
El hallazgo de un cocodrilo de Moreleti en una zona urbana de Santa Elena, Petén, activó a inicios de septiembre un operativo para rescatar y trasladar al ejemplar a un sitio donde pudiera recibir atención especializada.
El caso vuelve a poner la mirada sobre lastres especies de cocodrilianos en Guatemala y la necesidad de aprender a convivir con ellas.
Las tres especies se encuentran bajo una estricta prohibición de captura y comercio debido a múltiples amenazas humanas, según revelaron organizaciones ambientales en una reciente campaña de concientización.
El Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) y la Asociación de Rescate y Conservación de Vida Silvestre (ARCAS) dieron a conocer que estas especies son vitales para el equilibrio natural de los ecosistemas acuáticos del país.
Las instituciones hicieron ver que en Guatemala viven tres especies a quienes catalogan cocodrialianos e identifican de la siguiente manera:
- Cocodrilo de río o cocodrilo negro (Crocodylus acutus).
- Cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii).
- Caimán (Caimán crocodilus).
Guardianes de ríos y humedales 🐊
En Guatemala 🇬🇹 tenemos 3 especies de cocodrilianos y cumplen un papel clave: mantener sanos nuestros cuerpos de agua.Están amenazados, pero protegerlos también nos protege a nosotros. pic.twitter.com/YQuWLuIlQl
— CONAP (@CONAPgt) September 12, 2026
Se les llama cocodrilianos para identificar al grupo de reptiles que pertenece al orden Crocodylia, en el que se incluyen cocodrilos, caimanes, aligátores y gaviales.
En Guatemala, este grupo está representado por dos especies de cocodrilo y una de caimán, que habitan principalmente en ríos, lagunas y humedales.
Estas especies son esenciales para los ecosistemas, ya que ayudan a mantener el equilibrio natural al controlar poblaciones de otras especies y a contribuir a la salud de ríos, laguna y humedales.
ESPECIES AMENAZADAS
De acuerdo con las instituciones ambientales, los ejemplares enfrentan amenazas, entre ellas la caza ilegal por su piel y carne, mitos y creencia sobre supuestos usos medicinales y pérdida de su hábitat por la tal de bosques, la construcción cerca de ríos y lagunas, y la expansión humana.
Machorra, el “fósil viviente” que se reproduce por primera vez en el Zoológico La Aurora
También hicieron que ver que su captura, comercio y venta están prohibidos en el país.
Estas acciones forman parte de los esfuerzos del CONAP para la protección y conservación de la fauna silvestre, promoviendo el manejo responsable de las especies y su permanencia en los ecosistemas naturales.
Lejos del cautiverio: así se recuperan los leones y tigres rescatados de los circos en Guatemala
Por aparte, la entidad ambiental ha hecho el llamado a vivir en armonía con los cocodrilos, cuyas especies habitan en los ríos, lagunas y humedales desde hace miles de años.

En Guatemala, cazar, capturar, comercializar o transportar especies en peligro de extinción se castica con penas de 5 a 10 años de prisión y multas de Q10 mil a Q20 mil, según lo establecido en el artículo 82 de la Ley de Áreas Protegidas.







