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Winston Churchill, lanzó esta ironía: “El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene, y de explicar después por qué no ha ocurrido”.

Se ha iniciado hace días, el bombardeo publicitario y propagandístico para las elecciones generales del 2027. Y como siempre los cínicos políticos, que saben que tenemos una Ley Electoral y de Partidos Políticos, sumamente débil y sin fuerza coercitiva, que ellos NO HAN TENIDO LA PINCHE INTENCIÓN Y DECISIÓN DE REFORMAR, ¡HACEN LO QUE LES VIENE EN GANA!. Y porque hay campaña electoral anticipada de cara al proceso de 2027. Porque el artículo 94 Bis de la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) regula lo relativo a la propaganda ilegal de personas individuales. El contenido principal del Artículo 94 Bis Prohibición: Establece que no será inscrito como candidato a ningún cargo de elección popular a la persona que haga campaña a título individual publicitando su imagen en los diferentes medios de comunicación social antes de la convocatoria oficial de elecciones. Sanciones: La infracción de esta norma conlleva la no inscripción del aspirante, sin perjuicio de las sanciones administrativas o multas que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) aplique a la organización política correspondiente. Proselitismo permitido: Las organizaciones políticas pueden dar a conocer su nombre, emblema, ideología y realizar actividades de capacitación o llamado a afiliación antes de la convocatoria. Porque no es campaña política, sino procesos de acercamiento y afiliación. Por ello desde hace meses en todos los medios de comunicación social y en las redes sociales nos vemos obligados a sufrir la saturación, de una campaña electoral invadida de falsedades, de desprecio, de desfachatez y de inmoralidad. Plagada y cargada de los «atributos» propios de los máximos dirigentes de los poderes fácticos que hoy nos gobiernan y que tienen sumido al país en la más aciaga y cruel de sus crisis. La convocatoria oficial: la inscripción formal de candidatos y el cierre del proceso de partidos ocurren meses antes de la primera vuelta, prevista para junio de 2027.

Hace algunos meses en este mismo muro, describimos el perfil psicosocial de los políticos de antaño, pero los actuales son iguales o peores que aquellos, ya que se sienten como peces en el agua con sus embustes, mañas y mentiras. Posibles candidatos presidenciales: las eternas candidata, Sandra Torres, Zury Ríos, y el sentenciado en EUA el repitente Manuel Baldizón Méndez, Carlos Pineda, Neto Bran, Edmond Mulet, Lionel Toriello, Armando Castillo, Nery Ramos, Anabella Giracca, ministra de Educación; (Raíces) Patricia Orantes, exministra de Ambiente; (Raíces); ¿Abelardo Pinto? ¿Quién es este? y otro repitente el desconocido Mauricio Radford, exdirector del Renap, Isaac Farchi; otros actores políticos y ex aspirantes como, Óscar Rodolfo Castañeda, Fausto Arimany, Napoleón Barrientos, Sandra Jovel Polanco, Sergio Madrazo, Hugo Peña, Giovanni Reyes, Hugo Sarceño etcétera; y los que aún falta que salgan a la palestra. Hasta el momento se perfilan más de 22 precandidatos presidenciales y cerca de 30 o más partidos políticos en proceso para las elecciones generales de 2027 en Guatemala, aunque la lista definitiva se confirmará tras la convocatoria oficial del Tribunal Supremo Electoral.

Todos, son una caterva de pseudopolíticos falsos y mojigatos, aduladores y lambiscones, deshonestos y ladrones, corruptos y venales, tagarotes y lacayos. Los fariseos que son hipócritas y taimados, cuya prédica moralizadora y su impropia posición de censores de conductas ajenas, les coloca como los más grandes embusteros, ya que en su vida y en sus acciones y omisiones, demuestran un falso puritanismo y un fingido compromiso. Esta es la actitud de vida típica de muchos políticos de finales del siglo pasado y de los inicios de este, con sus soberbias, sus mentiras, sus desmanes, sus corruptelas y quién nos gobierna actualmente, con la conducta propia de un tirano. Recordemos además, el cinismo de Alfonso Portillo cuando afirmó que “el político es un vendedor de esperanzas”. Un cínico que como decía J. Garland Pollard: “Es un hombre que conoce el precio de todo y no conoce el valor de ninguna”.

