
La Corte de Constitucionalidad (CC) cuenta con una cocina destinada a la preparación de alimentos para sus magistrados, cuyo menú semanal incluye desde tortitas de res y tilapia horneada hasta salmón, camarones, lomito y otros productos adquiridos con fondos públicos.
Entre abril de 2021 y abril de 2026, la institución destinó Q2.99 millones a alimentos, bebidas y servicios relacionados con alimentación, de los cuales Q611 mil 307 correspondieron a insumos para la cocina de los magistrados.
El menú semanal que fue compartido por el medio ConCriterio en una nota que expone la solicitud de 59 platos de comida de Dina Ochoa para su vivienda, contempla:
- Lunes: tortitas de res, tilapia horneada, quinoa y vegetales.
- Martes: cordon bleu de pollo, carne picada con verduras, arroz y zuchini al ajillo.
- Miércoles: salpicón de res, pasta alfredo con pollo, arroz y ensalada.
- Jueves: arroz a la valenciana, fajitas de res, papas al romero y vegetales.
- Viernes: chiles rellenos, envueltos de coliflor.
LA COCINA Y LOS GASTOS ACUMULADOS
En la nota de La Hora «La CC destinó casi Q3 millones en comida durante cinco años; más de Q600 mil para la cocina de los magistrados«, la revisión de 2 mil 838 publicaciones de Guatecompras realizadas por la CC durante los cinco años de la magistratura que concluyó en abril de 2026 permitió establecer que Q611 mil 307 fueron destinados específicamente a abastecer la cocina de los magistrados.
El gasto total relacionado con alimentación alcanzó Q2 millones 992 mil 804.
El monto incluye, además de la cocina, compras de café, azúcar, chocolates, bebidas, refacciones, almuerzos, cenas y servicios de alimentación para distintas actividades.
En los registros aparecen compras periódicas de frutas, verduras, carnes, mariscos, lácteos y productos de despensa.
Una de las facturas, por Q5 mil 463.70, incluyó dos bolsas de camarón jumbo, dos de salmón, más de seis libras de lomito, pulpo, espárragos, yogur griego, queso panela, alcaparras y una caja con 700 sobres de edulcorante, entre otros productos.
Entonces, tres personas con conocimiento directo del funcionamiento de la CC dijeron a La Hora de manera anónima que los insumos eran utilizados para preparar los almuerzos de los magistrados. Una de ellas afirmó que cualquier magistrado que llegara podía comer.
¿QUIÉN RECIBE LOS ALIMENTOS?
Los documentos de Guatecompras permiten establecer cuánto se compró y cuánto se gastó, pero no determinan por sí mismos cuántas personas utilizaban la cocina, con qué frecuencia se preparaban los alimentos ni bajo qué criterios se autorizaban las compras.
La Hora consultó a la CC en ese momento sobre el funcionamiento de la cocina, el personal encargado de preparar los alimentos, los beneficiarios, la justificación institucional del gasto, la frecuencia de las preparaciones, los límites de las compras y la política de la nueva integración. Al cierre de la investigación, la institución no respondió.
Las planillas disponibles en el portal de transparencia muestran que José Emmanuel Antillón y Gerver Yovany Batén trabajan como conserjes de cocina desde agosto de 2025. Según el reportaje de ConCriterio, Antillón anteriormente trabajó como cocinero en el Instituto Técnico de Capacitación.
Además, la CC no cuenta con una norma o ley específica que regule la entrega de alimentos a los magistrados, según la información publicada por ConCriterio.
ConCriterio, Dina Ochoa, sus 59 platos a casa y el reclamo posterior
LA NUEVA CC MANTIENE LAS COMPRAS
La cocina no desapareció con el cambio de magistrados, pues desde el 14 de abril de 2026, cuando asumieron Anabella Morfín, Dina Ochoa, Roberto Molina Barreto, Astrid Lemus y Julia Rivera, los registros consultados muestran Q35 mil 918 en adquisiciones de insumos alimenticios para la cocina de los magistrados.
La cifra es inferior a la acumulada durante los cinco años anteriores, pero el concepto de compra se mantiene.
Durante el período de 2021 a 2026, las adquisiciones de alimentación también incluyeron Q38 mil 852 en café, Q5 mil 700 en chocolates para atención protocolaria, Q3 mil 600 para alimentos utilizados en clausuras y cientos de gastos relacionados con visitas de universidades y otras actividades.
Las compras se distribuyeron en cientos de Número de Publicación Guatecompras, principalmente bajo modalidades que permiten adquisiciones sin concurso público cuando los montos individuales se encuentran dentro de los límites establecidos por la Ley de Contrataciones del Estado.







