictivo comienzan a perfilarse como herramientas clave para reducir accidentes y mejorar la eficiencia en sectores como el transporte de carga, logística y transporte de pasajeros.

Motivado por esa realidad, y por un enfoque que combina tecnología y prevención, Carlos Barrera, ingeniero en sistemas y socio fundador de BioDigital Dynamics, desarrolló un dispositivo de grado médico que utiliza inteligencia artificial para medir datos fisiológicos en tiempo real.

EL VALOR: LOS ALGORITMOS

Según explicó, el reloj inteligente funciona como un recolector de información; el verdadero valor está en los algoritmos que procesan esos datos.

Y es que, mientras muchos esfuerzos siguen centrados en variables mecánicas o de infraestructura, uno de los factores más determinantes continúa sin monitorearse de forma sistemática: el estado físico del conductor.

«El factor humano representa aproximadamente el 90% de los accidentes viales. No estamos hablando necesariamente de imprudencias, sino de fatiga, estrés térmico, problemas de salud y otras condiciones que pueden afectar la capacidad de reacción de una persona mientras conduce», explicó.

Entre los indicadores que evalúa el reloj, dijo, se encuentran la frecuencia cardíaca, la variabilidad del ritmo cardíaco, la oxigenación sanguínea y otros parámetros relacionados con el sistema nervioso.

A partir de estos datos, la plataforma puede identificar patrones asociados con fatiga extrema, estrés agudo, agotamiento físico o posibles microsueños, muchas veces imperceptibles para el propio conductor.

«La idea es detectar señales de riesgo antes de que se conviertan en una emergencia o en un accidente. No se trata de monitorear por monitorear, sino de generar información que permita tomar decisiones preventivas», señaló.

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DE LA REACCIÓN A LA PREVENCIÓN

Más allá de las víctimas y daños materiales, los accidentes tienen un impacto directo en la vida diaria y en la actividad económica.

Las empresas enfrentan pérdidas por vehículos fuera de operación, retrasos en entregas, interrupciones en las cadenas de suministro, aumento en costos de seguros, gastos médicos y procesos legales.

Para Barrera, reducir la siniestralidad no solo es un tema de seguridad vial, sino también de competitividad.

«Cada accidente implica pérdidas económicas para las empresas, para las familias y para el país. Estamos hablando de miles de millones de quetzales que podrían reducirse mediante herramientas de prevención más avanzadas», indicó.

Según Provial, el cansancio de los pilotos figura entre las principales causas de accidentes en transporte pesado, junto con el exceso de velocidad y las distracciones. Sin embargo, la mayoría de organizaciones aún actúa de forma reactiva, es decir, analizando las causas después de que ocurre el siniestro.

«La pregunta ya no debería ser por qué ocurrió el accidente, sino cómo podemos evitar que suceda», afirmó.

En ese contexto, el especialista propone incorporar tecnologías capaces de monitorear en tiempo real variables fisiológicas relacionadas con la salud y el nivel de alerta de los conductores.

IA PARA ANTICIPAR ACCIDENTES

IEl uso de inteligencia artificial permite cruzar múltiples capas de información para estimar escenarios de riesgo.

La tecnología puede combinar datos históricos de siniestralidad, información de rutas, horarios de circulación, comportamiento del vehículo y estado fisiológico del conductor.

Así, por ejemplo, un sistema puede advertir que un piloto con signos de fatiga está por ingresar a un tramo con alta incidencia de accidentes en un horario crítico.

«Pasamos de reaccionar ante los hechos a trabajar con modelos predictivos que permiten anticipar riesgos», explicó Barrera.

Este tipo de soluciones ya se implementa en países asiáticos y europeos, especialmente en empresas de logística que buscan reducir accidentes, proteger a sus colaboradores y disminuir pérdidas operativas.

En Guatemala, el interés comienza a surgir, con compañías del sector transporte que analizan nuevas herramientas para mejorar sus indicadores de seguridad y productividad.

Además de salvar vidas, estas tecnologías podrían traducirse en menores costos asociados a seguros, reparaciones, incapacidades laborales y tiempos de inactividad.

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TECNOLOGÍA Y CULTURA VIAL

Provial coincide en que el uso de datos y herramientas como la inteligencia artificial puede fortalecer las estrategias de prevención al identificar patrones de riesgo y mejorar la toma de decisiones.

No obstante, la institución subraya que ninguna tecnología sustituye la responsabilidad de los conductores ni la necesidad de fortalecer la educación vial.

Mientras Guatemala continúa enfrentando altos índices de siniestralidad, especialistas apuntan a que la combinación entre infraestructura, capacitación, fiscalización y nuevas tecnologías podría marcar la diferencia entre seguir reaccionando a las tragedias o empezar a evitarlas.

Ante este panorama, la inteligencia artificial (IA), la biometría y el análisis predictivo podrían convertirse en herramientas clave para reducir accidentes y mejorar la eficiencia de sectores como el transporte de carga, la logística y el transporte de pasajeros.

TENDENCIA QUE GANA ESPACIO EN LOGÍSTICA

Según el especialista, este tipo de soluciones ya se implementan en países asiáticos y europeos, particularmente en empresas de logística y transporte que buscan reducir accidentes, proteger a sus colaboradores y disminuir pérdidas operativas.

El interés también comienza a surgir en Guatemala, donde compañías del sector transporte analizan nuevas herramientas para mejorar sus indicadores de seguridad y productividad.

Además de la reducción de accidentes, Barrera considera que estas tecnologías podrían traducirse en menores costos asociados a seguros, reparaciones, incapacidades laborales y tiempos de inactividad.

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