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La semana pasada el gobierno del presidente Arévalo, por medio de su ministro de Finanzas, tomó la decisión unilateral de modificar los portales de búsqueda en Guatecompras, bajo el pretexto de que dicha plataforma no es una red social, debido a que en la misma aparece información de todos los guatemaltecos. Este fue un serio retroceso en materia de transparencia por parte de este gobierno, que ni siquiera los de Jimmy Morales o Alejandro Giammattei se atrevieron a dar. 

Con lujo de soberbia y arrogancia, como ya es su costumbre, luego de recular en la torpe decisión y dejar sin efecto los cambios realizados en el portal de búsquedas de Guatecompras, regresándolo a su estado original, el presidente Arévalo salió a las críticas de los diversos sectores y a las preguntas de los medios de comunicación en la Ronda respondiendo que “esto se trata de una confusión alimentada por la desinformación típica del momento”, y que se había suspendido la medida para poder “retomar un mecanismo de consulta con los distintos actores…”.

En primer lugar, nunca hubo desinformación por parte de quienes utilizan la información en el portal de marras para investigar y auditar, simplemente se restringía la búsqueda de información indispensable para realizar dicha labor. En segundo lugar, este gobierno jamás intentó consultar con las personas que utilizan este portal para investigar y auditar, simplemente tomaron una medida unilateral y, al ver la reacción de los muy variados sectores que protestaron ante la obtusa disposición, que ciertamente fue inconsulta.

Muy distinto al mandatario, el ministro Menkos reconoció que el gobierno falló en comunicar con la debida anticipación los cambios realizados en Guatecompras a la población. El funcionario también admitió que las críticas que el gobierno recibió por parte de quienes utilizan la plataforma para auditar y analizar las contrataciones que realizan los gobiernos de turno, no sólo el de Arévalo, les sirvieron como lección para “discutir, hablar y encontrar una solución” con los principales interesados en el uso de la plataforma.  

Actitud abismalmente diferente la que tuvo el ministro de Finanzas, que erró al inicio, reconoció su yerro y buscó una salida satisfactoria para la mayoría de las partes involucradas. El presidente, en cambio, culpó a quien pudo, buscó la excusa de la “desinformación” y jamás aceptó haber errado en su estrategia. 

No deja de causar sospecha que tan opaca disposición del Ejecutivo se da un par de semanas después de que La Hora dio a conocer una posible sobrevaloración de tres puentes, con proveedores escogidos a dedo en un proceso de licitación que duró únicamente siete días, mediando un fin de semana y dos feriados (Ejército y Bancario) de por medio. Sobre este caso, la ministra de la cartera de Comunicaciones no ha dado una respuesta convincente. Por el contrario, indicó que no había planos subidos para dichas licitaciones en el portal de Guatecompras (el mismo portal restringido una semana después de haber dado a conocer este caso), resultó que sí había. Sin embargo, de acuerdo con la ministra, eran planos provisionales y los finales los debería proporcionar el ganador de la licitación como parte de la misma.

Esto no es una confusión, menos desinformación. Es simple y llana consecuencia del mal actuar del gobernante, de su falta de transparencia y de su soberbia.

Emilio Matta

emiliomattasaravia@gmail.com

Esposo y padre. Licenciado en Administración de Empresas de la Universidad Francisco Marroquín, MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, Certificado en Métodos de Pronósticos por Florida International University. 24 años de trayectoria profesional en las áreas de Operaciones, Logística y Finanzas en empresas industriales, comerciales y de servicios, empresario y columnista en La Hora.

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