Todo lo que huele a sexo aún es un tabú dentro de nuestra sociedad, a tal punto que no existen programas nacionales de «Buen cuidado de adultos con disforia de género»

Ubiquemos el problema y términos

Aclaremos términos- Transgénero es un término general que se usa para describir a las personas que tienen una identidad de género que no se alinea con el género asignado. La disforia de género en adolescentes y adultos se define en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (5ª ed.; DSM-5; Asociación Americana de Psiquiatría, 2013) como una marcada incongruencia entre la identidad de género de un individuo y el género asignado con angustia o deterioro asociado.

 

Dentro de las sociedades, aun visto como normal, experimentar que tienes un género diferente, a lo que se le suele conocer como incongruencia de género 3, que generalmente está relacionada con una disforia con impacto psicosocial. La disforia de género, así se le conoce a este problema de identificación, es angustia debido a una discrepancia entre el género asignado y la identidad de género para él o la que la padece. Y de aceptación para la familia y amigos.

La siguiente tabla nos ayuda entender mejor la situación de las Definiciones.

Disforia

de género (DSM-5)

•          Diagnóstico realizado si el individuo experimenta dos o más de estas experiencias:
una marcada incongruencia entre la identidad de género y las características sexuales•          Un deseo de deshacerse de las características sexuales de uno•          Un fuerte deseo por las características sexuales del otro género•          Un fuerte deseo de ser del otro género (o una alternativa, es decir, género no binario)•          Un deseo de ser tratado como si fuera del otro género (o una alternativa, es decir, género no binario)

•          Una convicción de que uno tiene los mismos sentimientos y respuestas que el otro género (o una alternativa, es decir, género no binario)

•          Esto debe estar asociado con una angustia significativa o un deterioro funcional para que se haga un diagnóstico.

Identidad de género La sensación sentida de un individuo de que su identidad es masculina, femenina, una combinación o ninguna de estas.
Expresión de género Cómo se comporta un individuo, interactúa con otros, se viste y muestra su identidad de género a los demás.
Normas de género Expectativas sociales acerca de cómo un individuo se comportará y expresará su género. Por lo tanto, se espera que alguien nacido mujer actúe de forma estereotípicamente femenina y alguien nacido hombre actúe de forma estereotípicamente masculina.

 

Pero hay que tener cuidado en entender esta situación, que no necesariamente debe ser tomado en su sentido cabal como problema. Los críticos afirman que incluir la disforia de género en ese manual guía de médicos, psiquiatras y psicólogos llamado DSM, implica que tener una identidad transgénero es un problema de salud mental, aunque el DSM deja claro que solo los casos en los que hay angustia o deterioro, cumplirían los criterios para un diagnóstico, mientras que los defensores destacan que, en la práctica médica actual, el diagnóstico es un requisito para acceder al apoyo médico adecuado.

Por lo tanto, la forma en que se define la disforia de género, afecta la provisión y disponibilidad del servicio. En nuestro medio el manejo de esto, no es atendido por el sistema de salud y su consideración como problema de salud mental vive en el limbo.

Una primera discusión plantea esta situación. El tratamiento ¿a qué edad? La intervención para la disforia de género va desde la provisión de apoyo psicológico para explorar la identidad de género o hacer la transición social para vivir como una identidad de género afirmada, hasta intervenciones médicas para permitir la afirmación biológica de la identidad de género a través del tratamiento hormonal o la cirugía de afirmación de género.

 

Qué hay para atender el problema

Dentro del tratamiento, la terapia hormonal cruzada, es decir, el tratamiento con la hormona sexual del sexo opuesto, estrógeno o testosterona, provoca cambios corporales hacia el sexo opuesto (deseado). El tratamiento puede ser de por vida. Médicamente hablando, dicho tratamiento puede iniciarse a cualquier edad, pero de nuevo y acá, en algunos países se inicia antes de la ciudadanía como muy pronto; en otros no.

Y la gran pregunta en el tratamiento hormonal se deja venir siempre: qué complicaciones puede tener en la salud este tratamiento

Una compilación sistemática de la literatura relacionada con la terapia de hormonas del sexo opuesto en adultos que se conoce por lo general tiene un defecto:  Los efectos económicos éticos y de salud no se evalúan bien o del todo no.

Qué nos dice la ciencia sobre el tratamiento hormonal

Muy poca exploración aún, sobre sobre efectos e impactos. ¿Qué debe entonces la persona con esta situación conocer?

