
La fotografía que nunca se tomó durante la presidencia de Teódulo Cifuentes terminó realizándose el mismo día en que el magistrado Estuardo Cárdenas decidió no aparecer en ella. La imagen revela tanto como la ausencia: una Corte Suprema fracturada que intenta, con esfuerzos del bloque dominante, proyectar unidad mientras exhibe públicamente sus divisiones.
Los doce magistrados sonríen. Teódulo Cifuentes ocupa el centro de la primera fila y lleva colgado del cuello el medallón que distingue al presidente de la Corte Suprema de Justicia. A su derecha está Claudia Paredes, la magistrada que hoy ocupa ese cargo. La escena parece registrar un acto de unidad institucional. En realidad, documenta una de las mayores paradojas que ha dejado la actual integración del máximo tribunal.
La fotografía fue tomada la mañana del 13 de julio, el mismo día en que el magistrado Estuardo Cárdenas comunicó al pleno, mediante una carta abierta, que no participaría en la sesión de fotos porque negarse a posar era, a su juicio, la única forma de no contribuir a un «acto vacío y de hipocresía institucional». Mientras uno de los 13 magistrados hacía pública la fractura de la Corte, los otros doce sonreían frente a la cámara.
La Hora tuvo acceso a esa foto. En ella aparecen, además de Cifuentes y Paredes, Gustavo Morales, Luis Corado, Flor García, Igmaín Galicia, Jenny Alvarado, Carlos Contreras, Clemen Juárez y René Girón, integrantes del bloque dominante que ha controlado las principales decisiones administrativas y jurisdiccionales del pleno. También figuran los magistrados del bloque disidente Flor de María Gálvez y Carlos Lucero. El único ausente es Cárdenas.
Magistrado Cárdenas convierte una fotografía en el retrato de la fractura de la Corte Suprema
Detrás de la imagen institucional se esconde una relación de fuerzas que ha definido el funcionamiento del máximo tribunal durante casi dos años. La mayoría ha concentrado el control de las decisiones más relevantes del pleno y ha impuesto su criterio en asuntos que el bloque disidente ha cuestionado de forma reiterada, como la ilegal integración de las nuevas Salas de Apelaciones, los traslados de jueces y la negativa a entregar información pública no declarada bajo reserva.
Esa correlación también se trasladó a la distribución del poder dentro del Organismo Judicial, con el nombramiento de jueces de paz y de primera instancia penal que, según investigaciones de La Hora, terminó por consolidar cuotas de influencia para distintos magistrados del grupo dominante.
El bloque dominante de la CSJ incidió en nombramientos y movimientos de jueces penales
La fotografía guarda, además, otra singularidad. Aunque fue captada en julio de 2026, Cifuentes aparece portando el medallón presidencial que identifica a la máxima autoridad del Organismo Judicial. Durante el año en que presidió la Corte, entre 2024 y 2025, el pleno nunca llegó a tomarse una fotografía oficial. La imagen terminó produciéndose meses después, cuando el magistrado ya había entregado el cargo.
Fuentes consultadas por La Hora confirmaron que esa misma mañana también se realizó una segunda fotografía con Claudia Paredes portando el medallón presidencial, correspondiente al segundo año del período constitucional. Este medio, sin embargo, únicamente tuvo acceso a la imagen encabezada por Cifuentes.
La existencia de ambas fotografías da una dimensión distinta a la carta que Cárdenas hizo circular horas antes. En ese documento, el magistrado sostenía que la tradición de la Corte era retratar al pleno al inicio del período constitucional y no cuando ya habían transcurrido 21 meses. Ese retraso, escribió, no obedecía a un simple asunto de agenda, sino a una realidad que el pleno había evitado reconocer públicamente.
No era una discusión sobre una fotografía, según Cárdenas, era sobre lo que una fotografía pretende contar.
La carta describía una Corte dividida entre un bloque mayoritario y un bloque disidente, cuestionaba las «prácticas antidemocráticas» que, según Cárdenas, se habían instalado en la conducción del pleno y advertía a quienes aspiran a presidir el Organismo Judicial a partir de octubre que su actuación sería observada «en resguardo de la independencia judicial».
Las imágenes, sin proponérselo, terminaron ilustrando ese relato. No muestran una Corte unánime. Muestran a 12 magistrados posando para una fotografía institucional mientras el decimotercero decide que la ausencia dice más que cualquier retrato.







