Las cifras no mienten: conservar es más rentable que destruir y los bosques dejan mucho a la economía. Arte La Hora: Shutterstock
Las cifras no mienten: conservar es más rentable que destruir y los bosques dejan mucho a la economía. Arte La Hora: Shutterstock

Guatemala busca replantear el papel del bosque frente a nuevos desafíos como la sequía, el cambio climático y la necesidad de fortalecer la economía rural. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) inició el proceso de actualización de la Política Forestal Nacional, vigente desde 1999.

La revisión plantea una nueva visión del sector forestal, no solo desde la conservación ambiental, sino también desde su impacto en la generación de empleo, el desarrollo territorial, la disponibilidad de agua y las actividades económicas vinculadas al aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

Según el MAGA, el sector forestal representa un aporte importante para la economía nacional, con actividades relacionadas con exportaciones y turismo que generan alrededor de USD 700 millones anuales.

“La política forestal busca el desarrollo integral del sector forestal, llegando a los territorios y con actividades a nivel nacional”, afirmó la ministra de Agricultura, María Fernanda Rivera Dávila.

La funcionaria señaló que los avances alcanzados en los últimos años en materia de incentivos forestales, inversión y generación de empleo serán considerados como una base para la construcción de la nueva política.

El proceso de actualización se desarrolla mientras distintas regiones del país enfrentan condiciones climáticas adversas, con 16 departamentos bajo condiciones de baja humedad y temperaturas que alcanzan hasta los 35 grados Celsius, un escenario que aumenta la importancia de las estrategias relacionadas con el manejo de los recursos naturales.

LAS CIFRAS: EL BOSQUE SÍ DEJA, Y MUCHO

Los datos demuestran que conservar es más rentable que destruir.

El bosque ayuda al empleo rural. Según datos del Ministerio de Agricultura, el sector genera más de 100 mil empleos directos e indirectos y sostiene a más de 2 mil 500 empresas, de las cuales 300 son exportadoras activas.

Datos del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) indican que sólo las Concesiones Forestales Comunitarias de Petén generan más de 3 mil empleos directos.

Entre 1998 y 2025, los incentivos forestales crearon 88.75 millones de jornales, equivalentes a 328,711 empleos, principalmente en el área rural.

Por aparte, las exportaciones se recuperan. Según datos del Banco de Guatemala, las manufacturas de madera alcanzaron USD 118 millones en 2025, tras los USD 107 millones de 2023.

Informes del sector señalan que las certificaciones de las concesiones de Petén han abierto mercado en Europa y EE.UU. donde pagan 20-30% más por «madera legal y sostenible».

Rosa María Monzón, Coordinadora de la Comisión de madera y sus productos de AGEXPORT, explicó que el reto ya no consiste únicamente en exportar más madera, sino en aumentar el valor agregado, diversificar mercados y fortalecer la participación de empresas con potencial exportador.

“La demanda puede llegar a ser tan grande que los productores han terminado importando materias primas de otros países para poder cumplir con entregas en tiempo y calidad”, agregó Monzón.

Otros bienes económicamente aprovechables incluyen muebles, puertas, xate, pimienta gorda y madera certificada FSC (el sello que garantiza una gestión responsable de los bosques).

Adicionalmente, Guatemala tiene vocación y tierra productiva: El 50% del territorio nacional tiene vocación forestal. Son 3.9 millones de hectáreas que pueden producir sin deforestar.

Arte La Hora: Francisco Altán
Arte La Hora: Francisco Altán

CONSERVACIÓN CON IMPACTO SOCIAL

Adelso Revolorio, director de coordinación y cooperación sectorial del Instituto Nacional de Bosques (INAB) destacó que gracias a programas como PROBOSQUE, PINFOR y PINPEP se han recuperado e incorporado a la actividad forestal productiva un total de 211 mil 372 hectáreas, a través de plantaciones forestales y sistemas agroforestales.

“Se ha garantizado la protección y restauración de un total de 583 mil 804 hectáreas de bosques naturales, beneficiando directa o indirectamente a más de 267 mil 894 familias”, dijo Revolorio.

El MAGA señaló que para apoyar estos esfuerzos el Estado ha invertido Q7 mil 259 millones en protección y recuperación de bosques en los últimos 25 años. Cada quetzal de incentivo forestal genera Q2.8 en la economía local.

La experiencia la lidera Petén, cuyo modelo ha sido reconocido internacionalmente. 500 mil hectáreas de la Reserva de la Biosfera Maya son manejadas sosteniblemente mediante concesiones comunitarias.

“Es un modelo reconocido mundialmente que combina conservación de biodiversidad con oportunidades económicas reales para las comunidades”, apuntan las autoridades.

MÁS ALLÁ DE LA MADERA: EL BOSQUE ES INFRAESTRUCTURA QUE NO PAGAMOS

El valor del bosque no termina en el aserradero. Es el seguro natural del país.

