
Pesados bloques de concreto impedían el paso por el puente Túnico, una obra que, cuatro años después de haber sido adjudicada y con un contrato que ya ronda los Q19.5 millones, sigue sin terminarse. Pero, cansados de esperar y preocupados porque uno de los constantes accidentes en el área termine en una tragedia, pobladores de El Estor, Izabal, decidieron retirar los obstáculos y comenzar a utilizar la estructura.
Ahora, buses, motos, vehículos livianos y hasta transporte pesado circulan por un puente que todavía tiene trabajos pendientes. Lo hacen pese a que una auditoría de la Contraloría General de Cuentas (CGC) encontró deficiencias en su construcción y advirtió que la edificación presenta riesgo de colapso y una amenaza para la población.
El pasado viernes 14 de agosto, un nuevo incidente puso en evidencia el peligro que enfrentan quienes necesitan cruzar el río Túnico. Sin embargo, para habitantes del lugar permanecer del otro lado tampoco es una opción, pues muchos de ellos deben salir a diario a sus lugares de trabajo o a vender sus productos.
Durante años, han utilizado un badén que queda cubierto por el agua cada vez que el río crece, dejando no solo pérdidas materiales sino también heridos y hasta fallecidos. Esa situación se replicó el viernes, cuando la corriente terminó por arrastrar un bus que iba cargado de pasajeros, quienes debieron ser rescatados por los propios vecinos.
A pocos metros del badén se encuentra el puente que diversas autoridades prometieron como solución para los pobladores, pero nunca se terminó, y ahora, siendo utilizado a medio construir y con una calidad que no es la adecuada, según la Contraloría, esa estructura, más bien representaría un nuevo riesgo.
“YA ESTÁ PASANDO HASTA TRANSPORTE PESADO”
Héctor Juc conoce el problema desde ambos lados del río. El líder comunitario vive en El Estor, pero viaja constantemente a Río Dulce, donde trabaja como albañil y ayudante. Para él, cruzar el Túnico no es un asunto que pueda esperar a que termine un contrato, sino es parte de su vida cotidiana, ya que de ello dependen los ingresos para sostener a su familia.
Y fue precisamente esa cotidianidad la que lo llevó a ser testigo de lo ocurrido después del accidente del viernes. “Se accidentaron unas personas dentro de una camioneta cuando pasaban por el badén y después de eso se tomó la decisión de abrir el paso por el puente”, relató, aunque reconoció que “todos saben que —el proyecto— no está terminado”.
“Ya quitaron todo lo que estaba ahí tapando el puente, entonces ahorita ya se está usando; hasta está pasando transporte pesado”, contó, y agregó que “no hay ningún control” por parte de las autoridades, ni se han acercado para verificar si la estructura está en condiciones de usarse. “Yo digo que ya saben —que se está utilizando—, porque se subieron fotos a las redes”, afirmó.
Cuando habló sobre la situación, todavía había restos de la obra en medio del puente, y aun así, los vehículos pasaban. También hizo ver que, aunque “mucha gente está consciente” del peligro, debido a que, por ejemplo, no hay barandas, consideran que es mejor usar esa estructura que “arriesgarse a seguir usando el badén y que la corriente los arrastre”.

