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Yo más o menos 10. Sin embargo, tuve una persona que me ayudaba en la casa mientras me recuperaba de una operación.

Y para mí fue increíble cuando me di cuenta. Los pedidos del supermercado llegaban en bolsas plásticas que yo doblaba y almacenaba. Alguna vez calculé que podría tener bolsas para sacar la basura durante un mes, por lo menos, pero oh, sorpresa, cuando busqué una bolsa, ya no había. En una semana las había utilizado, según me dijo, y me pidió que comprara.

Claro, que gastar en lo que consideraba que tenía y encima de todo para tirar, pues, sí me molestó, pero más el pensar en la cantidad de bolsas con que yo estaba colaborando para tapar los desagües, ensuciar los ríos y transformar en microplásticos que luego quizás yo misma consumiría con mis alimentos.

El 3 de julio se celebró el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, cuyo objetivo es reducir las bolsas de plástico de un solo uso y fomentar su consumo responsable, O darles más de un uso.

Las bolsas de plástico, junto con el pet, o sea las botellas de gaseosas y bebidas energéticas, son cotidianamente utilizadas y las que más perjudican el medio ambiente y la salud humana.

“Las bolsas de plástico tardan más de 500 años en descomponerse. Al no ser reciclables, las bolsas quedan en el planeta perjudicando la salud de todos los seres vivos.

A los océanos llegan cerca de 12 millones de toneladas de plásticos cada año. Residuos que suponen una grave amenaza para los océanos y las especies marinas. Uno de cada seis peces que se venden en las pescaderías contiene microplásticos en sus estómagos.

Y aunque muchos comercios han suprimido las bolsas de plástico, por bolsas de tela que pueden volver a usarse, estamos muy lejos de eliminarlas totalmente. Porque la decisión final no es solo del comercio o del gobierno, sino de cada uno de nosotros.

Y lo más increíble es que “La bolsa de plástico, tal como la conocemos, fue patentada en 1965 por la empresa sueca Celloplast. El diseño fue creado por el ingeniero sueco Sten Gustaf Thulin. Originalmente, fueron diseñadas como una alternativa ecológica y reutilizable para frenar la tala masiva de árboles que requerían las bolsas de papel en ese momento. Fue hacia los años 70s que las bolsas de plástico empezaron a aparecer y sustituir a las de papel, tela kenaf, brin y otras de muchos usos.”

Y mientras la sociedad fue acomodándose, dejamos de cargar una manta para comprar las tortillas, ahora nos las dan en bolsas de plástico, dejamos de utilizar una canasta para ir a comprar al mercado, ahora nos dan muchas bolsas de plástico.

Y luego estas que han envuelto las compras van directo a la basura, cuando podríamos darles por lo menos un segundo uso. Piénsalo y trata de llevar una bolsa de tela plegable siempre en el bolso. Nunca se sabe cuándo tendremos que utilizarla.

Y si te ofrecen bolsa en la tienda, tómala solo si sabes que le darás por lo menos un segundo uso, sino quizás tu compra quepa en tu mochila.

Y, por supuesto, reutilizar las bolsas que tienes en casa para comprar o para basura u otros usos será una buena opción.

Estamos viviendo la disyuntiva “del cierre técnico del vertedero administrado por la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca del Lago de Amatitlán (AMSA), el Gobierno reconoce que aún no existe una solución definida para el manejo de los miles de toneladas de basura que actualmente llegan al sitio desde distintos municipios del área metropolitana.

El Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, MARN, considera que cerca de la mitad de los desechos generados en Guatemala son orgánicos y podrían transformarse en compost o biogás, mientras que aproximadamente una cuarta parte tiene potencial para ser reciclada, siempre que exista separación desde la fuente.”

La propuesta de separación de basura fue tomada con seriedad por algunas familias sin embargo se podía ver como los señores recolectores juntaban toda la basura dentro del camión incluso rompiendo las bolsas. Lo que desestimuló hacerlo y dejar de utilizar más bolsas para el efecto.

En 1916, cuando era ministro del MARN Alfonso Alonzo, se implementaron las biobardas como una alternativa artesanal y económica para frenar la contaminación de los ríos.

El diseño consiste en una barrera flotante hecha de lazos, malla y botellas plásticas (PET) recicladas. Que hacen las veces de un colador, impidiendo que las bolsas plásticas y las botellas de pet pasen al otro lado, el mismo fue replicado en Honduras, Panamá, México y República Dominicana.

Pero como todo colador, hay que limpiarlas para evitar que se acumulen y derramen, los desechos y deje de funcionar. Como una alternativa el MARN podría facilitar la recolección de este plástico a los recolectores y su venta a las recicladoras.

Y los docentes, padres de familia, pastores y otros educadores, crear conciencia sobre la necesidad de reducir el consumo de bolsas de plástico y de paso, vasos, platos y cubiertos plásticos.

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