
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que llamó «jodidamente loco» al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante una llamada telefónica para discutir la desescalada en el Líbano, pero afirmó que ambos trabajan muy bien juntos.
«Estaba un poco molesto por sus constantes enfrentamientos con el Líbano», dijo en el pódcast ‘Pod Force One’ del diario New York Post, publicado este miércoles.
Sin embargo, el mandatario afirmó llevarse muy bien con el israelí. «Me gusta mucho Bibi. Y trabajo muy bien con él», insistió.
Por su parte, Netanyahu, restó importancia a los comentarios.
Trump cree que puede haber un acuerdo la próxima semana pese a que Irán rompió el diálogo
«Como en las mejores familias, a veces tenemos desacuerdos tácticos. Siempre encontramos la manera de resolverlos. Como grandes amigos, podemos discrepar por la mañana y por la tarde ya tenemos acciones en común», aseguró Netanyahu en una entrevista con la cadena CNBC.
Recalcó que ambos países coinciden en «lo esencial», como el objetivo de poner fin al programa nuclear de Irán para que ese país «no represente una amenaza para Israel, Oriente Medio ni Estados Unidos».
PRIORIZAN EL DIÁLOGO
Tras la llamada con el líder israelí y después de mantener inusuales contactos con Hizbulá, el estadounidense anunció el mismo lunes que tanto Israel como el grupo chií se comprometían a frenar sus ataques.
Teherán había anunciado horas antes que pausaba sus conversaciones con Washington en represalia por los ataques israelíes en territorio libanés, aunque Trump negó el martes que haya habido una suspensión en las negociaciones y aseguró que estas prosiguen.
En las últimas semanas, ambos países han intercambiado borradores para un acuerdo que ponga fin a la guerra y permita la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.
Entre las últimas exigencias de Irán para cerrar el pacto de paz está el cese de la ofensiva israelí en el Líbano.
En la misma entrevista con el pódcast del New York Post, Trump dijo que le «gustaría» conocer al líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jameneí, y afirmó que probablemente se reunirá con él «en algún momento, dependiendo de cómo se desarrollen las cosas».







