
Los resultados de la PISA 2025 no solo permiten conocer el desempeño académico de las juventudes guatemaltecas en áreas como Lectura, Matemática y Ciencia.
Esta evaluación también recoge información sobre las condiciones socioeconómicas, las formas de aprendizaje, los recursos de los centros educativos y la percepción de la juventud sobre su entorno escolar.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) realiza este análisis a partir de las perspectivas de las y los estudiantes que participaron en la examinación. Con estas opiniones pueden determinar los entornos donde aprenden, los contextos familiares y cómo se involucran en sus propios procesos de aprendizaje.
Informe de OCDE (PISA) para Guatemala refleja caídas educativas en ciencias, lectura y matemática
LAS BRECHAS SOCIOECONÓMICAS
Entre las variables que miden, una de las principales son las brechas socioeconómicas. De acuerdo con el informe de la OCDE, 45% de las y los estudiantes de Guatemala estaban en el último cuartil de la prueba. Es decir, casi la mitad se encuentran en una situación de desventaja socioeconómica.
Entonces, ¿les fue mejor a las personas con más recursos económicos? Según la OCDE, la población guatemalteca en el 25% más favorecido superó las puntuaciones de estudiantes en inseguridad por 76 puntos.
En la misma línea, la OCDE determinó que la brecha socioeconómica es uno de los factores principales para la variación de los resultados. Y este fenómeno no solo se vio en Guatemala, sino en todos los países participantes de la evaluación.
A pesar de esto, el informe compartió que el 10% de las personas más desfavorecidas del país lograron un rendimiento alto en la sección de Ciencia de la PISA. La OCDE los clasificó como académicamente resilientes dado que obtuvieron las habilidades necesarias aun cuando carecían de los recursos necesarios.

EL PROCESO DE APRENDIZAJE
Otra sección de la PISA mide las actitudes que tienen hacia la escuela y el aprendizaje. Una de ellas es la curiosidad, en donde Guatemala se situó arriba del promedio de la OCDE, con una media de 0.19. Con esto se refieren a que sienten curiosidad por aprender de distintas cosas, y acumularon al 78% de la muestra que participó.
En cuanto a la perseverancia, las y los estudiantes puntearon arriba de la franja de la prueba, con un promedio de 0.23. Es decir, que el 72% de las y los adolescentes aplican más esfuerzo a su trabajo cuando lo consideran difícil.
Cuando se trata de buscar ayuda, establecer metas educativas y adaptabilidad cognitiva, la comunidad estudiantil guatemalteca superó la meta de la PISA, con 0.11, 0.20 y 0.06 respectivamente.
Dos evaluaciones, un panorama similar: así muestran TER y PISA la educación en Guatemala
En donde el medidor comienza a inclinarse hacia lo negativo fue en las creencias en la naturaleza de la ciencia y en la mentalidad de crecimiento, donde puntearon por debajo de la franja, con -0.44 y 47%. Esa data se refiere a que más de la mitad de la comunidad estudiantil de Guatemala no considera que la inteligencia se pueda construir a través del trabajo, el esfuerzo y la retroalimentación.
¿Y cómo es que estudian? Solo el 39% de la muestra del país reportó que planifican cómo van a estudiar. Y solo el 45% de las personas decide examinarse a sí misma para comprobar cuánto aprendieron o no.
Otra variable que estudió la PISA fue la capacidad de pedir ayuda durante el proceso de aprendizaje. De acuerdo con la OCDE, en la gran mayoría de países, las y los estudiantes dependen de preguntar a docentes o sus pares, y de esta manera completar las tareas.
En el caso de Guatemala, 81% de la muestra afirmó que sí buscan la ayuda de maestros y maestras cuando la necesitan. Y el 82% decide preguntar a sus compañeros si entendieron la asignación o no.

LOS RECURSOS Y EL ENTORNO DIGITAL
Según la PISA 2025, el 36% de las escuelas de Guatemala eran afectadas por la falta de docentes, una perspectiva que obtuvieron gracias a las consultas con directivos de los centros educativos. En la misma línea, al 42% de los establecimientos les faltaba más personal en general.
Por otro lado, la falta de recursos representó una preocupación para el proceso de aprendizaje. El 53% de estudiantes asistió a escuelas con falta de material educativo, como libros de texto, tecnología, bibliotecas o laboratorios. Y el 41% reportó falta de infraestructura en sí, como edificios, terreno, calefacción o aire acondicionado y electricidad.
El entorno en los centros educativos también se ve influenciado por el uso de la tecnología. La PISA encontró que las y los estudiantes utilizan sus dispositivos casi una hora completa cada día en la escuela, para entretenerse.
EL 27% de la muestra reportó que sus compañeros se distraían por dichos dispositivos, y consiguieron menores calificaciones en comparación con las personas que no los utilizan.
Y este fenómeno sucede aun cuando el 50% de los centros educativos nacionales tienen prohibido el uso del teléfono. Y la misma cantidad de personas afirmó que utilizan la inteligencia artificial por lo menos una vez a la semana como apoyo. Ya sea para investigar rápido un tema, resumir textos que les mandaron leer o escribir un texto para sus tareas de redacción.

LA INSEGURIDAD Y VIOLENCIA
Luego, la PISA analizó si consideraban que la educación era completa y si se sentían a salvo en los espacios de enseñanza. El 48% de las y los adolescentes no encuentran valor. al aprendizaje en los centros educativos, y no consideran tener la preparación completa para afrontar la vida adulta al salir del sistema.
En la misma área de análisis determinaron que el 50% de la comunidad estudiantil experimentaba bullying en estos espacios, siendo víctimas de, por lo menos, un tipo de violencia.
Esto se complementa con sus cuidadores. La PISA compartió que el apoyo de las familias disminuyó a nivel mundial. Aun así, el 55% de las y los estudiantes compartieron que sus cuidadores les preguntaron cómo les fue en sus clases.
Y el 43% comentó que tienen conversaciones sobre problemas en la escuela por lo menos una vez a la semana.
La PISA 2025 también contabilizó que Guatemala tenía un absentismo escolar del 54%. Con esto, la OCDE se refiere a que, en las dos semanas previas a la examinación, más de la mitad de la muestra había faltado a por lo menos una clase o a un día completo de clases.
Cuando se les consultó sobre movilidad social, 54% consideran que son incapaces de cambiar su estatus en la sociedad gracias a su educación.
Es decir, que casi la mitad de la comunidad estudiantil no se considera capaz de afrontar la vida adulta con las capacidades que tienen. Además, experimentan bullying en los centros educativos. Junto a esto, más de la mitad se ausenta de sus clases y, al mismo tiempo, no creen poder ascender socialmente a base de sus estudios.
Los resultados de la PISA 2025 muestran que la experiencia educativa en Guatemala está marcada por distintos factores que van más allá del rendimiento académico.
Las condiciones socioeconómicas, la disponibilidad de recursos, las dinámicas de aprendizaje, el uso de la tecnología y la seguridad dentro de los centros educativos forman parte del contexto en donde crecen.
A esto se suma el absentismo y la percepción de una parte de las juventudes sobre las posibilidades reales que la educación les ofrece para su futuro.







