Arqueoólogos descubrieron una estructura para rituales en un sitio arqueologico de Petén, aseguran que da mayor visión de la organización de la cultura maya.
Arqueólogos descubrieron una estructura para rituales en un sitio arqueológico de Petén, aseguran que da mayor visión de la organización de la cultura maya. Foto La Hora: José Orozco

El Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) informó sobre el reciente descubrimiento de una estructura para la realización de rituales  en el sitio arqueológico El Tigre, ubicado en el noreste de Petén, que aporta nuevas evidencias sobre la organización política, social y religiosa de las antiguas comunidades mayas que habitaron esta región.

Durante la presentación de resultados, Julian Hiquet, director del Proyecto Arqueológico Lechugal, explicó que El Tigre es un asentamiento que a diferencia de otros centros mayas del norte de Petén, se destaca por su naturaleza esencialmente residencial y por la extensa red de plataformas habitacionales que albergaron a una población estimada entre 2 mil y 5 mil habitantes.

Las investigaciones han determinado que el sitio mantuvo una ocupación prolongada, aparentemente continua, desde el Preclásico Medio (1000 – 300 a.C.) hasta el final del Clásico Tardío (550 – 830 d.C.). Además, conserva evidencia significativa sobre la vida política, religiosa y comunitaria de las poblaciones mayas que residieron en el área.

Uno de los hallazgos más relevantes corresponde a una estructura ritual denominada Okox, palabra que significa hongo en idioma q’eqchi’. El edificio fue localizado durante las excavaciones realizadas en la acrópolis preclásica del sitio y constituye una estructura circular construida durante el periodo Preclásico Terminal, entre 100 a.C. y 150 d.C.

Según los investigadores, se trata de una de las estructuras circulares de este tipo más altas registradas hasta ahora en el norte de Petén. Las excavaciones efectuadas entre 2025 y 2026 permitieron documentar por completo su arquitectura.

La construcción está conformada por una plataforma circular de 2.2 metros de altura y cinco metros de diámetro, asociada a una plataforma rectangular que, en conjunto, alcanza cerca de diez metros de longitud.

Durante las excavaciones también se localizaron entierros asociados a la construcción del edificio. Entre ellos figuran restos de infantes depositados dentro del relleno utilizado como base de la estructura, posiblemente como parte de ofrendas rituales, lo que podría sugerir prácticas de sacrificio humano.

Además, los investigadores descubrieron el entierro de un hombre adulto que habría pertenecido a la élite política o religiosa de la comunidad. Junto a los restos del individuo se recuperó un punzón elaborado con espina de raya, un objeto relacionado con rituales de autosacrificio y con el ejercicio del poder dentro de la sociedad maya.

Para el análisis de los entierros, el equipo utilizó el método arqueotanatológico, una técnica que permite reconstruir la posición original de los individuos y comprender las acciones realizadas durante su deposición.

Ministerio de Cultura anuncia descubrimientos hechos en el Parque Arqueológico Uaxactún

Otro aspecto destacado del descubrimiento es que la estructura fue parcialmente desmantelada y posteriormente enterrada por los propios habitantes mayas durante el Preclásico Terminal.

Los investigadores consideran que este proceso tuvo un carácter ritual y simbólico. A diferencia de otras construcciones circulares documentadas en sitios como Uaxactún o El Achiotal, la estructura Okox no fue cubierta por edificaciones posteriores, lo que permitió su excavación completa.

De acuerdo con el Ministerio de Cultura y Deportes, la excelente conservación del edificio, la ausencia de saqueo y su singular arquitectura convierten a esta estructura en un caso de estudio excepcional para comprender uno de los periodos más complejos de la historia de las Tierras Bajas Mayas.

Los investigadores consideran que el hallazgo aporta información valiosa sobre prácticas religiosas, dinámicas políticas y formas de organización social poco conocidas, además de evidenciar la diversidad de modelos de poder que coexistieron durante el surgimiento de las primeras dinastías mayas.

Kenneth Jordan
Periodista y fotógrafo apasionado por lo intrigante del mundo, buscando los detalles únicos con una mirada de curiosidad y asombro constante.
Artículo anteriorGobernación desmiente retención de personal de la PNC y MP tras incidentes en Sipacate
Artículo siguienteLos motoladrones