Atenas/Idomeni
AP y DPA
El flujo migratorio de entrada en Grecia no se reduce y ya son más de 11 mil los refugiados que se aglomeran en la pequeña ciudad fronteriza de Idomeni esperando a que Macedonia, que ayer dejó atravesar la frontera a 510 personas, cese su política de bloqueo fronterizo, informaron hoy medios griegos.
A la ciudad portuaria del Pireo llegaron hoy por la mañana más de 580 refugiados provenientes de las islas del mar Egeo. Se espera la llegada de otros 515, informó la radio estatal. Todos ellos cruzaron el mar desde las costas de Turquía.
En Idomeni, uno de los puntos fronterizos más calientes de la crisis de refugiados que se vive en el sur de Europa, ya se aglomeran más de 11 mil personas. Las autoridades comenzaron a construir ayer otro campo de refugiados provisional para alojar a la gente. Las organizaciones humanitarias aseguran que cada vez es más complicado alimentarlos a todos.
El canal de noticias griego Skai recogió testimonios de reporteros que aseguraban que los migrantes estaban empezando a poner nombre, como si de calles se tratara, a los corredores que hay entre las diferentes tiendas del campo. El campo de refugiados, ideado como un lugar de paso originalmente, comienza a tener aspecto de aldea. El canal de noticias mostró incluso imágenes de un barbero que afeita y corta el pelo a los migrantes.
La situación es dramática, según las organizaciones humanitarias. Las personas que habitan el campo levantaron una sepultura infantil simbólica en la que se lee «Nuestros niños no sólo mueren por las bombas, sino también por frío». Numerosas personas mueren por culpa de las bajas temperaturas, entre ellas muchos niños. Existe el riesgo de llegar a contraer neumonías, afirmaron médicos griegos a la radio.
Los migrantes que permanecen en la pequeña ciudad fronteriza lo hacen esperando a que Macedonia reabra sus fronteras para permitirles continuar su viaje hacia países de Europa central como Alemania. Por ello se niegan a ser alojados en campos de refugiados que estén algo más alejados de la frontera.
MIGRANTES BLOQUEAN LÍNEA FERROVIARIA EN LA FRONTERA GRIEGA
Un grupo de migrantes bloqueó una línea de ferrocarril en la frontera entre Grecia y Macedonia hoy para protestar por la negativa de las autoridades macedonias a dejarles continuar su ruta hacia el norte del continente.
El grupo se tumbó en el lago griego de la vía, evitando que un tren de mercancías que acababa de cruzar desde Macedonia siguiese su camino hacia el sur.
Macedonia dice que sólo dejará pasar al mismo número de personas que acepte Serbia, su vecino del norte y el siguiente país en la ruta migratoria de los Balcanes.
Algunas de ellas, sin embargo, fueron devueltas por las autoridades alegando que sus papeles no estaban en regla. Un hombre se desmayó tras regresar a Grecia.
Los migrantes dicen que Macedonia no acepta sellos generados por ordenador empleados por la policía griega, y por lo tanto no pueden demostrar que sus documentos son auténticos.
Adnan Abdallah, de origen sirio, esperó tres días para cruzar de Grecia a Macedonia, pero cuando finalmente pasó la frontera fue devuelto porque el sello en la documentación que lo acredita como refugiado está generado por ordenador.
«Ellos dicen que aquí (en Grecia) todo está bien, pero en el otro lado no lo aceptan», dijo un frustrado Abdallah a The Associated Press.








