La extorsión es el delito más denunciado según PNC y análisis del CIEN, pero analistas concuerdan en que la cultura de denuncia es casi inexistente. Arte La Hora: Roberto Altán

Las denuncias que reciben diariamente las autoridades en el país van desde escándalos en la vía pública hasta extorsiones, violencia intrafamiliar, robos de celulares, motocicletas y vehículos. Sin embargo, detrás de las estadísticas oficiales está la pregunta sobre si realmente existe una cultura de denuncia en el país, lo que haría que las cifras que se manejan oficialmente en la actualidad varíen.

Luego de consultas hechas por La Hora, se estableció que la Policía Nacional Civil (PNC) asegura haber observado en 2026 un aumento en las denuncias ciudadanas. Por otro lado, analistas en seguridad y sociología afirman que el temor, la desconfianza institucional y una histórica cultura de silencio siguen limitando que miles de hechos ilícitos sean conocidos por las autoridades.

De acuerdo a la PNC, los departamentos que más reportan denuncias son Guatemala, Escuintla, Quetzaltenango y Petén; escándalos en la vía pública, violencia contra la mujer, violencia intrafamiliar, extorsiones y robos son los delitos más reportados.

La institución afirma que «ha fortalecido mecanismos de denuncia», los cuales son anónimos, a través del número de emergencias 110, la línea de Crime Stoppers 1561 y un canal de WhatsApp 3764-1561 donde los denunciantes pueden enviar fotografías, videos, ubicaciones y documentos para fortalecer la denuncia.

“Cada denuncia que se coloca marca un punto en los mapas de calor de la policía», indicó la institución, asegurando que esa información permite redireccionar operativos y estrategias de seguridad.

La PNC reconoció el aumento en las denuncias. Sin embargo, al ser consultada por cifras concretas sobre cantidad de denuncias y comparativos estadísticos entre el presente año y 2025, no proporcionó los datos solicitados pese a las reconsultas hechas por este medio.

Serán colocadas en este espacio al obtenerlas.

La institución sí detalló que recibe aproximadamente 2 mil 500 llamadas diarias a través del 110, aunque cerca de mil corresponderían a llamadas falsas o inconclusas.

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«NO HA EXISTIDO UNA CULTURA DE DENUNCIA»

Para el sociólogo criminalista Eddy Morales, el problema va mucho más allá de la existencia de líneas telefónicas o mecanismos institucionales. “No ha habido nunca en la ciudadanía una cultura de denuncia”, afirmó.

Morales considera que el fenómeno responde a un proceso “sociohistórico” marcado por el conflicto armado y una cultura de “ver, oír y callar” que, según él, terminó normalizando el silencio frente a hechos ilícitos.

“Como no se denuncia, continúan esas estructuras criminales aprovechándose de esa cultura de no informar o no denunciar”, señaló.

El analista también considera que la percepción de corrupción y colusión dentro de instituciones de seguridad y justicia que actualmente tienen los guatemaltecos solo vuelve más grave el problema.

“Muchos ciudadanos adoptan una posición de ver y dejar pasar, porque piensan: ‘¿para qué voy a denunciar si no se hace absolutamente nada?’”, remarcó.

Según Morales, en áreas controladas por pandillas o estructuras criminales, el silencio suele ser aún mayor debido al temor de represalias y al control territorial que ejercen estos grupos terroristas que se han afianzado en colonias de la ciudad capital.

LA CIFRA NEGRA Y DELITOS INVISIBLES

La discusión sobre la cultura de denuncia también lleva a otro fenómeno, la llamada “cifra negra”, es decir, los delitos que ocurren pero nunca llegan oficialmente al sistema de justicia.

El analista en seguridad Carlos Mérida explicó que, según su experiencia, esta cifra podría oscilar entre el 75 y 85 por ciento. “No existe una cultura de denuncia y tampoco se ha propiciado con un eje estratégico de prevención del delito”, afirmó.