PUENTE PODRÍA COLAPSAR
Pero, en ese contexto, hay una información que el líder comunitario reconoce no haber recibido antes, y está relacionada con los hallazgos hechos por la Contraloría General de Cuentas durante una inspección en la obra, lo cual derivó en una alerta por riesgo de que la edificación se desplome.
En su informe anual de auditoría, el ente fiscalizador reveló diversas deficiencias técnicas en la estructura, que van desde desnivel en las vigas que sostienen la losa del puente hasta “porosidad visible en el concreto” y problemas en la colocación del acero de refuerzo.
El equipo a cargo de la verificación también informó sobre espacios o huecos dentro del concreto que dejan expuesta o debilitada la estructura, por mencionar algunos aspectos. Y el problema no terminaba allí. Al momento de la visita todavía había trabajos pendientes, como la colocación de acero de refuerzo, acero y concreto estructural.
Río Túnico en Izabal arrastra bus en El Estor y otros conductores desafían la fuerte corriente
De acuerdo con el reporte, el proyecto registraba un avance físico de 82.48%, pese a que el contrato ya había sufrido modificaciones y ampliaciones para garantizar su finalización, las cuales habían elevado su costo a Q19.5 millones —el valor original del contrato era Q13.94 millones—.
De hecho, la última prórroga se firmó en abril de 2025, pero información obtenida por La Hora mediante la Unidad de Acceso a la Información Pública del Ministerio de Comunicaciones detalla que no hay registro de progresos después de que se firmó la ampliación. Además, en Guatecompras figura una resolución emitida en mayo de este año, en la cual se rescinde el contrato, por lo que la obra quedó a medias.
En su análisis, la CGC no solo confirmó ese extremo, sino que concluyó que las irregularidades detectadas en lo ya construido podrían comprometer la seguridad y durabilidad del puente.
De hecho, calificó el hallazgo como “riesgo de colapso estructural por deficiencias técnicas constructivas”, una amenaza que ahora es más sensible para la población, pues, tal como afirmó el líder comunitario entrevistado, hay buses, autos y camiones movilizándose por la estructura.

SIN COMPONENTES ESENCIALES DE SEGURIDAD
Consultada por La Hora sobre las condiciones de la estructura y el hecho de que los pobladores ya comenzaron a usarla, la vocera de Comunicaciones, Ana Luisa Olmedo, indicó que el puente fue fundido recientemente y que hace unas semanas se hicieron otros trabajos sobre la losa.
“Acababan, hace unas semanas, de colocar el fraguado y el curado del concreto, porque fue fundido recientemente. Y entonces la recomendación es que no está en condiciones para poder utilizarlo”, señaló la portavoz; asimismo, confirmó que la construcción aún no tiene “componentes esenciales de seguridad”.
Sin embargo, no supo precisar qué acciones está tomando la institución para evitar el paso de vehículos por el lugar. Según mencionó, se habló de coordinar con autoridades locales, pero dijo desconocer si se había concretado alguna medida al respecto. Añadió que haría las averiguaciones e informaría oportunamente.

PIDEN PRESENCIA DE LAS AUTORIDADES
Entretanto, los mismos comunitarios reconocen que hay un riesgo latente. “Aquí lo que es importante es que no vaya a ocurrir una tragedia”, expresó Juc, y recordó que el accidente suscitado el viernes no ha sido el único. “Siempre pasa así cuando el río crece”, remarcó.
Tales hechos han sido documentados y compartidos por vecinos, por lo cual los videos y fotografías de vehículos volcados en el badén o arrastrados por la corriente son diversos y se han convertido en todo un archivo histórico en las redes sociales.

“Sería bueno que vinieran las autoridades, que vengan a ver este puente y que busquen una solución. Lo que da más temor es el transporte pesado y hay que hacer algo, porque no hay seguridad en este puente”, reiteró el entrevistado, y añadió: “ni los trickets han sacado todavía”, en alusión a una serie de estructuras que parecen reforzar una parte de la losa.
La Contraloría ya había alertado de esa medida en su informe e indicó que la colocación de “gatos hidráulicos” fue una de las soluciones que la empresa MultiServicios Ramírez, a cargo de la obra, encontró para corregir el desnivel en las vigas de apoyo. No obstante, la entidad hizo ver que “este procedimiento técnicamente no es recomendable”.
La vocera del Ministerio de Comunicaciones reiteró que consultaría con la Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial) —entidad que adjudicó la obra— sobre las acciones que se estaban tomando, pues, según explicó, la empresa contratada no tiene potestad para impedir el tránsito en el sitio.
No obstante, pobladores del lugar informaron que la constructora no ha estado trabajando recientemente y en Guatecompras hay una resolución en la que se informa que el contrato para ese proyecto fue rescindido en mayo pasado. Olmedo indicó que no sabía esos detalles.

