Jorge Morales Toj

Maya K’iche’, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, Abogado y Notario, con estudios de Maestría y Doctorado en Derecho Constitucional. Pacifista y Defensor de los Derechos Humanos.

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Jorge Morales Toj
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Sin lugar a dudas, el decreto 900 ley de reforma agraria, es una de las leyes más controversiales, más beneficiosas y más recordadas en la historia de Guatemala. Cabe destacar, que el año 1952 el 70% de la población guatemalteca vivía en el área rural y con la entrada en vigencia de la ley de reforma agraria fueron beneficiadas aproximadamente 138,000 familias campesinas.

El decreto 900 tenía como objetivo central: “La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala”.

Otro de los aspectos relevante del decreto 900 fue la abolición de todas las formas de servidumbre y esclavitud. Recordemos que durante las dictaduras de los regímenes liberales y con la dictadura ubiquista la “ley de vagancia”, la “ley de viabilidad” eran leyes que le daban mano de obra a las grandes fincas cafetaleras y los grandes terratenientes del país.

Dentro de los grandes objetivos del decreto 900 destacaban: a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general; b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca; c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada; d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general. Evidentemente los propósitos de la ley eran loables y no necesariamente instauraron un régimen comunista,

Los comités municipales agrarios fueron el medio para acceder a los beneficios de la reforma agraria, de esa cuenta, se llegó a beneficiar a más 138,000 familias campesinas con 884 mil hectáreas de tierra, se afectaron más de 1000 fincas. Mis abuelos fueron beneficiados por el decreto 900 y se les entregó una parcela en la costa sur. La felicidad de mis abuelos fue pasajera, debido a que cuando llegó la contrarrevolución, les fue arrebatada sus tierras y volvieron a occidente a seguir en condiciones de miseria.

La compañía bananera United Fruit Company de los Estados Unidos, fue una de las más afectadas con la expropiación, ya que la UFCO poseía grandes extensiones de tierras ociosas en todo el país. Recordemos que la UFCO desde principios de los años 1900 habían tenido el control del poder hasta la dictadura ubiquista en 1944. Por ello, la UFCO con el apoyo de del Departamento de Estado de los Estados Unidos, dirigido por Jhon Foster (accionista de la UFCO), fue quien dirigió junto a la Central de Inteligencia Americana CIA la invasión norteamericana y la destrucción de nuestra primavera democrática.

Han pasado 68 años desde la aprobación del decreto 900 y sin anclarnos en el pasado, considero que Guatemala necesita reformas profundas en el agro, que brinde acceso a la tierra a los campesinos y oportunidades de desarrollo rural integral para todos.

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