
La electricidad en Guatemala se encareció casi 60% en 12 meses. Según datos del Administrador del Mercado Mayorista – AMM, el precio spot (mercado de oportunidad), en promedio pasó de USD 84.45/MWh (Megavatio Hora) en julio de 2025 a USD 133.97/MWh en julio de 2026.
El precio spot es conocido como el costo de la electricidad para entrega inmediata, el cual está determinado hora por hora, lo determina la oferta y la demanda. Su costo se basa en el costo variable de la planta generadora más cara que se necesita encender en ese momento para cubrir el consumo.
Es un aumento de USD 49.52 por cada megavatio-hora, equivalente a un alza interanual del 58.6%.
Ese no es el precio que pagan las personas en casa. Pero sí es el precio que marca la pauta para algunas empresas e industrias, y para la tarifa final de los próximos meses.
DE PRECIOS MODERADOS A UN MERCADO VOLÁTIL
El año pasado fue un año de relativa calma. En junio de 2025 el precio spot se ubicaba en USD 79.60/MWh y en agosto en USD 87.24/MWh.
2026 rompió esa tendencia.
El mercado se volvió más caro y más inestable: en abril el precio promedio fue USD 102.41/MWh, en mayo se disparó a USD 161.83/MWh, bajó a USD 122.67/MWh en junio y volvió a subir a USD 133.97/MWh en julio. El máximo del mes tocó los USD 257.23/MWh.
La razón principal, según Rafael Larios, Coordinador Técnico Regulador de la Asociación de Generadores de Energía Renovable -AGER, quien habló con La Hora, está en cómo se genera la electricidad hoy: entre abril y julio de 2026 el precio fue determinado en gran medida por plantas térmicas.
Eso ocurre cuando hay alta demanda y poca agua en las hidroeléctricas. “Con los embalses bajos y la regulación hidro limitada, el sistema tuvo que recurrir a generación con diésel y búnker, que es mucho más cara”, agregó el experto.
Cuando la última planta que entra a cubrir la demanda es térmica, todo el mercado paga ese precio.
En resumen: menos agua + más demanda = energía más cara.

¿A QUIÉN LE PEGA ESTE AUMENTO?
- A las grandes empresas y a la industria
Fábricas, centros comerciales, agroexportadoras y hoteles que compran energía directamente en el mercado de oportunidad son los primeros en sentirlo.
Si no tienen contratos a precio fijo, hoy están pagando USD 49 más por cada MWh que hace un año. Ese costo extra se traslada a precios de productos, a menos producción o a recorte de personal.
- A las distribuidoras y al usuario regulado
EEGSA, DEOCSA y DEORSA tienen los precios de la potencia asegurados en sus contratos de generación, pero compran parte de su energía en el mercado spot.
Cuando ese precio sube, tarde o temprano se refleja en la tarifa que paga el hogar, la tienda de la esquina y la pyme. La factura de luz de los próximos ajustes trimestrales ya trae presión al alza.
“Por el momento los precios siguen estables, según los términos fijados en los contratos. Estaremos atentos a la revisión trimestral que hace la Comisión Nacional de Energía Eléctrica” explicó, Luis Valdez, Jefe del Centro de Operaciones e Información de EEGSA.
- Al país en competitividad
La energía es un insumo básico. Un precio 59% más alto le quita competitividad a Guatemala frente a países con energía más barata.
Puede frenar inversiones nuevas y encarecer todo: desde hacer hielo hasta exportar textiles, si las industrias no cuentan con contratos de precios fijos.
Luis Ortiz, Presidente de la CNEE, explica que el mercado de oportunidad (spot) es un termómetro de cómo se está comportando el sistema, y quien lo usa está dispuesto a asumir los riesgos de una electricidad muy cara o que, en determinado momento, sea bastante barata.
Datos de AGER explican que el salto de julio confirma un cambio estructural. Guatemala pasó de un mercado beneficiado por buena hidrología en 2025 a un mercado mucho más sensible a la demanda y a la disponibilidad de generación térmica en 2026.
REPENSANDO LA POLÍTICA ENERGÉTICA
Esto tiene 2 lecturas para la política energética según los consultados:
Seguridad de abastecimiento: si el país depende más de térmicas caras en época seca, urge acelerar inversión en embalses, renovables y eficiencia para no quedar expuesto.
Planificación: la volatilidad llegó para quedarse. Las empresas y el gobierno deben cubrirse mejor con contratos a largo plazo y diversificar la matriz para no depender de una sola fuente.
Guatemala cerró julio de 2026 con la energía casi 60% más cara que un año antes. No es un pico aislado. Es la señal de que el sistema eléctrico está bajo presión y que ese costo extra lo pagarán, directa o indirectamente, quienes producen, venden y consumen en el país.
El desafío ahora es evitar que este «impuesto energético» frene el crecimiento económico.







