Cartas del Lector

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Walter Juárez Estrada

Por años en todos los gobiernos, el Sistema Penitenciario, ha sido una de las entidades más corruptas de la historia, con la complicidad a ciegas de quienes tienen la responsabilidad del sistema, en los 22 centros de reclusión operan comités de disciplina que de “hecho” manejan los reos, rentándoles fabulosas sumas de dinero, el caso del asesinato del capitán Byron Lima, que en el presidio había montado una maquila y entraba y salía de la prisión, con el aval de las autoridades.

El presidente electo Alejandro Giammattei, conoce de cerca cómo opera dentro y fuera el sistema carcelario. Fue director de la entidad, y se le encausó. Con esos antecedentes, el nuevo mandatario, está obligado a hallar la solución a ese añejo problema. Varios son los internos que se han matado por disputa de poder y territorio, otros con el auxilio de las autoridades se han fugado.

Uno de los graves problemas de presidios, es la sobrepoblación que supera un 40%, no existiendo capacidad para albergar en los 22 centros en la república, a más de 25 mil internos. Los 4 mil guardias penitenciarios que tienen salarios de hambre, tienen la custodia de reos de alta peligrosidad en turnos de 24 horas, lo que facilita que los sobornen mediante pagas elevadas, se les permite ingresar toda clase de ilícitos, drogas, aguardiente, aparatos eléctricos, al extremo que en la cárcel de El Boquerón, en Santa Rosa, se descubrió que los internos que llegan a 720, tenían internet, con la colaboración de los cableros de la región, un hecho inaudito, que viene a demostrar que los reos en las prisiones, tienen privilegios con la complicidad de las autoridades.

En la población de Santa Eulalia, Huehuetenango, 18 se evadieron de la carceleta de la PNC tras un motín, la policía culpa al MP por no haber utilizado el protocolo que se usa tras una diligencia judicial; 4 agentes están encausados por la sorpresiva fuga. Es decir, que esto obliga a las nuevas autoridades, a romper la anarquía, el desorden, la corrupción y los ilícitos que por años, han sido reiterados en el Sistema Penitenciario, debe haber orden, disciplina férrea, tratar a los privados de libertad con rigor, sin violar los derechos humanos.

Se cuestiona por qué en los centros militares, Mariscal Zavala y Matamoros, guardan prisión, civiles con pésimos antecedentes con muchos privilegios. Es urgente construir centros de detención en lugares lejanos como Petén y aislar a los reos peligrosos de los internos primarios sin condena, que sean los mismos reclusos quienes cocinen sus alimentos y darles ocupación, el ocio les permite ordenar desde las cárceles las extorsiones y cuanto se les ocurra.

Giammattei tiene claro qué va hacer para que el Sistema Penitenciario, no sea corrupto como todas las entidades del Estado y por algo tendrá que comenzar; ha reiterado que desde el primer día de toma de posesión, habrá cambios de fondo lo que tiene que demostrar ya en la Silla Presidencial.

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