¿Sabes qué tienen en común Kevin Cordón, ganador en bádminton, y los futbolistas Marco Pablo Pappa y Alejandro Machón?
Además de ser deportistas destacados, son zurdos.
Ahora se conoce que el 10.6 por ciento de la población mundial son zurdos, o sea que su lado dominante, mano, pie, ojo y oído es el izquierdo a diferencia del resto de la población. Aunque también existen zurdos cruzados, cuya mano dominante es izquierda, pero el pie dominante es derecho, por ejemplo.
Esto no significa que el cerebro de un zurdo funcione «al revés». Lo que ocurre es que existe una conexión cruzada: el hemisferio derecho del cerebro dirige los movimientos de la mano izquierda, volviéndola dominante.
El cerebro de un zurdo tiene una flexibilidad y plasticidad neurológica mucho mayor. El 70% del lenguaje es procesado en el hemisferio izquierdo y el resto en el hemisferio derecho, a diferencia de los diestros, cuyo procesamiento está totalmente del lado izquierdo.
A lo largo de la historia de la humanidad siempre han existido personas zurdas. Las pinturas rupestres en las paredes de las cavernas revelaron que entre el 10% y el 13% de las manos plasmadas en ellas pertenecen a zurdos, demostrando que la proporción ya estaba fija hace miles de años, no es nada nuevo.
Pero fue hasta los años 70 que se produjo una reducción del estigma social, cuando los científicos comenzaron a medir la lateralidad real. Y en 1976, la organización Lefthanders International fundó el Día Internacional del Zurdo para visibilizar a este grupo, popularizando formalmente la estadística del 10.6 % a nivel global.
La historia guarda relatos de personas zurdas que fueron perseguidas, torturadas y castigadas físicamente, como amputadas de la mano izquierda o quemadas en la hoguera, y hasta excluidas de los sacramentos religiosos, por utilizar la mano izquierda como dominante. Incluso se les consideraba impuras y aliadas al demonio.
En culturas como Islam, Medio Oriente y Japón, los zurdos fueron rechazados socialmente.
La escuela consideraba que había que corregirles, por lo que les ataban la mano izquierda a la espalda para que no pudieran utilizarla, además de golpearla con reglas de madera o metal y humillarlos públicamente.
Al buscar cambiarles el lado dominante, se crearon “zurdos contrariados”, lo que provoca problemas neurológicos como dificultades del habla, trastornos del aprendizaje y torpeza motriz debido a problemas de lateralidad y espacialidad y, por supuesto, traumas psicológicos, además de vivir en un mundo que no fue diseñado para ellos.
En la historia encontramos a grandes personajes como: Alejandro Magno, Napoleón Bonaparte, Simón Bolívar y Mahatma Gandhi. Y en la cultura y el arte, a Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Charlie Chaplin, Pablo Picasso, Albert Einstein, Isaac Newton, Marie Curie, Nikola Tesla.
Todos luchadores y sobrevivientes a los prejuicios sociales que dejaron un hermoso y útil legado a la humanidad.
Esta semana recordé cuando mi padre, Daniel González Arévalo, compró una nueva refrigeradora. Sentí que algo no funcionaba, pero no sabía qué. Hasta que mi hermano César Augusto image.png llegó de visita y al abrir la refrigeradora expresó: Al fin compraron algo para mí.
El era zurdo, lo que significó que el mundo le quedaba al revés, porque todo estaba diseñado para diestros. Así la dificultad para aprender se hace más difícil. Tanto como la dificultad para enseñar. Imagínese, yo diestra tratando de enseñarle crochet a una alumna zurda. Al final, por más que le dediqué tiempo, creo que aprendió sola. He de indicar que hay un porcentaje menor de mujeres que de hombres zurdos.
Mi hijo Diego Daniel también era zurdo, y con él viví lo que realmente significa que el mundo funcione al revés y que no exista conocimiento y empatía de parte de los docentes. No basta un escritorio con la paleta a la izquierda, porque el cerebro ordena ir de izquierda a derecha, pero la lectura y escritura están diseñadas todo lo contrario. Se requiere comprensión y paciencia, aptitudes de las que carecen muchos docentes.
Y también los médicos, recuerdo que un cardiólogo llegó a decirnos algo tan descabellado como que, porque era zurdo, sus venas y arterias estaban cruzadas y por ello tenía un problema cardíaco.
Mi reconocimiento a todos los zurdos, que luchan día a día por acoplarse al mundo de los diestros. Especialmente para Diego Daniel, de quien admiro su esfuerzo y dedicación a la vida.







