
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó este martes que la política de su país hacia Taiwán haya cambiado, tras la reciente visita a China del presidente de Donald Trump, y subrayó que la Administración republicana autorizó una «venta masiva» de armamento para la isla.
«Lo más importante que hay que entender es que queremos que se preserve el statu quo, tal como existe en este momento. Esa es nuestra política, eso es lo que hemos dicho y eso es lo que seguimos diciendo. Es una relación muy delicada que requiere un equilibrio cuidadoso, pero nuestra política respecto a Taiwán no está cambiando. No cambió durante ese viaje», declaró Rubio ante el Senado estadounidense.
Tras reunirse en mayo en Pekín con el presidente chino, Xi Jinping, Trump declinó confirmar si autorizará la aprobación de la venta de un nuevo paquete de armas pendiente para Taiwán valorado en unos 14,000 millones de dólares, que sería el mayor de la historia.
Rubio aseguró que esa venta sigue en revisión, pero recordó que el pasado diciembre la Administración Trump aprobó una venta de armas a Taiwán por valor de 11,000 millones de dólares, una cifra que, según afirmó, supera el total de las ventas realizadas durante la Administración de Joe Biden (2021-2025) y que provocó una reacción «agresiva» por parte de China.
El presidente taiwanés ha insistido en que la venta de armas de Estados Unidos a la isla es «necesaria» para mantener la paz y la estabilidad en el Estrecho de Formosa, que separa a la isla de China.
Pekín considera a Taiwán una provincia rebelde y no descarta anexionarla por la fuerza, mientras Washington mantiene desde hace décadas una política de ambigüedad, pues no reconoce la independencia de la isla, pero es su principal apoyo militar.
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