Mérida también considera que parte de la población ha aprendido a convivir con ciertos delitos como parte de la cotidianidad. “Las personas aceptan perder algunos derechos con tal de tener seguridad”, indicó, al mencionar incluso la normalización de medidas extraordinarias o estados de excepción permanentes, como los que se han decretado en las recientes semanas.

Morales coincidió en que la criminalidad real en Guatemala probablemente supera ampliamente los datos oficiales y detalló que «lo que normalmente conocemos son datos oficiales, la criminalidad aparente, pero la criminalidad real nadie la va a conocer con exactitud».

Recalcó que muchos delitos no se denuncian por miedo, vergüenza social o desconfianza hacia las instituciones.

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ENTRE CIFRAS OFICIALES Y SUBREGISTRO

El informe de situación de seguridad y justicia del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), que contiene cifras de 2025, muestra variaciones en distintos indicadores delictivos a lo largo del año.

Según el documento, el Índice de Denuncias Delictivas (IDD) se redujo durante siete meses de 2025: enero, febrero, mayo, junio, julio, septiembre y noviembre; mientras que aumentó en marzo, abril, agosto, octubre y diciembre.

Entre los delitos reportados, las denuncias por extorsión reflejaron un incremento. En 2025 se registraron 25 mil 961 denuncias, es decir, 983 más que en 2024, cuando se contabilizaron 24 mil 978 casos.

CIEN explicó ante esto que la tasa interanual también aumentó de 139.1 a 142.7 denuncias por cada 100 mil habitantes.

Otros delitos reportaron reducciones. Las denuncias por robo de vehículos pasaron de mil 726 en 2024 a mil 548 en 2025; las de robo de motocicletas disminuyeron de 4 mil 940 a 4 mil 492.

Los robos de furgones bajaron de 15 a 13 casos; mientras que las denuncias por robo a viviendas descendieron de 474 a 408. En contraste, las denuncias por secuestro aumentaron de cinco a once casos.

Ambos analistas consultados consideran que las estadísticas oficiales muestran únicamente una parte del fenómeno criminal, debido al subregistro causado por la falta de denuncia.

La Hora también preguntó al Ministerio Público (MP) cuántas denuncias ha recibido en lo que va de 2026, cuántas han llegado a procesos judiciales o acusaciones formales, cuáles son los delitos más denunciados y cuál fue el total de denuncias en 2025. No obstante, la institución no respondió las consultas.

Ante la falta de información actualizada, se revisó el informe de labores del MP hasta mayo de 2025.

Aunque el documento incluye algunos indicadores sobre delitos, acusaciones, sentencias y resultados procesales parciales, no presenta de manera consolidada el total de denuncias recibidas ni detalla qué porcentaje avanzó efectivamente a procesos judiciales o acusaciones formales.

Tampoco analiza los niveles de subregistro, percepción ciudadana o razones por las cuales las personas deciden no denunciar.

«DENUNCIÉ Y NO SIRVIÓ»

Mientras tanto, la percepción ciudadana sobre la efectividad del sistema también aparece como un factor determinante. Alberto González relató a La Hora haber denunciado una extorsión ante el MP, pero aseguró que no obtuvo resultados.

“No sirve de nada”, expresó.

Consultado sobre si confía en la PNC o en el MP para denunciar, respondió: “No confío en ninguna de las dos cosas”.

Para el sociólogo Eddy Morales, esa percepción termina alimentando un círculo que fortalece a las estructuras criminales. “Creen que todo se lo dejan a las autoridades y las autoridades no tienen la capacidad de abarcar todo el control mismo de la República”, afirmó.

Morales considera que revertir el problema requiere procesos de prevención desde escuelas, comunidades y organización ciudadana, además de un trabajo coordinado entre población y autoridades.

Diego Estuardo Guzmán
Periodista y locutor con interés en temas sociales y culturales. Apasionado por el cine.
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