
La Secretaría Privada de la Presidencia, a cargo de Ana Glenda Tager, aseguró que existe un “mecanismo” legal con el que incide en los catorce ministerios y secretarías del Ejecutivo. Ello derivado del reportaje publicado por La Hora en el que se evidencia la influencia que ejerce esta entidad dentro del Ejecutivo, en el que se pregunta por la diferencia con el trabajo que hacía el Centro de Gobierno de Miguel Martínez en el gobierno de Alejandro Giammattei y la actual Secretaría.
En el reportaje “Una vieja conocida del CIV, que pasó por la Secretaría Privada y regresó a dirigir la cartera pese a demanda”, La Hora explicó que luego de una década laborando para el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), la actual jefa de esta cartera, Norma Zea Osorio, inició labores en la Secretaría Privada de la Presidencia, en donde daba seguimiento a los principales proyectos de infraestructura del gobierno de Bernardo Arévalo.
La Hora se comunicó con la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia (SCSP) para conocer la diferente entre el trabajo de la Secretaría Privada de la Presidencia y del Centro de Gobierno que dirigió Miguel Martínez, pareja del expresidente Giammattei, esto considerando que ambos ejercen una función similar.

En respuesta a La Hora, la Secretaría Privada de la Presidencia aseguró que da seguimiento técnico a las prioridades del presidente Bernardo Arévalo. Entre las principales actividades destacó el traducir metas en indicadores medibles, detectar retrasos antes de que “se conviertan en crisis” y coordinar con los ministerios y secretarías responsables para resolverlos.
Según la entidad, el trabajo que realiza no significa que decida por las secretarías y ministerios, ni tampoco los sustituye, sino que da seguimiento y los ayuda a entregar resultados.
La función de seguimiento, según la entidad, fue creada por el Acuerdo Gubernativo 87-2025, Reglamento Orgánico Interno de la Secretaría Privada de la Presidencia con dos direcciones formales, subordinadas y sin autoridad sobre ningún ministerio.
De acuerdo a la referida Secretaría, se trata del mismo modelo de “delivery unit” que el Banco Interamericano de Desarrollo documenta con buenos resultados en más de una decena de países de la región.
“Guatemala ha intentado mecanismos parecidos desde 2004, sin continuidad; En la época del expresidente Giammattei el Centro de Gobierno, operó sin ningún anclaje legal cerró en menos de un año”, indicó.

ZEA ES UN CUADRO TÉCNICO, DICE SPP
Asimismo, la Secretaría Privada de la Presidencia aseguró que Zea no llegó por una recomendación política, sino que se trata de un cuadro técnico con más de una década en el CIV.
Según indicó, Zea fue escogida cuando la Secretaría Privada de la Presidencia buscó personal especializado en seguimiento de metas de infraestructura, evaluó distintos perfiles con criterios técnicos.

“No fue una persona recomendada ni era conocida de antes. Fue entrevistada al igual que otros perfiles”, concretó.
ZEA Y LA INFLUENCIA DE TAGER
En el referido reportaje, La Hora explicó que Zea Osorio mantiene una relación de más de una década con la cartera de Comunicaciones. Antes de asumir como ministra, en noviembre de 2025, trabajó durante varios años como asesora del CIV y posteriormente pasó a la Secretaría Privada de la Presidencia, donde dio seguimiento a proyectos de infraestructura durante el gobierno Arévalo.
Zea comenzó su relación contractual con el CIV en 2010 y desde 2015 tuvo una participación más constante en la institución. Entre marzo de ese año y diciembre de 2023 obtuvo contratos principalmente como asesora de la Oficina de Registro y Trámite Presupuestal, por un monto acumulado de Q1.52 millones, según registros de Guatecompras.
Según los informes publicados en Guatecompras, en el último mes del gobierno de Giammattei, en diciembre de 2023, asesoró a la Dirección de Concesiones y Desincorporaciones.
Con la llegada de Arévalo a la Presidencia, Zea Osorio fue contratada como asesora del despacho superior de la Secretaría Privada. Desde febrero de 2024 participó en el seguimiento y monitoreo de proyectos de infraestructura, entre ellos la modernización del Aeropuerto Internacional La Aurora, puertos, hospitales y otros proyectos impulsados por el Ejecutivo. En 2025 renovó su relación con esa Secretaría mediante cuatro contratos que sumaron Q256 mil 709.68.
La investigación también señala que desde esa posición Zea tuvo conocimiento de distintas crisis que atravesó el CIV. El 28 de agosto de 2025 regresó al CIV como viceministra de Infraestructura y tres meses después, el 29 de noviembre, fue nombrada ministra tras la salida de Miguel Ángel Díaz Bobadilla.
Su regreso al CIV ocurrió pese a que la funcionaria había presentado una demanda laboral contra la institución que posteriormente pasó a dirigir, en la cual reclama Q906 mil. El Gobierno de Arévalo rechazó que exista un conflicto de interés relacionado con este caso. Ya como ministra, Zea ha enfrentado cuestionamientos por decisiones de la cartera, entre ellas la adjudicación de tres puentes por Q276 millones que están bajo señalamientos por una posible sobrevaloración de Q148.6 millones.
A pesar de los Q148 millones en duda, ministra Norma Zea defiende opaca adjudicación de tres puentes
La investigación también aborda el papel de la Secretaría Privada y las similitudes que algunos de sus trabajos de seguimiento tienen con las funciones que anteriormente desempeñó el Centro de Gobierno de Miguel Martínez.