UNA DÉCADA DE ESPERA Y MÁS DE Q11 MILLONES PAGADOS
Entretanto, las personas que deben cruzar el río Túnico para llegar a sus lugares de trabajo, comercializar sus productos o cumplir citas médicas siguen a la espera de una solución integral. Llevan más de 11 años en esa situación.
A principios de agosto de 2015, el anterior puente —ubicado en el kilómetro 295 de la ruta RN-7E, en El Estor— colapsó y quedó destruido, producto de las fuertes lluvias de aquel invierno. Desde entonces, la estructura quedó inhabilitada y el paso vehicular depende del badén que se concibió como una respuesta provisional, para evitar que las comunidades locales quedaran incomunicadas.
La estructura comunica a distintos poblados de El Estor, en Izabal, con comunidades del Polochic y las rutas hacia Panzós, Senahú y otras áreas rurales de Alta Verapaz.
Puente Tunico ubicado en el camino que de Río Dulce conduce a El Estor, sufre daños, PNC apoya a familias afectadas pic.twitter.com/gRdvM79VkE
— PNC de Guatemala (@PNCdeGuatemala) August 6, 2015
Aunque pasaron varios gobiernos y todos prometieron apoyo a los pobladores, fue hasta noviembre de 2021, en el gobierno de Alejandro Giammattei, cuando Covial adjudicó la rehabilitación del puente a Multiservicios Ramírez, propiedad de José Alejandro Ramírez Mansilla. El contrato se firmó por Q13.94 millones y en él se indicaba que la obra debería ser entregada en un plazo de 10 meses.
Eso no ocurrió y, más bien, el proyecto sufrió diversos cambios, tanto en el diseño como en su costo, el cual llegó hasta los Q19.5 millones, replicando una dinámica que fue constante en la administración anterior.
Según los registros en Guatecompras, el convenio se rescindió hace tres meses y la estructura quedó con un avance físico y financiero del 85% aproximadamente, unos tres puntos porcentuales más que lo reportado por la CGC en su verificación.
En total, la empresa recibió Q11.25 millones por los trabajos que efectuó en el puente, aunque, de acuerdo con los hallazgos de la Contraloría, presenta un «riesgo de colapso estructural por deficiencias técnicas constructivas, lo cual conlleva a una amenaza a la población».
COBRÓ POR TRABAJOS QUE NO SE REALIZARON
Pero eso no fue todo, el ente fiscalizador determinó que del monto recibido por la constructora Q626 mil 856.25 corresponden a pagos por trabajos que no se ejecutaron, mientras que los otros Q10.78 millones que se le cancelaron habrían sido por intervenciones que presentaban deficiencias técnicas.
Por ello, generó un Informe de Cargos Confirmados por Q11.4millones, cantidad que habría representado un perjuicio para el Estado solo en esta obra. Tales cargos fueron dirigidos contra José Alejandro Ramírez Mansilla, propietario de Multiservicios Ramírez.
SIN POSTURA DE CONTRATISTA
El contratista fue notificado del hallazgo, pero, según la auditoría, no acudió a la reunión virtual para discutirlo ni presentó documentación que desvirtuara los señalamientos.
La Hora también intentó conocer su postura sobre el caso y se le escribió y llamó a los dos números telefónicos que registra en documentos publicados en Guatecompras; sin embargo, no respondió.
Maniobras de grúas para rescatar bus que fue arrastrado esta madrugada en el kilómetro 295.5 de la Ruta 7E, Puente El Túnico, El Estor, Izabal. Otro conductor ignora el peligro y cruza el badén pese a la fuerte correntada. pic.twitter.com/t7M0GSv9w4
— Vinicio Gutierrez (@viniciogutierr3) August 15, 2026
MÁS CONTRATOS CON COVIAL
Ramírez Mansilla ha sido proveedor del Estado desde 2015, y, además de sus servicios al Ministerio de Comunicaciones, ha trabajado con varias municipalidades. Desde aquel año ha obtenido contratos por un total de Q390.69 millones; así se consigna en el portal de compras del Estado.
Ahí también se muestra que, a pesar de los inconvenientes con la construcción del puente Túnico, ha seguido laborando para Covial. En agosto del año pasado se le adjudicaron trabajos de mantenimiento de la red vial pavimentada por Q10.5 millones, mediante un contrato que se encuentra vigente y cuyo plazo vencerá en noviembre próximo.