Hoy vemos que de años para acá ningún político y partido político han variado su estilo de hacer política y de gobernar. Todos han demostrado que les interesa más el dinero que el BIEN COMÚN general de todos los guatemaltecos y guatemaltecas. Todos son partidos políticos de fariseos, aprovechados de la ocasión y de la circunstancia histórica que tristemente los situó y situará un día en la conducción de la Nación guatemalteca. Partidos y políticos plagados de la indignidad de aquellos que cambian de conducta ante el poder, el dinero, la vanidad y el lujo. Manejan unos recursos retóricos publicitarios y propagandísticos que dan grima y risa. Esta es otra vez, la campaña política propia de los fariseos, de los calculadores, de los hipócritas, de los rastreros, de los falsos predicadores y de los cínicos. Todos manejan un EGOCENTRISMO burdo, absurdo y estúpido. Son incapaces ellos y sus equipos de publicidad, imagen y propaganda de variar de estilo, porque ello equivaldría a cambiar su ególatra personalidad. Las campañas siempre tratan de elevar la imagen del mediocre y del inepto

La democracia como expresión política y sistema de vida, no es solamente un círculo de teoría y pensamiento, sino movimientos políticos de acción, cuyos miembros, si vamos al plano de la discusión teórica, deben restaurar el humanismo, optar por los pobres y desposeídos; implementar la auténtica democracia y la cultura democrática y, tener como principios fundamentales la dignidad de la persona humana, la primacía del bien común y la perfectibilidad de la sociedad civil. Al ser nominados los partidos como democráticos, únicamente se acentúa una posición de filosofía y de actitud en la vida. La democracia es un concepto abstracto, pero es una forma de vida y como bien dice Humberto Cerroni, «la única esperanza de convertir nuestro planeta en una comunidad humana«. Una forma de vida que se sustenta en la comprensión, la cooperación y la solidaridad. La democracia como un principio que legitima el poder, pero con virtud e integridad. Todos los políticos deberían ser forjadores y sostenedores de la primacía de lo moral sobre lo inmoral, de la inteligencia sobre la ignorancia, de lo bueno sobre lo malo, de lo digno sobre lo abyecto. De lo ético como norma siempre de su conducta. Por ello debemos, exigimos y urgimos tener partidos políticos con un fondo ético, no con las oscuridades de bajeza, abyección y servilismo como hasta ahora se han manejado. Porque en política se debe actuar correcta y éticamente; así lo distinguen los tratados de la ciencia política, así lo enseñan los libros y los politólogos. Pero, ¿cómo actúan nuestros líderes políticos nacionales? Todo lo contrario. Desfasan la ética, atropellan la moral, conculca el derecho, pisotean la justicia, abusan de la libertad y mantienen comportamientos y actitudes intransigentes con el orden social que debe privar en comunidades civilizadas, porque no aceptan jamás, que el problema social de nuestros pueblos es antes que todo un problema moral.

Pero dejemos ya hasta aquí la crítica y el análisis de la propaganda electoral. Y preguntémonos, ¿a dónde nos conduce hoy el cogobierno del Partido Semilla, el gobernante de Arévalo. Seguimos con las élites oligárquicas y lo que es peor, cooptados por el crimen organizado. Porque hoy por hoy, todos los partidos políticos y los políticos han agotado un sistema político naciente, un sistema político que no merece que la falta de escrúpulos, la avaricia, la deshonestidad, la desvergüenza y la ignominia de sus dirigentes hundan a la Nación, y continúen resquebrajando el débil edificio institucional de una democracia, que apenas empezamos y principiamos a construir hace 40 años. Lo que se inició a reconstruir para las futuras generaciones, ¡SE HA DESTRUIDO!

Flaminio Bonilla

Abogado, escritor, comentarista, analista de prensa, columnista en “Siglo XXI” de 1991 y luego en La Hora del año 1991 a la fecha con mi columna “sin esconder la mano”. En la política nacional fue miembro del Partido Democracia Cristiana Guatemalteca, su Vicepresidente del Consejo Político Nacional y Director Nacional de la “Organización Profesional Demócrata Cristiana”. Soy un hombre de izquierda y soy socialdemócrata. Fui Registrador General de la Propiedad del 1982 al 1986; Registrador Mercantil General de la República del 1986 al 1990 y luego 15 años Representante Judicial y Consultor Jurídico del Registro Mercantil. Ha sido profesor universitario en la Facultad de Derecho de la USAC y en la Facultad de Derecho de la Universidad Rafael Landívar. Especialista en Derecho Mercantil Corporativo y Constitucional. Soy graduado en Guerra Política del Colegio Fu Hsing Kang de Taipéi, Taiwán.

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