
Juana Santiago Chel abandonó este domingo el hospital donde permanecía internada desde el desalojo de su vivienda en Santa María Nebaj, Quiché, un procedimiento judicial ejecutado por la Policía Nacional Civil (PNC) que derivó en una ola de indignación y disturbios en el municipio.
Según reportaron este domingo medios locales de Quiché, la mujer salió del centro asistencial con evidente cansancio y la mirada baja, tras haber permanecido varios días bajo observación por los golpes y moretones que sufrió durante el operativo.
De acuerdo con esas publicaciones, fue trasladada a la vivienda de una de sus hijas, donde continuará su recuperación mientras avanza el proceso judicial relacionado con el caso.
Las mismas versiones periodísticas sostienen que los representantes legales de Santiago Chel impulsarán acciones ante los tribunales al considerar que podrían existir responsabilidades derivadas de la actuación de algunos agentes de la PNC y de funcionarios que participaron en la diligencia de desalojo.
Hasta este domingo, las autoridades no habían informado sobre eventuales investigaciones específicas relacionadas con esas denuncias.
UN DESALOJO MEDIÁTICO
La salida del hospital ocurre tres días después de un procedimiento que colocó a Nebaj en el centro del debate nacional. Las imágenes del desalojo de la mujer, una adulta mayor perteneciente al pueblo ixil, se difundieron ampliamente en redes sociales y provocaron una fuerte reacción de la población.
La noche del 30 de julio, vecinos de la aldea Tzalbal incendiaron la vivienda de la jueza Ada Madaí López Morales, señalada de haber emitido la orden judicial que permitió la ejecución del desalojo. Durante los disturbios también fue detenido un vecino que, según reportes locales, intentó intervenir para auxiliar a la anciana.
De acuerdo con los reportes difundidos por la prensa de Quiché, el conflicto se originó en una disputa familiar por la propiedad del inmueble, luego de que uno de los hijos de Santiago Chel presuntamente promoviera el proceso de desocupación. Sin embargo, las circunstancias del caso aún forman parte de un expediente judicial.
Desalojo de una anciana en Nebaj desata violencia entre la población que quema la casa de una jueza
Tras los hechos violentos, el Organismo Judicial expresó su respaldo a la jueza y condenó el incendio de su vivienda, al considerar que las amenazas e intimidaciones contra quienes ejercen funciones jurisdiccionales representan una afectación a la independencia judicial y al Estado de derecho.
La institución informó que brindó acompañamiento a la juzgadora y llamó a canalizar cualquier inconformidad mediante los mecanismos legales.
Por su parte, el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, defendió que la PNC actuó en cumplimiento de una orden judicial, aunque reconoció que tanto el Ministerio de Gobernación como la institución policial revisarán si durante el procedimiento se respetaron los protocolos establecidos para el desalojo de una persona adulta mayor.
El funcionario subrayó que los agentes están obligados a ejecutar las resoluciones emitidas por los tribunales, pero afirmó que corresponde evaluar si la actuación policial observó todas las garantías previstas para casos que involucran a personas en condición de vulnerabilidad.
Ministerio de Gobernación y PNC evaluarán si desalojo de anciana en Quiché cumplió los protocolos