Según datos del Ministerio de Ambiente, el 50% del agua de la Ciudad de Guatemala nace en cuencas forestales. Sierra de las Minas y la Reserva de la Biosfera Maya alimentan hidroeléctricas, riego agrícola y consumo humano.

“Además, el bosque captura carbono, conserva suelos, protege polinizadores y regula el clima”, apuntan Revolorio del INAB.

El turismo de naturaleza deja cerca de USD 500 millones al año. Sin bosque en Tikal, Atitlán o Semuc Champey, ese ingreso desaparece. Cada quetzal invertido en manejo forestal ahorra hasta Q7 en reparación de daños por inundaciones y deslaves.

Por eso la nueva política define al bosque como un activo estratégico para la seguridad hídrica, la adaptación climática y la economía nacional.

“Hay beneficios económicos para las comunidades vinculadas al bosque”, agregó el funcionario.

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LA AMENAZA 2026: SEQUÍA, ALTAS TEMPERATURAS Y MENOS COMPETITIVIDAD

Pero todo lo ganado podría estar en riesgo.

El informe agrometeorológico del MAGA de este mes alerta que 16 departamentos y 112 municipios registran baja humedad en el suelo y temperaturas de hasta 35°C: Escuintla, Retalhuleu, Suchitepéquez, Alta Verapaz, Santa Rosa, Jutiapa, Quiché, Izabal, El Progreso, Chiquimula y Jalapa.

En esas zonas se produce maíz, frijol, caña, palma, banano, café, cardamomo y hule. La base de la economía rural.

El MAGA ya recomienda riego suplementario, conservar rastrojos y almacenar agua. En ganadería, las autoridades aconsejan sombra y evitar sobrepastoreo.

El INAB lo tiene claro: de cara a esta crisis los programas de incentivos forestales son un escudo protector, de la mano de quienes administran los bosques.

Adicionalmente, Revolorio sugiere que se pueden priorizar e identificar bosques estratégicos para la recarga hídrica; continuar fomentando actividades de protección y recuperación de esos bosques; y apuntalar las medidas para la prevención y control de incendios forestales.

Esta preocupación también la comparte AGEXPORT. Guzmán explica que el impacto climático afecta “muchísimo” a las plantaciones que se estaban estableciendo este año para recuperar la cobertura boscosa.

“Si los árboles no pegan, no se aprueban los incentivos forestales”, agregó.

A la crisis climática se suma la crisis de competitividad. Los empresarios advierten que la industria “verde” enfrenta costos logísticos altos, trámites lentos e infraestructura deficiente que frenan el crecimiento, incluso con incentivos fiscales.

Y el contexto es más complejo: Guatemala ahora tiene mayor demanda de leña, resinas y servicios ambientales, pero también es más vulnerable a incendios, sequías, inundaciones y deslaves.

Arte La Hora: Francisco Altán
Arte La Hora: Francisco Altán

LO QUE VIENE: 5 FASES PARA CONSTRUIR EL FUTURO DEL BOSQUE

Por eso el MAGA, junto a INAB, CONAP, MARN, FAO, UICN y SEGEPLAN, inició 10 talleres regionales y 2 nacionales para actualizar la Política Forestal.

El proceso tiene 5 fases: análisis de situación, identificación de soluciones, marco estratégico, plan de acción y seguimiento.

La nueva política busca pasar de ver al bosque solo como madera, a verlo como agua, energía, carbono, biodiversidad y resiliencia. Mantendrá y fortalecerá los incentivos, pero apostará también por profesionalizar al sector.

Una de las propuestas de AGEXPORT es convertir la carpintería en título de educación media para tener mano de obra calificada.

DOS CAMINOS, UNA DECISIÓN

Guatemala tiene dos opciones frente al bosque.

El primer camino: Tratarlo como activo. Con manejo sostenible, incentivos y valor agregado, el bosque genera USD 700 millones entre exportaciones y turismo, 100 mil empleos y seguridad hídrica para millones de guatemaltecos. Demuestra que conservar da más dinero que deforestar.

El segundo camino: Ignorar la sequía y la deforestación. El costo es inmediato: menos agua, más desastres, menos exportaciones y más migración del campo a la ciudad.

La actualización de la Política Forestal llega en el momento justo. El mensaje del lanzamiento es claro: “construyendo juntos el futuro de nuestros bosques”.

Los sectores público y privado coinciden en que el reto ya no es solo sembrar más árboles. Es asegurar que el bosque siga siendo el negocio que paga el agua que tomamos, el empleo que sostiene al área rural y el futuro de las próximas generaciones.

Eduardo Smith
Eduardo Antonio Smith Soto es economista y analista político con más de 18 años de experiencia en periodismo económico, política pública y diplomacia. Ha trabajado en análisis de coyuntura, gobernanza y relaciones internacionales, combinando enfoque técnico y lectura estratégica del contexto regional.
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