
Mientras la selección de Irán enfrenta restricciones migratorias, viajes constantes y tensiones políticas durante el Mundial 2026 con Estados Unidos, encontró en México un refugio inesperado.
La tarde del domingo 14 de junio, un día antes de su debut mundialista ante Nueva Zelanda, decenas de aficionados mexicanos se reunieron frente al hotel que los alberga en la ciudad de Tijuana, Baja California —la sede de concentración del equipo— para despedir a los jugadores asiáticos entre aplausos, banderas y hasta un mariachi que los acompañó hasta la puerta.
Este domingo 21 de junio, a las 13 horas, Irán volverá a cruzar la frontera para disputar su segundo partido del Grupo G, esta vez ante Bélgica, en el mismo estadio donde debutó y volverá a repetir el mismo procedimiento.
«¡Irán, hermano, ya eres mexicano!» y «México está contigo» eran los gritos que se escuchaban a la salida del equipo, previo a abordar el bus que los llevaría a Los Ángeles.
Por el camino, los jugadores saludaban, firmaban autógrafos y algunos hasta regalaron sus propias playeras a quienes esperaban afuera.
Debido a las tensiones entre Estados Unidos e Irán, el equipo enfrenta uno de los calendarios más complicados del torneo.
Aunque dos de sus tres partidos de la fase de grupos se programaron en territorio estadounidense, el equipo tiene prohibido permanecer en ese país más allá de lo estrictamente necesario, es decir, para jugar los encuentros.
Tras el empate 2-2 frente a los neozelandeses en Los Ángeles, los jugadores no pudieron siquiera descansar en California. Poco después del encuentro, fueron informados de que debían abandonar Estados Unidos y regresar a Tijuana, donde establecieron su centro de operaciones para el Mundial.
Según han explicado autoridades estadounidenses y representantes de la Casa Blanca vinculados a la organización del torneo, la selección iraní únicamente puede ingresar al país un día antes de cada partido y debe salir la misma noche una vez finalizado el encuentro.
@latinus_us El técnico de Irán, Amir Ghalenoei, denunció un trato desigual hacia su selección durante el torneo. Aseguró que el equipo ha enfrentado constantes traslados, poca adaptación y problemas logísticos que afectan la recuperación y preparación de los jugadores para sus próximos compromisos. #Latinus #InformaciónParaTi #ElOtroMundial
«SOMOS EL EQUIPO MÁS MALTRATADO»
La situación ha generado malestar dentro de la delegación. “Somos el equipo más maltratado de todo el Mundial”, afirmó el seleccionador Amir Ghalenoei tras el partido ante Nueva Zelanda.
El entrenador aseguró en conferencia de prensa que el equipo ha pasado gran parte de las últimas semanas viajando y denunció que ni siquiera se le permitió permanecer una noche adicional en Los Ángeles para recuperarse físicamente tras haber jugado.
La Federación de Fútbol de Irán presentó una queja formal ante la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) al considerar que las restricciones afectan la preparación deportiva del equipo y vulneran el principio de igualdad de condiciones entre las selecciones participantes.
Según la federación iraní, el cuerpo técnico había solicitado llegar dos días antes de cada partido para completar entrenamientos y facilitar la adaptación de los jugadores, pero las peticiones fueron rechazadas.
A esto se suman problemas migratorios que han impedido el ingreso de parte de la delegación.
De acuerdo con información del medio Euronews, al menos 15 integrantes del equipo, incluidos directivos y personal de apoyo, no recibieron autorización para entrar a Estados Unidos, por lo que tuvieron que ver el debut mundialista desde Tijuana, acompañados de personal de la embajada iraní en México.
CON LOS BRAZOS ABIERTOS
Mientras la selección enfrenta cuestionamientos y restricciones al otro lado de la frontera, en México ha encontrado un ambiente completamente distinto.
Desde su llegada a Tijuana, los futbolistas fueron recibidos por aficionados locales que acudieron al aeropuerto y posteriormente a su hotel para expresarles apoyo.
@canal66tv TIJUANA, BC: La selección de Irán convivió con decenas de tijuanenses que acudieron a desearles éxito un su debut en la fiesta mundialista, el cual será mañana lunes 15 de junio en Los Ángeles, California contra Nueva Zelanda.
El propio Ghalenoei destacó el trato recibido. “Verdaderamente, el pueblo de México, el gobierno de México y especialmente la gente de la ciudad de Tijuana hicieron que no nos sintiéramos extranjeros y que nos viéramos como en nuestra propia casa”, afirmó después del empate en su estreno mundialista.
“No tuvimos sensación de estar lejos de nuestro hogar”, agregó.
Mientras Irán continúa su participación deportiva en medio de tensiones geopolíticas, controles migratorios, protestas y reclamos ante la FIFA, la ciudad fronteriza de Tijuana se ha convertido en una especie de hogar temporal para una selección que vive una Copa del Mundo distinta a la de cualquier otro participante.
Su próximo juego está programado para este domingo a las 13 horas, y aunque el equipo llegará nuevamente y repetirá el mismo protocolo que marcó su primer viaje, esta vez no solo cruzarán una frontera: se jugarán buena parte de sus posibilidades de seguir con vida en el torneo. P
Cada partido que juega Irán en este Mundial es también la prueba de que ninguna frontera ni tensión política ha logrado sacarlos de la competencia.







