Pedro Pablo Marroquín

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Esposo, papá, abogado y periodista. ¡Si usted siempre ha querido un mejor país, este es su momento de actuar!

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Pedro Pablo Marroquín Pérez
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@ppmp82

Arranca el 2022 en medio de un pico de contagios que según algunos médicos provocará nuevas cepas. La actual es demasiado contagiosa con síntomas no tan complicados para los vacunados, pero ya veremos en las próximas semanas qué nos depara y cómo las estadísticas de los casos impactan el semáforo y las actividades. Es necesario cuidarnos lo más que se pueda en los días venideros.

Pero más allá de la pandemia se viene lo que marcará el futuro de Guatemala no solo para la próxima década si no en torno al fortalecimiento del crimen organizado en relación a su control del Estado y todo se reduce a la elección de Fiscal General.

Esta es una elección tan crucial pero atípica porque es la primera vez en la historia que personas que quizá nunca se imaginaron remar en la misma dirección con gente a la que alguna vez llamaron “delincuentes”, están deseando lo mismo que aquellos actores del crimen organizado que buscan tener mayor incidencia en la elección de Fiscal General porque ya se dieron cuento los réditos que representa.

El problema es que manosear esta elección tendrá graves repercusiones no solo para el Estado de Derecho, sino para el mismo clima de negocios que tanto se necesita para atraer inversión extranjera que genere la cantidad de empleos necesarios para darle vuelta a la realidad y dejar de depender tanto de las remesas.

Esta elección es clave para incentivar la inversión local pero sobre todo para que el guatemalteco honrado no deje de creer que una Guatemala mejor es diferente.

A todos los que claman no solo por justicia sino por esperanza habremos de responderles con esta elección de Fiscal General y por eso es que el rol que le toca jugar a los decanos será el más importante de sus historias.

Los decanos comprometidos deben encontrar un acompañamiento ciudadano para hacer las cosas bien, de forma objetiva y sin favoritismos y los decanos aliados a quienes desean el manoseo deberían encontrar una férrea reacción ciudadana de todo tipo: empresarial, civil, indígena, urbana, rural.

Somos más los miembros del sector privado que queremos una elección transparente y que cumpla con la ley para fortalecer el Estado de Derecho y por lo tanto la voz y acciones de los que quieren lo correcto deben estar por encima de aquellos pocos pero poderosos que desean seguir teniendo Consuelo ya sea con Porras o sin ella.

La gente que desee hacer las cosas de manera correcta se las verá a palitos dentro de la Comisión de Postulación porque el Presidente no se querrá ver en una incómoda situación de elegir entre 6 buenos candidatos.

Y para tener salidas ante esa presión, su clave estará en hacer el proceso lo más objetivo posible y evaluar la idoneidad, capacidad y honradez tal y como manda la Constitución. Si ha habido comisionados que han denunciado presiones en el pasado, las que les tocarán vivir en este 2022 serán inimaginables.

Es tanta la presión, tantos los pactos, tantos los negocios que el Presidente conoce, ha consentido o peor aún, de los que es parte, que por eso es que él se convierte en el principal operador de los que desean una elección con lista de 6 seguros, que les cumplirán a los que añoran impunidad.

Llegará el momento de dejar de ser cómodos espectadores y ojalá la sociedad dé la talla.

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