En general, la evidencia científica sobre los efectos medicinales y los efectos secundarios de la terapia con hormonas del sexo opuesto en adultos con disforia de género, es limitada y presenta fallas metodológicas. La literatura científica es heterogénea y, por lo general, se han evaluado relativamente pocos individuos en los diversos estudios. No hay estudios aleatorizados. Cuando hay grupos de comparación, a menudo se han extraído de la población circundante y generalmente se emparejan por edad. También hay estudios en los que se examina a las personas antes y después de iniciar el tratamiento de género opuesto, y de esta manera las personas se convierten en sus propios controles. Sin embargo, a menudo hay menos personas que pueden ser evaluadas después, que antes del inicio del tratamiento. Esta pérdida durante el seguimiento, crea una selección que hace que los resultados sean inciertos porque los estudios identificados, no informan cambios en los individuos antes y después del tratamiento, sino solo como promedios grupales para los examinados. Hay diferencias en la edad, el tiempo de tratamiento y el tiempo de seguimiento entre los estudios, lo que hace que las comparaciones sean inciertas. A menudo, el período de seguimiento también es corto, lo que significa que existe el riesgo de subestimar la verdadera ocurrencia de la mayoría de los resultados.

No siempre se puede distinguir el efecto de los diferentes tratamientos anti-sexuales, el tratamiento hormonal y la cirugía, pero los resultados de los estudios, a veces describen el resultado de toda la estrategia de tratamiento. Esto es principalmente importante para los resultados psicosociales.

Hay diferencias en la edad, el tiempo de tratamiento y el tiempo de seguimiento, entre los estudios; lo que vuelve las comparaciones sean inciertas.

A menudo, el período de seguimiento también es corto, lo que significa que existe el riesgo de subestimar la verdadera ocurrencia de la mayoría de los resultados.

 

Ante esos hallazgos, recomendación única: DEBE VIGILARSE LA TERAPIA HORMONAL BAJO SUPERVISIÓN CONSTANTE MEDICA

Algunos impactos detectados en los tratamientos hormonales

Existe una asociación entre la mejora del bienestar psicológico a corto plazo (hasta 12 meses) y la terapia hormonal del sexo opuesto, pero la evidencia científica confiable, no permite una evaluación a más largo plazo. Debido al alto riesgo de sesgo, no es posible evaluar si esta mejoría a corto plazo se debe al tratamiento del sexo opuesto o a otros factores. De lo contrario, no es posible evaluar los efectos psicosociales.

Existe alguna evidencia de que las mujeres trans tratadas con estrógeno (MtF) tienen una mayor tendencia a desarrollar coágulos de sangre de varios tipos. No se puede determinar el tamaño del aumento del riesgo.

No es posible evaluar el riesgo de desarrollar cáncer. Sin embargo, hay datos que sugieren un mayor riesgo de meningioma asociado con el tratamiento con acetato de ciproterona en mujeres trans (MtF). En un gran estudio de registro, se observó una mortalidad general más alta en transexuales con terapia hormonal del sexo opuesto, en comparación con personas de la población circundante. No se puede evaluar la confiabilidad de este hallazgo, ya que no se identificó ningún otro estudio de mortalidad. No es posible evaluar los efectos sobre el esqueleto y los efectos sobre el corazón. No se puede observar un desarrollo claro de diabetes, pero la sensibilidad a la insulina parece aumentar en los hombres transgénero (FtM) y disminuir en las mujeres transgénero (MtF).

Entonces, la persona debe tener claro al igual que su médico asesor que: Para la ocurrencia de un cambio de opinión sobre el tratamiento del sexo opuesto en adultos, la base científica es muy limitada y no es posible aún sopesar los resultados de los estudios.

Para la persona que acepto y se está sometiendo a la terapia hormonal, debe someterse a seguimientos a largo plazo, por ejemplo, en un registro de calidad, de los resultados y efectos secundarios. Sus estudios deben ser de series temporales de individuos desde antes del inicio del tratamiento y durante el período de tratamiento. Además, existe la necesidad de estudios cuantitativos y cualitativos, sobre el cambio de percepciones y la afiliación de género y la de transición, para investigar la ocurrencia y los antecedentes terapéuticos.

Alfonso Mata
Médico y cirujano, con estudios de maestría en salud publica en Harvard University y de Nutrición y metabolismo en Instituto Nacional de la Nutrición “Salvador Zubirán” México. Docente en universidad: Mesoamericana, Rafael Landívar y profesor invitado en México y Costa Rica. Asesoría en Salud y Nutrición en: Guatemala, México, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica. Investigador asociado en INCAP, Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubiran y CONRED. Autor de varios artículos y publicaciones relacionadas con el tema de salud y nutrición.
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